miércoles, 17 de septiembre de 2014

Perú Hoy: La actividad económica, sigue endeble y la política con claro oscuros permanentes.


Pareciera que la recuperación económica  se ha iniciado en Julio,  aunque aún de manera endeble.   EL P.B.I. creció en  1.2 %, recuperándose del magro desempeño del mes anterior. Sin embargo, es necesario señalar que esta cifra  es producto del promedio global de P.B.I., quiere decir que incluye a actividades primarias (ligadas a la extracción de recursos, donde la minería es la principal) como a actividades no primarias (las no ligadas a la extracción de recursos).

Cuando analizamos el desempeño de las actividades no primarias, encontramos que la economía doméstica aún sigue contraída. Baste referir que la construcción y la manufactura se contraen alrededor del 6% para poder entender lo que pasa; no sólo con el poco avance productivo en este sector sino por lo que impacta en la poca generación de empleo.

En relación al mercado interno, el comercio y los servicios se siguen expandiendo aún, en índices que bordean el 4 %. esta expansión es menor que en meses y períodos anteriores y creemos que en la medida que la calidad del empleo no mejore y los sueldos y salarios no se recuperen, el dinamismo del comercio y servicios será cada vez menor. No olvidemos que una fuente importante para el dinamismo del comercio y servicios se sustenta en la elasticidad y crecimiento del crédito.  Fundamentalmente  tarjetas de crédito y crédito de consumo, variables que empiezan a llegar a su tope.

Bajo este panorama la proyección del crecimiento económico para el presente año se ha ajustado, nuevamente, a la baja. Se habla que podría llegarse al 4% como máximo.

En medio de este cuadro estamos estrenando como ministro de economía a Alonso Segura, quien ha manifestado: “Lo peor para la economía peruana ya pasó y ahora hay que mirar para adelante". Afirma que la desaceleración económica fue moderada, y que el gran reto será re-enganchar con mayor optimismo las expectativas de los agentes económicos, personas y empresas.

Este llamado re-enganche con las expectativas es el que nos parece no será fácil de lograr, no sólo porque a pesar del cambio de conductor, la economía seguirá en el mismo curso de acción, sino también porque la percepción de los ciudadanos y la realidad caminan en sentido contrario del libreto Macro Económico.

Ollanta Humala afirmó que: “la política económica del Perú es una sola y con el ingreso de Alonso Segura al MEF lo que se hará será: fortalecer su marco macroeconómico”. Lo que camina, de alguna manera, a contracorriente de lo que percibe la población.

Al revisar la  ENCUESTA GFK  respecto de las Percepciones de la situación económica nos encontramos con lo siguiente:

 

Grafico N° 01

¿En qué aspectos cree Ud. que se percibe, que hay crisis económica?

 

 

Es claro que para las ciudadanas y ciudadanos, la falta de trabajo, el incremento de los precios y los cada vez más bajos sueldos y salarios, constituyen, elementos, que a ellos les dicen, que la crisis económica continúa y acaso, nunca cesó.

Si este es el panorama, entonces, el reenganche del que habla Alonso Segura, flamante Ministro de Economía, no sólo se debe enfocar a fortalecer el Marco Macro Económico, sino que, de una vez por todas, debe centrarse en generar políticas y acciones que muestren, de manera clara, a mujeres y hombres en el Perú que aspectos como incremento de empleos y oportunidades, mejores sueldos y salarios y baja de la inflación, son posibles y empiezan a ser parte de la realidad.

De lo contrario, una vez más se pondrá el acento en mejorar las condiciones para que se sigan concentrando los beneficios y los ingresos en unos pocos, como hasta hoy.

 


 

Política con claro-oscuros, permanentes:


 

La baja aprobación del desempeño presidencial es una constante, llegando sólo a 26%, en agosto del 2014[1]. Esta baja aprobación se presenta, también, para quien ocupa el Premierato y su consejo de Ministros, como para el Congreso, quienes tienen un 29% y 21% de aprobación respectivamente; lo que muestra un panorama claro- oscuro para la política y los políticos. Oficialismo y oposición tienen una realmente baja calificación a su desempeño. Con lo cual quedan claras varias aristas, creo que la principal es el constatar cómo la clase política (oficialismo y oposición) ha podido hacer -hasta ahora- poco, muy poco, por ejemplo, para sacar del ámbito de decisión de tecnócratas y académicos ortodoxos el manejo de la economía o las necesarias prioridades presupuestales respecto de aspectos claves como la educación y la salud, que impactan directamente sobre la calidad de vida de la población en su conjunto.

Si bien es cierto que el presupuesto asignado a la educación y la salud se incrementó en términos relativos a lo que se destinaba en años anteriores, esto no impactó en la mejora de su calidad. Al revisar la evaluación que ciudadanas y ciudadanos hacen de la educación hoy en el Perú nos encontramos con lo siguiente:

Grafico N° 02


Con esta evaluación queda claro que se perciben avances importantes en aspectos como capacitación docente y en creación y refacción de escuelas, pero, no es claro ni se percibe aún una mejora de la calidad educativa en general.

En relación a la Salud el balance es peor aún, en la medida que para el 39 % de la población las personas no son bien atendidas en ninguno de los hospitales o servicios de salud disponibles, mientras que el 66 % de los encuestados manifiesta que los medicamentos son caros, lo que revela que la población siente que es inadecuadamente atendida y que no puede acceder con facilidad a los medicamentos para aliviar sus afecciones.

Esta situación claro-oscura en la política se incrementa en la medida que asistimos a una nueva campaña electoral, para cambiar autoridades en Regiones y Municipios, con un alto nivel de escepticismo por parte de la población respecto de las posibilidades de cambiar el estilo y la gestión de estos gobiernos que impactan las condiciones micro y meso de desarrollo.

La mayoría de la población manifiesta que al votar lo que busca es no pagar una multa, situación que revela un descrédito de la clase política.

Esta situación claro-oscura nos dice que hoy tanto el oficialismo y la oposición están virtualmente desaprobados o muestran un desempeño que no conecta con los intereses y necesidades de la población.

En el Perú, Hoy. La economía se recupera lentamente pero a la política le va de mal en peor, veremos si este proceso electoral, contribuye a aclarar propuestas y quien es quien, para que el necesario proceso de decanta miento de la clase política ocurra y volvamos a pensar en cuánto nos comprometemos con la otra, el otro y con la construcción del bien común, que es, en esencia, el sentido y orientación que debe tener la política y los políticos.

De momento, líderes y lideresas sociales, ciudadanas y ciudadanos, académicos y medios de comunicación debemos seguir vigilantes de las acciones o inacciones de quienes nos gobiernan o quieren gobernar, porque es necesario que entiendan quienes son los mandantes y por lo tanto en función de que y de quién deben gobernar espacios locales, regionales o nacionales. Para que lo claro oscuro en el actuar político termine y la equidad y las oportunidades, para todas y todos florezcan.




[1] Encuesta de opinión GFK, Agosto 2014

martes, 29 de julio de 2014

PERU HOY: DISCURSO PRESIDENCIAL. MÁS DE LO MISMO; GOBERNAR DE CARA A LOS “INVERSORES” Y MEDIO ATENDIENDO LAS NECESIDADES DE CIUDADANAS Y CIUDADANOS.



¿En qué condiciones el Presidente Llega al tercer balance de su gobierno?
El presidente Ollanta Humala enfrenta su discurso presidencial con sólo un 22% de aprobación a su gestión, siendo ésta la cifra más baja en lo que va de su gobierno. En Julio de 2012 y Julio del 2013, quienes aprobaban su desempeño se situaban en el 36 y 32% respectivamente[1].
Este bajo nivel de aprobación da cuenta no sólo de la importante pérdida de capital político por el derrotero sinuoso de su desempeño, sino que nos dice que está pagando la factura por haber abandonado el postulado principal de su campaña “Crecimiento económico con Inclusión Social”. Este ofrecimiento fue virtualmente abandonado, pasando a convertir la política social en una sumatoria de programas sociales propios y necesarios en situaciones de emergencia y que, por lo tanto, no resuelven temas cruciales como: la inequidad de los ingresos entre los que más tienen y los que menos tienen; la generación de empleo de calidad, la mejora en la calidad de la educación y el cuidado de la salud; así como también las necesarias e impostergables mejoras en la seguridad  ciudadana.
Al revisar el nivel de calificación que los encuestados por GFK, le otorgan a los temas principales de la gestión nos encontramos con lo siguiente:
a)     Se califica como temas en los que hay un mejor desempeño: el manejo de las relaciones internacionales,  la promoción de la inversión (pública y privada),  el desarrollo de programas sociales, el manejo de la economía,  la descentralización, la promoción del empleo y las mejoras en educación.
b)     Se califica como temas en los que hay un peor desempeño: la lucha contra la delincuencia, la lucha contra la corrupción en el Estado, los servicios de salud que prestan postas y hospitales públicos, el manejo de conflictos sociales, el cuidado del medio ambiente; la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico y la administración de justicia.
Como podemos ver, hay sobrados fundamentos en los ciudadanos para el nivel de calificación que recibe el presidente Humala y lo que es peor, la tarea por realizar es inmensa, aún.
Cabe indicar que se ha desperdiciado tiempo y recursos que adecuadamente dirigidos hubieran permitido acortar brechas económicas y sociales, con las que el balance sería distinto al de virtual desaprobación con el que llega el presidente a su actual discurso.

¿Cuáles eran las expectativas?
GRAFICO 01
EXPECTATIVAS DE CIUDADANAS Y CIUDADANOS PERUANOSANTE EL DISCURSO DEL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA
Las 10 principales expectativas que ciudadanas y ciudadanos del Perú, tenían ante el discurso tenían que ver con aspectos que iban desde la lucha contra la delincuencia, tema que le interesaba al 51 % de los encuestados; hasta el gasto en programas sociales, que era del interés del 16% de los mismos. La Agenda planteada por los ciudadanos presenta algunas novedades respecto a los temas que eran considerados necesarios en años anteriores. Aparece un tema novedoso como es la subida de los alimentos (inflación) respecto del que el 28% de la población pedía aclaraciones o estrategias para mitigar sus efectos. 
EL DISCURSO:
 “Mucho ruido y pocas nueces” es la frase que podemos usar para sintetizar lo que pasó, en la práctica, con el discurso. Notamos a un presidente que dice y encamina su gestión a más de lo mismo y que obvia temas importantes.
Si bien tiene la virtud de converger en un esfuerzo por mejorar educación y salud, (en lo que llamó “agenda priorizada”) ni tienen los recursos -a pesar del 0.5% del PBI en que se incrementará el presupuesto de educación- ni quedan claras las prioridades y elementos que se echarán a andar para que alcancemos el nivel de tecnificación y competencias necesarias para el otro anuncio: el llamado Plan de diversificación productiva.
Por lo demás, se mencionaron acciones que las podemos situar en el “más de lo mismo”, que supone la continuidad de la política actual.  Se mencionaron algunas novedades respecto de programas sociales, que en verdad funcionan como paliativos de situaciones generadas por la manera como se sigue conduciendo la economía y el modelo de desarrollo en el Perú. Dicho modelo se sigue nutriendo, en esencia, de los postulados “neoliberales”, que ponen al mercado y sus aliados como el principal asignador de recursos. Ello, a pesar de  las limitaciones y obstáculos que esta manera de organizar e implementar políticas económicas ha mostrado para lograr un “crecimiento con equidad”, que es lo que ciudadanas y ciudadanos demandamos y tenemos derecho a recibir.
Las omisiones en el discurso son realmente clamorosas. No sólo porque se dan a espaldas de lo que la población esperaba sino por que quedaron en el tintero temas fundamentales como ¿Qué hacer con la corrupción en el Estado? y el tema de Medio ambiente.
No olvidemos que la corrupción resta de manera significativa los escasos presupuestos con los que se cuenta para sectores importantes, amén de que nos resta competitividad. En cuanto al tema medio ambiental, nos sigue sumiendo en una manera de explotar los recursos naturales con poco cuidado por la  preservación del ambiente natural y el entorno. Con lo que los conflictos sociales no cesarán; al contrario, podrían incrementarse. Lo que es peor, mantendremos una manera de explotación que sólo sirve para llenar las arcas de los “inversores” quienes privilegian una orientación rentista y especulativa, en desmedro del legítimo derecho de las comunidades -que poseen los recursos- por mejorar sus condiciones de producción y de vida, así como también el derecho de las generaciones posteriores respecto del cuidado de los recursos.
En suma, vemos un presidente con visibles signos de deterioro respecto de su capacidad para gestionar el país; con la propuesta de una continuidad e intensificación de programas sociales, que servirán para paliar los efectos de las medidas económicas -que no cambiarán- o para sostener apetitos electorales de la hoy primera dama. También vemos ausencias que posteriormente intensificarán conflictos sociales o sensaciones de falta de liderazgo o desgobierno, que poco favor le hace a la necesaria consolidación institucional.
Con lo que a la política y a los políticos les seguirá yendo de mal en peor. A la población pobre le seguirá yendo mal o bien, en la medida de su esfuerzo individual o tanto como puedan integrarse a los programas sociales.  A la economía le seguirá yendo más o menos bien y a quienes le irá muy bien será a los “inversores” a los dueños del capital, para quienes se seguirá gobernando y estableciendo prioridades.
A los políticos de oposición, intelectuales progresistas, micro y pequeños empresarios; así como también a las mujeres y sus organizaciones, campesinos, productores agrarios y jóvenes, les queda seguir bregando por la construcción de nuevos escenarios y nuevos consensos, sabiendo que el Perú es de todas y todos. 


[1] Datos tomados de: Encuesta Nacional Urbana GFK, Julio del 2014.

PERU HOY: CRECIMIENTO ECONOMICO, DEBIL, AUSENCIA DE LIDERAZGO Y FALTA DE CREDIBILIDAD



Crecimiento Económico Débil:

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) el crecimiento del Producto Bruto Interno (P.B.I.) en el primer trimestre del presente año fue de 4.8% para el período interanual (Marzo 2013 – Marzo 2014) -con lo que se sitúa en un nivel un poco menor a los pronósticos, que eran de 5 % por lo menos- debido a la debilidad que vienen presentando las exportaciones.
Cabe destacar que las tasas de crecimiento del P.B.I. son menores que el ritmo de expansión promedio que la economía peruana registró durante los últimos diez años y manifiestan una falla estructural, que se expresa en que el avance de la productividad y la competitividad han perdido dinamismo y, lo que es peor, se puede seguir perdiendo.

Qué hacer

Por lo que, desde mi punto de vista, es necesario acelerar el trabajo en pactos, acuerdos, mejoras en la infraestructura económica y social.  También se requiere dar atención prioritaria a la formación de capital humano, así como también a la innovación de productos, procesos y procedimientos.
La revisión de pactos y acuerdos sociales no sólo es necesaria sino que es el mecanismo que puede dar estabilidad al mediano y largo plazo, a la manera de hacer y generar desarrollo en el Perú.
Un pacto, por ejemplo, que articule cambio estructural[1], inversión y tributación, con la finalidad de lograr un mejor equilibrio entre bienes privados, bienes públicos y servicios sociales, nos permitirá construir un andamiaje distinto que ponga en primer lugar el logro del bienestar para todas y todos.
Un Pacto Económico, Social y Laboral que suponga mejorar la redistribución de la riqueza, cambiando la correlación entre capital y trabajo, lo que debe expresarse tanto en una disminución progresiva y permanente de las brechas de género, de productividad y de empleo de calidad, como en las mejoras respecto de la aplicación de justicia y seguridad interna.  
Mejoras en la infraestructura económica y social priorizando la inversión pública y alentando la inversión publico privada en proyectos que nos conduzcan a paso firme a reducir de manera progresiva la brecha actual.
La brecha de inversión en el Perú tiene un nuevo cálculo: Esta asciende a US$87.975 millones para el período 2012 – 2021, el cual equivale al 33% del PBI proyectado para ese lapso, según un estudio realizado por la Universidad del Pacífico y ESÁN, encargado por la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN).

Brecha de Inversión por sectores

Según los resultados del mencionado estudio, los sectores en donde la brecha es alta son: energía, transportes y telecomunicaciones.
En el primero, el requerimiento de inversiones llega a los US$32.987 millones, lo que equivale al 37,5% del monto total; mientras que en transportes la cifra asciende a US$20.935 millones (23,8%) y en telecomunicaciones a US$19.170 millones (21,8%).
Atención prioritaria a la formación de capital humano y a la innovación de productos, procesos y procedimientos. Ello supone la generación de oportunidades para todos y todas, capacitación de jóvenes y de la fuerza laboral, de tal suerte que se pueda orientar a satisfacer lo que la sociedad y el mercado requieren.
Fomento de la innovación en productos, procesos y procedimientos que de un lado nos hagan aprovechar nuestras ventajas competitivas. Agro–industria, industria de comida y bebida son buenos ejemplos de una ruta.  Hay un espacio aún para favorecerla con esquemas de cofinanciamiento públicos-privados o con fondos públicos que se asignen por concurso, lo que podría contribuir a identificar y potenciar nuevos emprendimientos. Finalmente, es necesario incentivar la formalización, pues, de no hacerlo las empresas no lograrán (o tardarán) en alcanzar su máximo potencial y la carga tributaria seguiría recayendo sobre unos pocos, los mismos de siempre, lo que perjudica la competitividad.
Esta suerte de agenda tiene o debe tener prioridad en los arreglos político-institucionales, de tal suerte que su ejecución, marque el cambio necesario no sólo en el rumbo sino  también en el liderazgo del País y sus prioridades. No hacerlo o seguir sin promover cambios estructurales para continuar en el cortísimo plazo y/o en los cálculos del próximo período eleccionario haría que las cosas pasen de claro a oscuro.

AUSENCIA DE LIDERAZGO:

Asistimos hoy al final del tercer año de Gobierno de Ollanta Humala Tasso. El nivel de desaprobación a su gestión presidencial llega a 73%[2], mientras que el nivel de desaprobación de sus ministros llega al 78% [3]. Lo que, desde otro prisma, configura a unos ciudadanos entre desconcertados e indignados que pasan la factura por su falta de cumplimiento y liderazgo, no sólo al Presidente sino también a quienes le acompañan en la gestión.
Esta ausencia de liderazgo se expresa en la medida que el 78% de los ciudadanos califica como muy mala su actuación en relación con la lucha que consideran se debe librar contra la delincuencia. Mientras que el 73% de ellos califica como muy mala su actuación en la lucha contra la corrupción. El 53%, descalifica su actuación en la promoción del empleo y el 61% descalifica los servicios y la gestión de la política y los servicios de salud, para mencionar solo los más importantes.
Vistas así las cosas, el gobierno de turno está jalado, reprobado. Su desempeño es muy modesto y la falta de liderazgo afecta hoy no sólo a él sino a toda la clase política.
Con lo que es necesario poner las barbas en remojo. El desconcierto e indignación deben terminar. Es necesario que en los dos próximos años la agenda señalada líneas arriba se empiece a desarrollar. De lo contrario, los pocos avances logrados estarán en tela de juicio y posturas más autoritarias que democráticas podrían volver a tener asidero.

FALTA DE CREDIBILIDAD:

Hoy por hoy, la falta de credibilidad se asoma e instala en las mentes y conciencias de ciudadanas y ciudadanos. Pareciera que entre la política neoliberal (con la que se sigue organizando la economía e intentando resolver, sin conseguirlo,  los problemas sociales), la corrupción, la desigualdad y el incumplimiento de las promesas de campaña, se ha echado por tierra la credibilidad de la ciudadanía en la clase política y las instituciones. Esta situación no solo es preocupante, sino que podría significar un retroceso en la consolidación del sistema democrático.
El Perú es y debe seguir siendo de todos los peruanos, más allá de apetitos particulares o ganancias que esta manera neoliberal de promover  el desarrollo hayan decantado.
A manera de Conclusión:
En la medida que pongamos nuestro mayor esfuerzo en que lo local, nacional y mundial se conecten y dirijan a revertir la exclusión y la inequidad y a promover la igualdad de oportunidades, encontraremos programas y destinaremos los recursos a lo más importante de la vida de nuestra nación que no es otra cosa que la construcción del “Bien Común”. Tarea a la que políticos y ciudadanos debemos abocarnos, para así recuperar la credibilidad y el sentido de pertenencia a este gran País que es y debe seguir siendo de todas y todos.  


[1] Lo que supone tener una matriz productiva más diversificada, con una adecuada gobernanza de los recursos naturales y preservación del medio ambiente, con énfasis en la solidaridad con las generaciones futuras.
[2] ENCUESTA GFK. Encuesta nacional urbana de mayo 2014. Resultados del estudio de opinión preparado por GFK.

[3] ENCUESTA GFK. Encuesta nacional urbana de mayo 2014. Resultados del estudio de opinión preparado por GFK.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Perú Hoy: Relevo Ministerial, poner al gato de despensero.



Hemos asistido al relevo ministerial más paradójico de los últimos años. Ocurre que César Villanueva fue removido del Premierato, y con él algunos Ministros, so pretexto de haber hecho declaraciones.  Quiere decir, llevar al mundo mediático una noticia, respecto de un ajuste al salario mínimo vital, que estaría en agenda. Y eso –que para nada ni nadie es un pecado mortal, en la medida que, se debe ajustar cada 2 años– le hizo pasar por atropellos e insultos de oficialistas, hasta pasar entre Herodes (Castilla) y Pilatos (Nadine Heredia), hasta su defenestración.
Queda claro, muy claro, luego de este suceso que el Poder de Nadine y su amigo el titular de Economía y Finanzas, es, de momento, casi irrefutable. Caer de la gracia de la dupla (Heredia-Castilla) significa o podría significar eso y más.
Lo lamentable aquí es que esa manera de conducir y tomar las decisiones en el Perú es totalmente inconstitucional -ya que ninguna de las personas que conforman la dupla fue elegida- y, por lo tanto, debilitan la autoridad del presidente al tiempo que menoscaban la necesaria institucionalidad y, además, a la política.
Una vez más alguien no elegido, junto a otro que cuida más el bolsillo de los empresarios que él de los trabajadores, toman medidas que, por decir lo menos, ponen en tela de juicio la capacidad de Ollanta Humala de llevar los destinos de su gobierno y el País.
La concertación y el que se discutan temas que ayudan a los que menos tienen, lo sabemos, no es del agrado de la CONFIEP ni de los inversores, como tampoco del titular de Economía y Finanzas, que pareciera está allí más que al servicio de las ciudadanas y ciudadanos del Perú al servicio de unos pocos empresarios e inversores.
Este relevo ministerial nos dice que el poder en el Perú tiene que ver más con lo que decide alguien no elegido, que en vez, de abonar el camino para la concertación y la distribución equitativa de la riqueza, seguirá abonando el camino de la enorme desigualdad y concentración de la riqueza, con la excusa o pretexto que sea necesario.
Creo que el discurso y la práctica se bifurcan más que se juntan y que, de seguir así, este gobierno será recordado como uno que tenía un presidente que no decidía ni hacía sólo; sino que dependía del contento de la derecha y sus gendarmes en el Ministerio de Economía y los apetitos políticos de su esposa que necesita que quienes son “inversores” la acepten y con eso ganar un peldaño en el camino para ser próxima candidata presidencial.
Por lo que pareciera que de ahora en adelante tendremos al gato de despensero. Lo que importa es que por nada ni por nadie se deje de salvaguardar los intereses de pocos, aún en desmedro de muchos. Frente a esa realidad dos preguntas caen de maduras:

¿Hoy, cuando ya se ven signos claros del total irrespeto a la precaria  institucionalidad y que se prefiere gobernar con otros, no importa lo lejos o cerca que estén de lograr inclusión y derechos para todos, seguiremos creyendo en que el Gobierno de Humala se interesa por las mayorías?

¿A pesar de esto, Ollanta Humala, seguirá hablando de concertación, inclusión social y desarrollo para todas y todos?
Creo que la derechización del gobierno actual en el Perú, ha quedado sellada.