Aquí encontrará artículos sobre la coyuntura Social, Política y económica del Perú. Así como un análisis mensual del Contexto Económico Social y Político del Perú y de algunos Países de América Latina
miércoles, 23 de mayo de 2012
PERU HOY: Trabajo Presidencial, entre aprobación y desaciertos
Según el resultado de la encuesta realizada por IPSOS APOYO, el 20 de Mayo del presente, la aprobación presidencial bajó a 51 %, habiendo descendido en 6 puntos desde la medición anterior – abril del 2,012 – éste indicador, no obstante, es, relativamente alto y tiene a la base tanto el optimismo del empresariado, que pareciera, es creciente, cuanto la esperanza de la opinión pública que sigue confiando que las cosas caminarán hacia mejor hoy en el Perú.
Sin embargo, en el último mes, hemos podido apreciar, desaciertos importantes en diversos frentes, de un lado, apreciamos una nueva, aunque pequeña, crisis ministerial, desatada esta vez por el fracaso de la denominada “Operación Libertad” cuyo saldo - entre otras cosas- habla de muertos, heridos, material bélico desaparecido y un helicóptero derribado y lo que es peor, mostró la impunidad con que operan las columnas de Sendero, en esa zona del País, lo que quedó tan claro que el mismo presidente dijo que “en ese territorio Sendero impone su ley”. Lo desconcertante es que los 1.500 soldados, desplegados a la zona a propósito de la mencionada operación no pudieron encontrar, a “Gabriel”, nombre de quien encabeza la columna de Sendero en la zona ni tampoco al suboficial Luis Astuquilca, que, deambuló perdido por ese territorio durante 17 días y al final retornó por sus propios medios y con el apoyo de civiles. Tampoco consiguieron encontrar el cadáver del sub oficial César Vilca - lo que sí logró su padre, quien, luego de una búsqueda tenaz y desesperada, encontró el cadáver de su hijo, a apenas 300 m. del lugar de la emboscada.
Todo lo acontecido, no nos permite hablar de victorias ni de derrotas, pero sí nos deja claro que por falta de un trabajo de inteligencia y de apoyo de los mandos superiores a sus compañeros de jerarquía inferior, hoy la “moral” de los narcoterroristas se debe encontrar al tope, mientras soldados y policías son golpeados.
¿Qué se hizo luego de eso?,
El presidente de la república se fue a la denominada “Gira Asiática” sin haber dado previamente, una explicación clara de lo ocurrido y sobre todo, como amerita un informe de cómo se realizará el nuevo trabajo contra narco terroristas en la zona ante su clamoroso fracaso. El segundo gesto fue la destitución de dos ministros de Estado y algunos militares, gestos que se quedan en la muestra y que no son suficientes, ni mucho menos, para atacar, mitigar y erradicar el problema de fondo. Que tiene relación, a mi modo de ver, entre otras, con, por lo menos, con dos maneras de actuar, que son: a) Promover un plan que tenga a las labores de inteligencia como su principal acción y b) Restituir las condiciones - para que los soldados que tienen la labor de ponerse al frente en el VRAE - cuenten con la Alimentación, Uniformes, Chalecos anti balas, materiales y pertrechos militares necesarios para sortear en las condiciones necesarias alguna confrontación. Quiere decir, eliminar la corrupción imperante y hacer que los soldados tengan lo necesario.
Por otro lado, apreciamos que el Premier ha evidenciado carencias importantes respecto de la tarea de concertación que debe promover para abonar positivamente las bases del crecimiento económico y la inclusión, tareas en las que, no hay aún un derrotero claro salvo algunas medidas efectistas -aunque necesarias- como el incremento de la Remuneración Mínima Vital, es necesario que el Ciudadano Presidente, revise si va a seguir nombrando ministros de estado que tienen como principal virtud ser amigos suyos ó del Premier ó si por el contrario es hora de poner en los puestos claves a personas cuya capacidad y experiencia en los temas posibiliten que las cosas avancen, si bien no de manera desbocada, al ritmo necesario.
Se trata, entonces, de poder articular una manera de gobernar que de cabida y signos claros de orden, prudencia y concertación y no de marearse por el apoyo de hoy, en la medida que si la población no percibe, rápidamente, que los objetivos primigenios de éste gobierno que podemos resumir en “crecimiento económico con inclusión social” se cumplirán. Este apoyo se puede venir abajo y con él la posibilidad de tener un País donde la justicia social, el bien común, las instituciones y la economía caminen de la mano.
Un espacio distinto, pero no menos importante, en esta reflexión, es lo referido al atropello que viene sufriendo Gastón Garatea, miembro de la congregación de los SS.CC. Y luchador incansable por la justicia social, anterior presidente de la Mesa de Lucha Contra la Pobreza, desde aquí quiero expresar mi solidaridad con Gastón y los miembros de la congregación a la que pertenece y la seguridad de que el autoritarismo y arbitrariedad de quien usa su poder dentro de la Iglesia Católica, para realizar estos atropellos, cese, y podamos ver pronto restituidos los derechos, de este incansable luchador por la causa de los pobres y desposeídos del Perú.
miércoles, 11 de abril de 2012
PERU HOY: Le sigue yendo bien a la economía. Pero, no tan bien a la política ni a la lucha por mitigar la desigualdad
Le sigue yendo bien a la economía, pero ¿qué hay que cambiar, para que la mejora sea para todas y todos?:
De acuerdo con estudios realizados por Ipsos-Apoyo, el índice de confianza del consumidor alcanzó un récord, respecto de su evolución, en los cinco últimos años, lo que nos hace pensar que el consumo, seguirá dirigiendo el crecimiento de la actividad económica en los próximos tres trimestres. Esto que, sin duda es importante, pone sobre la mesa algunas interrogantes, cómo son:
a) ¿Cuánto del Consumo que se hace hoy, es al contado, sale de dinero ya ganado por las personas ó de pensiones y rentas recibidas, ó, por el contrario, es al crédito? - quiere decir que se realiza con dinero de otros, por lo que se paga intereses importantes, altos y genera mayores ganancias para los grupos económicos- siendo hasta cierto punto ficticio.
Conocer esta diferencia y analizar, de dónde provienen los recursos que posibilitan el mayor consumo que se viene dando es no sólo importante sino impostergable, en la medida que, una buena parte, de esos dos tercios de personas, cuyos ingresos son mayores a S/. 1,250.00, mantiene su expectativa de consumo en base a dos variables: conservar el ingreso que tiene ahora al tiempo que recibir incrementos de ingresos razonables en los próximos meses.
Como podemos ver, la expectativa de mejores ingresos futuros está instalada en las personas. Quiénes esperan que ésos mejores ingresos vengan tanto de que a la economía le siga yendo bien - para lo que contribuyen de manera importante - cuanto de las políticas de redistribución e inclusión, a las que tienen derecho y, además, por las que, la mayoría de ellos votaron.
Lo razonable, a ésta altura es, mejorar la estabilidad y la calidad de los empleos como los sueldos, salarios y por ende los ingresos de las personas. Con eso se posibilitaré que las variables que están a la base del consumo no caigan ya que de hacerlo tendremos que presenciar que una buena parte de las personas que salieron de la pobreza en los últimos 10 años, vuelvan a esta situación y que la exclusión en vez de retroceder, se incremente.
b) Si el consumo seguirá dirigiendo el crecimiento económico y fortaleciendo el mercado interno, me pregunto, ¿Por qué, se sigue tardando el segundo tramo de incremento del salario mínimo, por ejemplo?
Sabemos que el mercado interno se fortalece si por lo menos, se mantienen los ingresos reales de las personas y más aún si se incrementa lo que reciben como compensación de la fuerza de trabajo aportada ó de las mayores ventas realizadas, por aquellos que son emprendedores, micro y pequeños empresarios pero también por los grandes consorcios empresariales quiénes se verían beneficiados, también.
c) El Panorama mundial sigue complicado, sobre todo, por las reservas respecto de la evolución de las Economías Europeas, no obstante, se vislumbra que el crecimiento del PBI, en el caso de Perú, no será menor al 5.5%, en el escenario conservador, con lo que a la economía le seguirá yendo bien.
A esta altura de la reflexión quiero esbozar un planteamiento que busca proponer algunos lineamientos para que nos vaya mejor a todas y todos. Quiere decir, sentar las bases para que lo logrado hasta ahora llegue, beneficie, a todos y se pueda sostener.
En esa dirección, las medidas deben ser:
a) Desarrollar e industrializar la explotación de recursos naturales, salir de la orientación primario exportadora y transitar a una matriz de producción que suponga exportar productos con valor agregado.
b) Diversificar la producción agro – pecuaria, aprovechando las potencialidades que existen en los diversos pisos ecológicos que conforman el País, orientando y planificando una parte de la producción hacia la captura de una mayor parte del mercado internacional de alimentos - hoy con tendencia a lo orgánico y natural - y otra parte para el abastecimiento del mercado interno.
c) Fortalecer el Mercado Interno, quiere decir, hacer realidad que los recursos, sirvan para el desarrollo de las personas, comunidades, distritos y regiones que los poseen al tiempo que para todo el País. Y mejorar, calidad de empleo, sueldos y salarios. Una buena medida podría ser, que, las empresas generen tantos empleos decentes como año a año se haya incrementado el P.B.I. y que los sueldos y salarios de las personas suban cada año, al menos, en la misma proporción que ha sido la inflación más el incremento del PBI del año anterior.
d) Generar igualdad de oportunidades y acceso universal a: justicia; educación, salud y vivienda de calidad y servicios básicos.
e) En suma, hacer que el modelo económico y los avances logrados estén, cada vez más, al servicio de las personas y no sólo, como hasta ahora, poner a las personas al servicio de los intereses económicos que solo han fortalecido a unos cuantos, aunque todos hemos contribuido a que a la economía le vaya bien.
Partidos Políticos, el Acuerdo Nacional, Decisores de Política Económica, Empresarios, Gremios, el Presidente de la República, Los Parlamentarios; tienen la palabra. Ciudadanas y Ciudadanos dijimos, no, al continuismo, este fue el sentido real del voto, en la última justa electoral. Ustedes, la clase política y los tecnócratas, hoy, tienen la responsabilidad de cumplir el mandato de la mayoría. En la democracia el pueblo, manda, es el mandante, y el mandatario, quien gobierna, representa y toma decisiones en favor del que lo manda (el pueblo).
A la política no le va bien y podría irle mal ó peor
Los movimientos y desajustes en los aspectos políticos, son permanentes, de un lado, el recambio ministerial - realizado a finales del 2,0011 - ha puesto en el escenario político dos aspectos controversiales, el primero de ellos tiene que ver con la pregunta de ¿cuánto los empresarios, han capturado, cooptado al presidente, de turno y a sus decisiones? Y la segunda, ante recientes cambios en organismos importantes, ¿Cuántos de los que hoy dirigen ministerios, instituciones y empresas estratégicas, votaron por Keiko y cuántos, realmente lo hicieron por Ollanta Humala?. Por otro lado, los ciudadanos, ciudadanas y analistas empiezan a sospechar de un viraje hacia la derecha del gobernante de turno.
Esta situación que podría parecer, una conversa de limeños, mal intencionados, alegadores, argüenderos, es, claro está, más que eso y podría marcar el rumbo y el sentido del Gobierno actual. Veamos ¿Por Qué?
- La campaña electoral y el triunfo de Ollanta Humala, objetivaron una situación que se expresó en a clara división de ciudadanas y ciudadanos, una parte de ellos, estaban de acuerdo con el continuismo expresado por KEIKO mientras que la otra parte, estaba y está en contra de esta manera de hacer las cosas y propugnó por el cambio.
- La opción que triunfó, recibió la confianza, de quienes dijeron no al continuismo y si al cambio, teniendo como principal bandera, hacer realidad un crecimiento económico con inclusión social y recuperar espacios, participación y ser tomados en cuenta en decisiones políticas.
- Los primeros signos del nuevo gobierno hicieron augurar la posibilidad de gobernar concertando, el primer consejo de ministros indicaba, era reflejo, de la pluralidad de fuerzas y sectores que habían apoyado a Ollanta Humala. Lo cual fue celebrado incluso por los gremios empresariales – hasta ese momento agoreros del continuismo -.
- En un primer momento sin embargo, los que no ganaron, se mostraron renuentes a aceptar su derrota y continuaron con una campaña de desprestigio sin sentido. Luego de pocos meses, el cambio de gabinete, nos ha puesto, frente a una clase política que juega, por decir lo menos, a Tirios y Troyanos. Que se expresa en: los que no ganaron han recuperado terreno real. Todo parece indicar que en el consejo de ministros, hoy, está representado el continuismo así como en la conducción de instituciones estratégicas, aspecto que ha quedado claro en el relevo del titular del Centro de Planeamiento Estratégico – CEPLAN, en el que se ha relevado a un intelectual progresista por otro, intelectual, también, pero de las canteras de la derecha, del continuismo, al que ciudadanas y ciudadanos dijimos claramente NO.
Lo preocupante en éste caso es que en esta institución, se debería haber realizado uno de los virajes más importantes. Cómo son:
a) Planificar y proponer, como dejamos de tener una orientación sólo primario exportadora y creamos valor agregado, para lo que producimos y exportamos, por ejemplo.
b) Que País y que tipo de economía y mercado debemos tener.
c) Establecer objetivos y metas claras para lograr la inclusión social, que por lo demás, es algo distinto a sólo gestionar de manera eficiente los programas sociales, entre otras cosas.
La disquisición, respecto de: ¿el por qué ocurre esto? puede tener varias aristas pero queda claro que, hoy, se ha apertura do un escenario donde la presión de los grupos empresariales y el poder de quienes podemos llamar “tecnócratas del continuismo” basados en los “éxitos” del modelo aplicado en los últimos 22 años, podría tirar por la borda la legítima aspiración de peruanas y peruanos que tienen la esperanza y el derecho de tener, en este tiempo, un gobierno que actúe de manera concertada para hacer realidad la inclusión.
La clase política, debe tener claro que si no produce los cambios necesarios, una porción, cada vez más importante de la población estará en las calles exigiendo respeto al sentido de su voto y, además, sentirá, que el sistema democrático es una farsa y que cada cinco años, pasa, como dice la canción prometen y prometen y nada.
La sociedad civil debe, por lo tanto, hacer lo posible para establecer espacios de concertación y vigilancia ciudadana que impidan que la lucha entre tirios y troyanos continúe.
Eso no se logrará si no se recobra el espíritu de una adecuada concertación y con la firme decisión de construir un Perú para todas y todos, de lo contrario a la Política le irá mal y a la clase política cada vez peor.
El combate a planteamientos y posturas afincadas al continuismo, como vemos, no ha terminado ni mucho menos, la desigualdad, la falta de oportunidades para todos y todas debe terminar, quiénes dirigen el país, hoy, deben saber que no basta con elaborar Planes de Gobierno y hojas de ruta, que en las decisiones reales quedan cuestionados, suspendidos ó entre paréntesis, es necesario que se den signos claros de que, el régimen actual, gobernará en función de las legítimas aspiraciones de la mayorías. Quiere decir de aquellos que ya no sólo deben esforzarse y estar al pie del cañón, generando condiciones para el crecimiento a costa de su calidad de vida.
Este tiempo es más un tiempo para construir el bien común y no solo el acrecentamiento ilimitado y anti-ético de los poderosos.
Es necesario que todas y todos entendamos, de un lado, que los fundamentos y avances que hoy tiene la economía peruana no se han logrado sólo, con inversiones extrajeras, sino que, fundamentalmente, ha sido como producto de que el pueblo durante 22 años ha soportado que muchos tengan poco y pocos tengan mucho, esto debe acabarse y, de otro lado, que el Perú y sus ciudadanos, han demostrado, que para ellos, todos y cada uno, la democracia, tiene valor y que cuando la balanza se inclinó a posiciones neo liberales, lo respetamos y permitimos gobernar y por lo tanto, ahora, quienes queremos, mejora de capacidades y oportunidades para todos tenemos el derecho de hacerlo, lo expresado en el voto ciudadano, así lo exige. Posiciones autoritarias y de continuismo fueron recusadas.
Seamos vigilantes y no permitamos que una parte del Empresariado y de la Clase Política, que no gano haga que a la economía, quiere decir a ellos, les siga yendo bien y a la política le vaya mal, eso es caldo de cultivo para autoritarismos y maneras de gobernar a favor de los cuales, peruanos y peruanas no votamos. Afirmar la concertación y la toma de decisiones razonada, inclinando la balanza a los intereses, impostergables de las mayorías, nos permitirá afirmar la democracia. Tarea en la que estamos y seguiremos comprometidos.
De acuerdo con estudios realizados por Ipsos-Apoyo, el índice de confianza del consumidor alcanzó un récord, respecto de su evolución, en los cinco últimos años, lo que nos hace pensar que el consumo, seguirá dirigiendo el crecimiento de la actividad económica en los próximos tres trimestres. Esto que, sin duda es importante, pone sobre la mesa algunas interrogantes, cómo son:
a) ¿Cuánto del Consumo que se hace hoy, es al contado, sale de dinero ya ganado por las personas ó de pensiones y rentas recibidas, ó, por el contrario, es al crédito? - quiere decir que se realiza con dinero de otros, por lo que se paga intereses importantes, altos y genera mayores ganancias para los grupos económicos- siendo hasta cierto punto ficticio.
Conocer esta diferencia y analizar, de dónde provienen los recursos que posibilitan el mayor consumo que se viene dando es no sólo importante sino impostergable, en la medida que, una buena parte, de esos dos tercios de personas, cuyos ingresos son mayores a S/. 1,250.00, mantiene su expectativa de consumo en base a dos variables: conservar el ingreso que tiene ahora al tiempo que recibir incrementos de ingresos razonables en los próximos meses.
Como podemos ver, la expectativa de mejores ingresos futuros está instalada en las personas. Quiénes esperan que ésos mejores ingresos vengan tanto de que a la economía le siga yendo bien - para lo que contribuyen de manera importante - cuanto de las políticas de redistribución e inclusión, a las que tienen derecho y, además, por las que, la mayoría de ellos votaron.
Lo razonable, a ésta altura es, mejorar la estabilidad y la calidad de los empleos como los sueldos, salarios y por ende los ingresos de las personas. Con eso se posibilitaré que las variables que están a la base del consumo no caigan ya que de hacerlo tendremos que presenciar que una buena parte de las personas que salieron de la pobreza en los últimos 10 años, vuelvan a esta situación y que la exclusión en vez de retroceder, se incremente.
b) Si el consumo seguirá dirigiendo el crecimiento económico y fortaleciendo el mercado interno, me pregunto, ¿Por qué, se sigue tardando el segundo tramo de incremento del salario mínimo, por ejemplo?
Sabemos que el mercado interno se fortalece si por lo menos, se mantienen los ingresos reales de las personas y más aún si se incrementa lo que reciben como compensación de la fuerza de trabajo aportada ó de las mayores ventas realizadas, por aquellos que son emprendedores, micro y pequeños empresarios pero también por los grandes consorcios empresariales quiénes se verían beneficiados, también.
c) El Panorama mundial sigue complicado, sobre todo, por las reservas respecto de la evolución de las Economías Europeas, no obstante, se vislumbra que el crecimiento del PBI, en el caso de Perú, no será menor al 5.5%, en el escenario conservador, con lo que a la economía le seguirá yendo bien.
A esta altura de la reflexión quiero esbozar un planteamiento que busca proponer algunos lineamientos para que nos vaya mejor a todas y todos. Quiere decir, sentar las bases para que lo logrado hasta ahora llegue, beneficie, a todos y se pueda sostener.
En esa dirección, las medidas deben ser:
a) Desarrollar e industrializar la explotación de recursos naturales, salir de la orientación primario exportadora y transitar a una matriz de producción que suponga exportar productos con valor agregado.
b) Diversificar la producción agro – pecuaria, aprovechando las potencialidades que existen en los diversos pisos ecológicos que conforman el País, orientando y planificando una parte de la producción hacia la captura de una mayor parte del mercado internacional de alimentos - hoy con tendencia a lo orgánico y natural - y otra parte para el abastecimiento del mercado interno.
c) Fortalecer el Mercado Interno, quiere decir, hacer realidad que los recursos, sirvan para el desarrollo de las personas, comunidades, distritos y regiones que los poseen al tiempo que para todo el País. Y mejorar, calidad de empleo, sueldos y salarios. Una buena medida podría ser, que, las empresas generen tantos empleos decentes como año a año se haya incrementado el P.B.I. y que los sueldos y salarios de las personas suban cada año, al menos, en la misma proporción que ha sido la inflación más el incremento del PBI del año anterior.
d) Generar igualdad de oportunidades y acceso universal a: justicia; educación, salud y vivienda de calidad y servicios básicos.
e) En suma, hacer que el modelo económico y los avances logrados estén, cada vez más, al servicio de las personas y no sólo, como hasta ahora, poner a las personas al servicio de los intereses económicos que solo han fortalecido a unos cuantos, aunque todos hemos contribuido a que a la economía le vaya bien.
Partidos Políticos, el Acuerdo Nacional, Decisores de Política Económica, Empresarios, Gremios, el Presidente de la República, Los Parlamentarios; tienen la palabra. Ciudadanas y Ciudadanos dijimos, no, al continuismo, este fue el sentido real del voto, en la última justa electoral. Ustedes, la clase política y los tecnócratas, hoy, tienen la responsabilidad de cumplir el mandato de la mayoría. En la democracia el pueblo, manda, es el mandante, y el mandatario, quien gobierna, representa y toma decisiones en favor del que lo manda (el pueblo).
A la política no le va bien y podría irle mal ó peor
Los movimientos y desajustes en los aspectos políticos, son permanentes, de un lado, el recambio ministerial - realizado a finales del 2,0011 - ha puesto en el escenario político dos aspectos controversiales, el primero de ellos tiene que ver con la pregunta de ¿cuánto los empresarios, han capturado, cooptado al presidente, de turno y a sus decisiones? Y la segunda, ante recientes cambios en organismos importantes, ¿Cuántos de los que hoy dirigen ministerios, instituciones y empresas estratégicas, votaron por Keiko y cuántos, realmente lo hicieron por Ollanta Humala?. Por otro lado, los ciudadanos, ciudadanas y analistas empiezan a sospechar de un viraje hacia la derecha del gobernante de turno.
Esta situación que podría parecer, una conversa de limeños, mal intencionados, alegadores, argüenderos, es, claro está, más que eso y podría marcar el rumbo y el sentido del Gobierno actual. Veamos ¿Por Qué?
- La campaña electoral y el triunfo de Ollanta Humala, objetivaron una situación que se expresó en a clara división de ciudadanas y ciudadanos, una parte de ellos, estaban de acuerdo con el continuismo expresado por KEIKO mientras que la otra parte, estaba y está en contra de esta manera de hacer las cosas y propugnó por el cambio.
- La opción que triunfó, recibió la confianza, de quienes dijeron no al continuismo y si al cambio, teniendo como principal bandera, hacer realidad un crecimiento económico con inclusión social y recuperar espacios, participación y ser tomados en cuenta en decisiones políticas.
- Los primeros signos del nuevo gobierno hicieron augurar la posibilidad de gobernar concertando, el primer consejo de ministros indicaba, era reflejo, de la pluralidad de fuerzas y sectores que habían apoyado a Ollanta Humala. Lo cual fue celebrado incluso por los gremios empresariales – hasta ese momento agoreros del continuismo -.
- En un primer momento sin embargo, los que no ganaron, se mostraron renuentes a aceptar su derrota y continuaron con una campaña de desprestigio sin sentido. Luego de pocos meses, el cambio de gabinete, nos ha puesto, frente a una clase política que juega, por decir lo menos, a Tirios y Troyanos. Que se expresa en: los que no ganaron han recuperado terreno real. Todo parece indicar que en el consejo de ministros, hoy, está representado el continuismo así como en la conducción de instituciones estratégicas, aspecto que ha quedado claro en el relevo del titular del Centro de Planeamiento Estratégico – CEPLAN, en el que se ha relevado a un intelectual progresista por otro, intelectual, también, pero de las canteras de la derecha, del continuismo, al que ciudadanas y ciudadanos dijimos claramente NO.
Lo preocupante en éste caso es que en esta institución, se debería haber realizado uno de los virajes más importantes. Cómo son:
a) Planificar y proponer, como dejamos de tener una orientación sólo primario exportadora y creamos valor agregado, para lo que producimos y exportamos, por ejemplo.
b) Que País y que tipo de economía y mercado debemos tener.
c) Establecer objetivos y metas claras para lograr la inclusión social, que por lo demás, es algo distinto a sólo gestionar de manera eficiente los programas sociales, entre otras cosas.
La disquisición, respecto de: ¿el por qué ocurre esto? puede tener varias aristas pero queda claro que, hoy, se ha apertura do un escenario donde la presión de los grupos empresariales y el poder de quienes podemos llamar “tecnócratas del continuismo” basados en los “éxitos” del modelo aplicado en los últimos 22 años, podría tirar por la borda la legítima aspiración de peruanas y peruanos que tienen la esperanza y el derecho de tener, en este tiempo, un gobierno que actúe de manera concertada para hacer realidad la inclusión.
La clase política, debe tener claro que si no produce los cambios necesarios, una porción, cada vez más importante de la población estará en las calles exigiendo respeto al sentido de su voto y, además, sentirá, que el sistema democrático es una farsa y que cada cinco años, pasa, como dice la canción prometen y prometen y nada.
La sociedad civil debe, por lo tanto, hacer lo posible para establecer espacios de concertación y vigilancia ciudadana que impidan que la lucha entre tirios y troyanos continúe.
Eso no se logrará si no se recobra el espíritu de una adecuada concertación y con la firme decisión de construir un Perú para todas y todos, de lo contrario a la Política le irá mal y a la clase política cada vez peor.
El combate a planteamientos y posturas afincadas al continuismo, como vemos, no ha terminado ni mucho menos, la desigualdad, la falta de oportunidades para todos y todas debe terminar, quiénes dirigen el país, hoy, deben saber que no basta con elaborar Planes de Gobierno y hojas de ruta, que en las decisiones reales quedan cuestionados, suspendidos ó entre paréntesis, es necesario que se den signos claros de que, el régimen actual, gobernará en función de las legítimas aspiraciones de la mayorías. Quiere decir de aquellos que ya no sólo deben esforzarse y estar al pie del cañón, generando condiciones para el crecimiento a costa de su calidad de vida.
Este tiempo es más un tiempo para construir el bien común y no solo el acrecentamiento ilimitado y anti-ético de los poderosos.
Es necesario que todas y todos entendamos, de un lado, que los fundamentos y avances que hoy tiene la economía peruana no se han logrado sólo, con inversiones extrajeras, sino que, fundamentalmente, ha sido como producto de que el pueblo durante 22 años ha soportado que muchos tengan poco y pocos tengan mucho, esto debe acabarse y, de otro lado, que el Perú y sus ciudadanos, han demostrado, que para ellos, todos y cada uno, la democracia, tiene valor y que cuando la balanza se inclinó a posiciones neo liberales, lo respetamos y permitimos gobernar y por lo tanto, ahora, quienes queremos, mejora de capacidades y oportunidades para todos tenemos el derecho de hacerlo, lo expresado en el voto ciudadano, así lo exige. Posiciones autoritarias y de continuismo fueron recusadas.
Seamos vigilantes y no permitamos que una parte del Empresariado y de la Clase Política, que no gano haga que a la economía, quiere decir a ellos, les siga yendo bien y a la política le vaya mal, eso es caldo de cultivo para autoritarismos y maneras de gobernar a favor de los cuales, peruanos y peruanas no votamos. Afirmar la concertación y la toma de decisiones razonada, inclinando la balanza a los intereses, impostergables de las mayorías, nos permitirá afirmar la democracia. Tarea en la que estamos y seguiremos comprometidos.
viernes, 16 de marzo de 2012
PERU HOY: el desafío ¿Cómo no caer en el Autoritarismo ó en la in-gobernabilidad?
Que es necesario cambiar el país, qué duda cabe, peruanas y peruanos, necesitamos y merecemos vivir en un “Perú viable e integrado”, estoy seguro que esa fue la opción y el sentido, del voto, de la mayoría de peruanas y peruanos, sobre todo, de los excluidos, hasta hoy, del crecimiento económico logrado.
Aquellos – que, a pesar, de ser la mayoría – han podido ver, en los últimos 22 años, que sus derechos han quedado disminuidos sólo a concurrir, cada tres o cinco años a las urnas y ejercer su derecho a voto; mientras que una minoría, que fundamenta su poder en los llamados poderes fácticos y en el caudillismo político se haya convertido en el actor principal del ejercicio del poder.
A mi juicio, la primera lectura que debería tener tanto el resultado electoral del 2,011 cuanto el gobierno y la manera que se debe gobernar es que la mayoría de peruanas y peruanos les dijo NO. A quienes no ganaron y, también, a quienes quieren perpetuar el autoritarismo, la poca institucionalidad y el gobernar de manera ajena, esquiva, a los legítimos intereses populares.
La pregunta, que cae de madura, es: ¿cómo crear una democracia de ciudadanos, cómo (re)crear instituciones democráticas y cómo gobernar en función de las grandes mayorías?;
Una respuesta posible es: Gobernar, sabiendo que debemos mantener la estabilidad y un crecimiento económico que en lugar de concentrar ingresos sea capaz de distribuirlos con equidad y justicia.
Lograr esto no sólo depende de un gobierno responsable y de indudable sello popular. Pareciera que la tarea más importante del hoy es cómo contribuimos a construir una mayoría política que pueda ser: a) capaz de re-construir el país y sus prioridades pero, también, de poner fin ó minimizar, a tal grado, que hacer imperceptible el dominio de grupos minoritarios que han permitido que el crecimiento económico logrado – al que todas y todos hemos contribuido, favorezca en mayor medida a algunos pocos y que la poca institucionalidad alcanzada continúe siendo el caldo de cultivo para sus conquistas.
Ciertamente, el reto es muy grande. Tan grande como lo son, hoy, las esperanzas y legítimas reivindicaciones de los que menos tienen - la mayoría - y que decidieron votar por el cambio, la transformación y la democracia, queriendo que ésta sea real y no virtual ó solo restringida al voto.
Tenemos ya casi dos semestres de Nuevo Gobierno y se asoman riesgos que podrían poner en tela de juicio las aspiraciones e intereses de la mayoría, que apoyó a Ollanta Humala a llegar a la Presidencia de la República, riesgos que tienen que ver con hacer del autoritarismo, la estrategia principal ó la forma de gobernar y con ello acercar al país a la in - gobernabilidad.
Proceso, que sería no sólo nefasto sino que pondría por tercera vez consecutiva – Como lo hicieran Fujimori y García, en su momento - una ecuación que altera totalmente la democracia y es: “Yo Gobierno y, por lo tanto, Yo decido”.
Un primer rasgo que nos pone en esa dirección es la forma autoritaria de enfrentar las protestas y a los movimientos sociales que las enarbolan, lo que, entre otras cosas, significó la caída del Gabinete Lerner y lo que parecería, hoy, un viraje, hacia posturas autoritarias.
Un cambio en esta situación, es necesario e impostergable. Está cada vez más claro que mientras la población no observe cambios sustanciales en las políticas relacionadas con la explotación de recursos naturales, con los asuntos ambientales, y con la lucha contra la pobreza, seguirá desconfiando del Estado y del gobierno de turno y trasladará esa desconfianza al espacio público, a las calles en forma de movilización y protestas.
Más que represión autoritaria se necesita dar signos, muestras claras - mediante una adecuada concertación – de que las propuestas establecidas en la llamada “hoja de ruta” respecto de la resolución razonada y efectiva de temas referidos a cambios en la manera de explotar los recursos naturales, la preservación del medio ambiente y el combate a la pobreza y exclusión siguen siendo prioridades y no sólo importa explotar proyectos como “CONGA” por ejemplo, por las presiones de quienes se beneficiarán en mayor medida “Los Inversores”.
De otra manera, se pondrá en la cabeza de ciudadanas y ciudadanos lo siguiente: El triunfo en las urnas, en las elecciones y el NO que las mayorías dieron a la manera como caudillos políticos y agoreros del neo-liberalismo querían seguir gobernando y organizando la economía, la producción y la sociedad, finalmente, se ha convertido en un sí. Que se expresa en la captura del Estado y del gobierno actual.
Lo que traería consigo no sólo la imposición de los intereses de los grupos económicos a los intereses de la mayoría del país, sino el seguir postergando el que se instaure la defensa del interés general y el bien común. Lo que, entre otras cosas, se debe hacer, formulando y promoviendo el acceso a las políticas públicas universales y de calidad para todos y todas.
Una segunda pregunta cae de madura: ¿en este gobierno el aparato estatal y los fondos públicos, seguirán al servicio de intereses privados, de grupos; ó, servirán para generar capacidades y brindar oportunidades a todos y todas?
Una posible respuesta es: Si seguimos permitiendo que el Estado y el crecimiento económico estén al servicio sólo de intereses privados, habremos perdido, una vez más, la oportunidad de construir un Perú Viable e Integrado, como, podemos hacerlo. Y por lo tanto, el autoritarismo y la in-gobernabilidad, serán las caras de la moneda, con la que el gobierno de turno pagará el apoyo recibido por la mayoría.
Por el contrario, si concertamos y no quitamos el dedo del renglón, haciendo que las inversiones que quieran tener una lógica de GANAR - GANAR, quiere decir, ganan los inversores al tiempo que se fomentan empleos y educación, salud, viviendas, de calidad, en suma, buen vivir para todas y todos, éste gobierno pasará a la historia y será el Gobierno de la inclusión. Respetando lo que la mayoría reclama y aquello por lo que optó y fue el resultado del proceso electoral del 2,011.
El Poder Ejecutivo, Los Congresistas, todas y todos, las ciudadanas y ciudadanos, elegidos, en nuestra representación, tienen la palabra. Nosotros, seguiremos, abonando a que la voluntad popular se cumpla y a impedir que el Estado, aún sin el poder, que da el voto y sólo desde el poder que da el dinero e intereses sub -alternos sea capturado.
Que ciudadanas y ciudadanos deben y pueden movilizarse, protestar al tiempo que proponer, es real y debemos defenderlo, tan real como el que no hemos votado por el autoritarismo y menos por la in-gobernabilidad.
Peruanas y peruanos tenemos derecho a expresarnos, protestar y hacer valer, el poder legítimo que emanó de las urnas y optó por instaurar una economía que sea inclusiva y reconozca derechos hasta hoy conculcados, por minorías que suelen capturar a los gobiernos de turno y al Estado.
No queremos un gobierno autoritario, a eso le dijimos NO, REVISEMOS, entonces, quien lo propone como manera de resolver los conflictos sociales y, también, qué genera la posible in-gobernabilidad, para alejarlo de las tareas de gobierno. ¿Será que quienes perdieron en las urnas son los más interesados en devolver supremacía a los poderes fácticos y más bien generar una idea de que quien ha sido legítimamente elegido no podrá gobernar?. Ó ¿será que el gobernante actual ha sido capturado por poderes económicos, político y mediáticos?
Nada debe poner en tela de juicio la voluntad del pueblo, y debemos decir, claramente, la propuesta mayor, expresada en el resultado electoral, que llevó a Ollanta Humala a encabezar el gobierno actual fue. No al autoritarismo, No a intereses particulares. Para que esto último, no sea el día a día, de hoy en adelante, hay que decir fuerte y firmemente. Si al Bien común, a hacer realidad la participación, la toma de decisiones y el buen vivir para todas y todos, construyamos una mayoría política que así lo proponga, haga y defienda. El Perú tiene medios y condiciones, puede y debe cambiar. Seamos un Perú Viable e Integrado, distribuyamos la riqueza y el poder con equidad y justicia.
Aquellos – que, a pesar, de ser la mayoría – han podido ver, en los últimos 22 años, que sus derechos han quedado disminuidos sólo a concurrir, cada tres o cinco años a las urnas y ejercer su derecho a voto; mientras que una minoría, que fundamenta su poder en los llamados poderes fácticos y en el caudillismo político se haya convertido en el actor principal del ejercicio del poder.
A mi juicio, la primera lectura que debería tener tanto el resultado electoral del 2,011 cuanto el gobierno y la manera que se debe gobernar es que la mayoría de peruanas y peruanos les dijo NO. A quienes no ganaron y, también, a quienes quieren perpetuar el autoritarismo, la poca institucionalidad y el gobernar de manera ajena, esquiva, a los legítimos intereses populares.
La pregunta, que cae de madura, es: ¿cómo crear una democracia de ciudadanos, cómo (re)crear instituciones democráticas y cómo gobernar en función de las grandes mayorías?;
Una respuesta posible es: Gobernar, sabiendo que debemos mantener la estabilidad y un crecimiento económico que en lugar de concentrar ingresos sea capaz de distribuirlos con equidad y justicia.
Lograr esto no sólo depende de un gobierno responsable y de indudable sello popular. Pareciera que la tarea más importante del hoy es cómo contribuimos a construir una mayoría política que pueda ser: a) capaz de re-construir el país y sus prioridades pero, también, de poner fin ó minimizar, a tal grado, que hacer imperceptible el dominio de grupos minoritarios que han permitido que el crecimiento económico logrado – al que todas y todos hemos contribuido, favorezca en mayor medida a algunos pocos y que la poca institucionalidad alcanzada continúe siendo el caldo de cultivo para sus conquistas.
Ciertamente, el reto es muy grande. Tan grande como lo son, hoy, las esperanzas y legítimas reivindicaciones de los que menos tienen - la mayoría - y que decidieron votar por el cambio, la transformación y la democracia, queriendo que ésta sea real y no virtual ó solo restringida al voto.
Tenemos ya casi dos semestres de Nuevo Gobierno y se asoman riesgos que podrían poner en tela de juicio las aspiraciones e intereses de la mayoría, que apoyó a Ollanta Humala a llegar a la Presidencia de la República, riesgos que tienen que ver con hacer del autoritarismo, la estrategia principal ó la forma de gobernar y con ello acercar al país a la in - gobernabilidad.
Proceso, que sería no sólo nefasto sino que pondría por tercera vez consecutiva – Como lo hicieran Fujimori y García, en su momento - una ecuación que altera totalmente la democracia y es: “Yo Gobierno y, por lo tanto, Yo decido”.
Un primer rasgo que nos pone en esa dirección es la forma autoritaria de enfrentar las protestas y a los movimientos sociales que las enarbolan, lo que, entre otras cosas, significó la caída del Gabinete Lerner y lo que parecería, hoy, un viraje, hacia posturas autoritarias.
Un cambio en esta situación, es necesario e impostergable. Está cada vez más claro que mientras la población no observe cambios sustanciales en las políticas relacionadas con la explotación de recursos naturales, con los asuntos ambientales, y con la lucha contra la pobreza, seguirá desconfiando del Estado y del gobierno de turno y trasladará esa desconfianza al espacio público, a las calles en forma de movilización y protestas.
Más que represión autoritaria se necesita dar signos, muestras claras - mediante una adecuada concertación – de que las propuestas establecidas en la llamada “hoja de ruta” respecto de la resolución razonada y efectiva de temas referidos a cambios en la manera de explotar los recursos naturales, la preservación del medio ambiente y el combate a la pobreza y exclusión siguen siendo prioridades y no sólo importa explotar proyectos como “CONGA” por ejemplo, por las presiones de quienes se beneficiarán en mayor medida “Los Inversores”.
De otra manera, se pondrá en la cabeza de ciudadanas y ciudadanos lo siguiente: El triunfo en las urnas, en las elecciones y el NO que las mayorías dieron a la manera como caudillos políticos y agoreros del neo-liberalismo querían seguir gobernando y organizando la economía, la producción y la sociedad, finalmente, se ha convertido en un sí. Que se expresa en la captura del Estado y del gobierno actual.
Lo que traería consigo no sólo la imposición de los intereses de los grupos económicos a los intereses de la mayoría del país, sino el seguir postergando el que se instaure la defensa del interés general y el bien común. Lo que, entre otras cosas, se debe hacer, formulando y promoviendo el acceso a las políticas públicas universales y de calidad para todos y todas.
Una segunda pregunta cae de madura: ¿en este gobierno el aparato estatal y los fondos públicos, seguirán al servicio de intereses privados, de grupos; ó, servirán para generar capacidades y brindar oportunidades a todos y todas?
Una posible respuesta es: Si seguimos permitiendo que el Estado y el crecimiento económico estén al servicio sólo de intereses privados, habremos perdido, una vez más, la oportunidad de construir un Perú Viable e Integrado, como, podemos hacerlo. Y por lo tanto, el autoritarismo y la in-gobernabilidad, serán las caras de la moneda, con la que el gobierno de turno pagará el apoyo recibido por la mayoría.
Por el contrario, si concertamos y no quitamos el dedo del renglón, haciendo que las inversiones que quieran tener una lógica de GANAR - GANAR, quiere decir, ganan los inversores al tiempo que se fomentan empleos y educación, salud, viviendas, de calidad, en suma, buen vivir para todas y todos, éste gobierno pasará a la historia y será el Gobierno de la inclusión. Respetando lo que la mayoría reclama y aquello por lo que optó y fue el resultado del proceso electoral del 2,011.
El Poder Ejecutivo, Los Congresistas, todas y todos, las ciudadanas y ciudadanos, elegidos, en nuestra representación, tienen la palabra. Nosotros, seguiremos, abonando a que la voluntad popular se cumpla y a impedir que el Estado, aún sin el poder, que da el voto y sólo desde el poder que da el dinero e intereses sub -alternos sea capturado.
Que ciudadanas y ciudadanos deben y pueden movilizarse, protestar al tiempo que proponer, es real y debemos defenderlo, tan real como el que no hemos votado por el autoritarismo y menos por la in-gobernabilidad.
Peruanas y peruanos tenemos derecho a expresarnos, protestar y hacer valer, el poder legítimo que emanó de las urnas y optó por instaurar una economía que sea inclusiva y reconozca derechos hasta hoy conculcados, por minorías que suelen capturar a los gobiernos de turno y al Estado.
No queremos un gobierno autoritario, a eso le dijimos NO, REVISEMOS, entonces, quien lo propone como manera de resolver los conflictos sociales y, también, qué genera la posible in-gobernabilidad, para alejarlo de las tareas de gobierno. ¿Será que quienes perdieron en las urnas son los más interesados en devolver supremacía a los poderes fácticos y más bien generar una idea de que quien ha sido legítimamente elegido no podrá gobernar?. Ó ¿será que el gobernante actual ha sido capturado por poderes económicos, político y mediáticos?
Nada debe poner en tela de juicio la voluntad del pueblo, y debemos decir, claramente, la propuesta mayor, expresada en el resultado electoral, que llevó a Ollanta Humala a encabezar el gobierno actual fue. No al autoritarismo, No a intereses particulares. Para que esto último, no sea el día a día, de hoy en adelante, hay que decir fuerte y firmemente. Si al Bien común, a hacer realidad la participación, la toma de decisiones y el buen vivir para todas y todos, construyamos una mayoría política que así lo proponga, haga y defienda. El Perú tiene medios y condiciones, puede y debe cambiar. Seamos un Perú Viable e Integrado, distribuyamos la riqueza y el poder con equidad y justicia.
domingo, 12 de febrero de 2012
Perú Hoy: Cómo sentar las bases de un crecimiento económico que promueva capacidades y oportunidades para todas y todos.
En lo que va del año, el consumo sigue creciendo, a buen ritmo, impulsado, fundamentalmente, por la inversión privada y el incremento de puestos de trabajo - aunque no todavía en la cantidad ni con la calidad necesaria - . Esta auspiciosa situación, sin embargo, se manifiesta en medio de una desaceleración del crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) que se expandió en 6,9% en el 2,011. Es importante, referir que ésta desaceleración se viene presentando desde Octubre del 2,011, mes en el que se creció en 5.1%, quiere decir que, se tuvo un crecimiento menor al 8.9%; 6.8% y 6.6 %, a los que se había crecido en el en el primer, segundo y tercer trimestre del año respectivamente.
Pareciera que sobre la base de ésta situación se encuentran elementos que generan incertidumbre a los agentes económicos, de un lado, en el ámbito internacional, abonan a ésta situación de incertidumbre: las perspectivas de la economía mundial, el crecimiento lento, aún, de la economía estadounidense y, en particular, la manera como se resuelva la crisis de la Comunidad Económica Europea. De otro lado, en el ámbito nacional, doméstico, lo que abona a la incertidumbre, es: el tenso entorno social que está signado por inconformidad de pobladores, respecto de proyectos de explotación en el sector de Minería, entre otras cosas.
Frente a éste panorama el Ministerio de Economía y Finanzas ha moderado sus expectativas de crecimiento del PBI para el 2,012 a 5.4% menos que el 6% al que las hubiera proyectado anteriormente y el banco de inversión Credit Suisse estimó que la economía peruana crecerá 5% este año
El año próximo pasado – 2011 - mostró indicadores de mejora importantes en el campo laboral, sobre todo en la cantidad de puestos de trabajo generados. El empleo formal - en empresas de 10 y más trabajadores - de las principales ciudades del país tuvo un incremento de 5%, como resultado, entre otras cosas de la tasa de crecimiento alcanzada por el conjunto de la economía que llegó a 6,9%. De igual forma, el desempleo en Lima Metropolitana, retrocedió en 7%. No obstante, esta situación, el sub- empleo, en Lima Metropolitana, afecta negativamente las condiciones en que se desenvuelven y generan ingresos algo más de un tercio del total de la fuerza laboral. Lo que es paradójico tiene que ver con lo poco que se avanza en la generación de empleo adecuado, decente, a pesar de que los índices de crecimiento económico y las ganancias de los sectores productivos, van al alza, de manera constante hace ya más de 7 años.
¿Qué elementos deben ser tomados en cuenta por los decisores de política?; ¿Qué debe cambiar, para que la política y las decisiones económicas sean inclusivas y generen oportunidades para todas y todos?
Siendo ese el panorama lo que se debe tener en cuenta, entre otras cosas, sería lo siguiente:
a) Implementar un plan contra-cíclico de política fiscal y programas eficaces y adecuadamente orientados que garanticen protección social adecuada.
b) Mejorar los niveles de eficacia y eficiencia del Gasto Público, no es posible que sigamos observando que las instituciones públicas, en el nivel central, regional y local no puedan ejecutar los recursos que tienen asignados.
c) Desarrollar proyectos tanto de infraestructura como de fortalecimiento institucional que hagan posible el incremento y la orientación hacia la manufactura, el agro y agro- industria de la inversión tanto extranjera como nacional.
d) Priorizar las inversiones extranjeras que respeten la generación de empleo adecuado, decente, generen capacidades y oportunidades, transfieran tecnología, respeten el medio ambiente y que tributen de manera justa.
Como podemos ver el reto está puesto en la necesidad de construir un nuevo acuerdo, una nueva manera de llevar adelante el manejo económico que suponga de un lado la construcción de una economía abierta que al tiempo que permite, ganancias y transferencia de remesas al exterior se articule con la resolución de necesidades y genere capacidades y oportunidades para que todas y todos tengamos una vida digna.
La tarea del Hoy, pasa por desarrollar mercados locales y regionales, mejorar las capacidades para aumentar nuestra competitividad y poder tomar y desarrollar otras oportunidades, promover empleos adecuados, dignos decentes y construir empresas que no sólo tengan como norte el amasar fortunas, el rentismo y la especulación sino por el contrario el hacer suyo lo que conocemos como RESPOSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL.
El Presidente de la República, los congresistas y quienes dirigen y son parte de los equipos técnicos en Economía y Finanzas, Producción, Trabajo y el recientemente inaugurado sector de Desarrollo e Inclusión Social tienen la palabra, en la medida que son los decisores de política; como también la tienen quienes dirigen la CONFIEP, la Sociedad Nacional de Industrias y la Sociedad de Minería, CAPECO y la CONACO; Como deben jugar un rol las organizaciones gremiales, sociales, políticas y la sociedad civil, no sólo en la elaboración de propuestas sino también en el control social y la vigilancia de lo que se hace y de lo que se invierte.
El costo – beneficio debe ser un indicador, fundamental de lo que hagamos en los próximos cuatro años en el Perú, de no hacerlo así habremos perdido la oportunidad de construir nación, aún, en tiempos de relativa bonanza. La construcción del Bien Común no puede ni debe seguir esperando. Hacer realidad que el Perú es de y para todas y todos es el reto, asumamos, desde donde estamos, este papel.
Pareciera que sobre la base de ésta situación se encuentran elementos que generan incertidumbre a los agentes económicos, de un lado, en el ámbito internacional, abonan a ésta situación de incertidumbre: las perspectivas de la economía mundial, el crecimiento lento, aún, de la economía estadounidense y, en particular, la manera como se resuelva la crisis de la Comunidad Económica Europea. De otro lado, en el ámbito nacional, doméstico, lo que abona a la incertidumbre, es: el tenso entorno social que está signado por inconformidad de pobladores, respecto de proyectos de explotación en el sector de Minería, entre otras cosas.
Frente a éste panorama el Ministerio de Economía y Finanzas ha moderado sus expectativas de crecimiento del PBI para el 2,012 a 5.4% menos que el 6% al que las hubiera proyectado anteriormente y el banco de inversión Credit Suisse estimó que la economía peruana crecerá 5% este año
El año próximo pasado – 2011 - mostró indicadores de mejora importantes en el campo laboral, sobre todo en la cantidad de puestos de trabajo generados. El empleo formal - en empresas de 10 y más trabajadores - de las principales ciudades del país tuvo un incremento de 5%, como resultado, entre otras cosas de la tasa de crecimiento alcanzada por el conjunto de la economía que llegó a 6,9%. De igual forma, el desempleo en Lima Metropolitana, retrocedió en 7%. No obstante, esta situación, el sub- empleo, en Lima Metropolitana, afecta negativamente las condiciones en que se desenvuelven y generan ingresos algo más de un tercio del total de la fuerza laboral. Lo que es paradójico tiene que ver con lo poco que se avanza en la generación de empleo adecuado, decente, a pesar de que los índices de crecimiento económico y las ganancias de los sectores productivos, van al alza, de manera constante hace ya más de 7 años.
¿Qué elementos deben ser tomados en cuenta por los decisores de política?; ¿Qué debe cambiar, para que la política y las decisiones económicas sean inclusivas y generen oportunidades para todas y todos?
Siendo ese el panorama lo que se debe tener en cuenta, entre otras cosas, sería lo siguiente:
a) Implementar un plan contra-cíclico de política fiscal y programas eficaces y adecuadamente orientados que garanticen protección social adecuada.
b) Mejorar los niveles de eficacia y eficiencia del Gasto Público, no es posible que sigamos observando que las instituciones públicas, en el nivel central, regional y local no puedan ejecutar los recursos que tienen asignados.
c) Desarrollar proyectos tanto de infraestructura como de fortalecimiento institucional que hagan posible el incremento y la orientación hacia la manufactura, el agro y agro- industria de la inversión tanto extranjera como nacional.
d) Priorizar las inversiones extranjeras que respeten la generación de empleo adecuado, decente, generen capacidades y oportunidades, transfieran tecnología, respeten el medio ambiente y que tributen de manera justa.
Como podemos ver el reto está puesto en la necesidad de construir un nuevo acuerdo, una nueva manera de llevar adelante el manejo económico que suponga de un lado la construcción de una economía abierta que al tiempo que permite, ganancias y transferencia de remesas al exterior se articule con la resolución de necesidades y genere capacidades y oportunidades para que todas y todos tengamos una vida digna.
La tarea del Hoy, pasa por desarrollar mercados locales y regionales, mejorar las capacidades para aumentar nuestra competitividad y poder tomar y desarrollar otras oportunidades, promover empleos adecuados, dignos decentes y construir empresas que no sólo tengan como norte el amasar fortunas, el rentismo y la especulación sino por el contrario el hacer suyo lo que conocemos como RESPOSABILIDAD SOCIAL EMPRESARIAL.
El Presidente de la República, los congresistas y quienes dirigen y son parte de los equipos técnicos en Economía y Finanzas, Producción, Trabajo y el recientemente inaugurado sector de Desarrollo e Inclusión Social tienen la palabra, en la medida que son los decisores de política; como también la tienen quienes dirigen la CONFIEP, la Sociedad Nacional de Industrias y la Sociedad de Minería, CAPECO y la CONACO; Como deben jugar un rol las organizaciones gremiales, sociales, políticas y la sociedad civil, no sólo en la elaboración de propuestas sino también en el control social y la vigilancia de lo que se hace y de lo que se invierte.
El costo – beneficio debe ser un indicador, fundamental de lo que hagamos en los próximos cuatro años en el Perú, de no hacerlo así habremos perdido la oportunidad de construir nación, aún, en tiempos de relativa bonanza. La construcción del Bien Común no puede ni debe seguir esperando. Hacer realidad que el Perú es de y para todas y todos es el reto, asumamos, desde donde estamos, este papel.
jueves, 29 de diciembre de 2011
PERU HOY: AVANCES Y RETROCESOS
Ha transcurrido el 2,011 y debemos hacer un balance de lo acontecido en él tanto a nivel político cuanto a nivel económico y social en el Perú. Iniciaremos, entonces nuestro último, análisis de coyuntura, del año, presentando, lo que, a nuestro juicio fueron los tres avances fundamentales en el camino por construir un Perú justo, inclusivo y solidario. Como reclama, con acierto, la mayoría de las ciudadanas y ciudadanos hoy.
a) El primer avance, sin duda, tiene relación con la política y es: el que la población peruana, eligiera a un Gobierno que prometía continuar la senda de crecimiento económico pero con inclusión Social, encabezado por Ollanta Humala, quien, en un segundo intento, ganó las elecciones y sepultó, prácticamente, a los partidos de derecha y con ello a las ambiciones del sector conservador con respecto a que el modelo económico no debía cambiar.
b) El segundo elemento que configura los avances logrados es no sólo el haber mantenido la senda de crecimiento sino que este se diera por encima de muchos de los cálculos de los analistas económicos, no obstante, la emergencia de dos elementos que se erigían en desfavorables:
a. la desaceleración del crecimiento de estados unidos– uno de nuestros principales mercados -, en los dos primeros trimestres del año y su lenta recuperación a partir del tercer trimestre y
b. la crisis europea, que sigue aún sin resolverse.
c) El tercer elemento que configura el avance, logrado, a nuestro entender, es el que se hayan empezado ya a implementar programas, que constituyeron ofrecimientos de campaña que mejoran las condiciones de vida y las oportunidades de sectores importantes como: aquellos que no tienen una pensión para solventar sus necesidades en la vejez y los jóvenes que podrán continuar sus estudios, técnicos ó universitarios.
Estos elementos, centrales para poder avanzar en la construcción de un País donde la Justicia, la Inclusión y la Solidaridad sean los elementos, las orientaciones centrales de las decisiones políticas y económicas, lamentablemente, empiezan a verse se empantanados, atascados, por algunas decisiones políticas que nos van demostrando retrocesos, que de no corregirse podrían echar por la borda, una vez más, las legítimas aspiraciones e intereses del pueblo peruano. Veamos por qué:
La Política:
Al estrenarse en el ejercicio del Poder Ollanta Humala conforma un gabinete de concertación, que, al modo de ver nuestro y de los analistas políticos, empresarios y de la ciudadanía, recogía, suficientemente, no solo la intencionalidad con la que gobernaría sino que daba espacio para que todos los actores – Empresarios; Electores y quienes no votaron por él inclusive - se sintieran de alguna manera representados.
El constituir ese gabinete creemos que fue el primer acierto del nuevo gobierno toda vez que dejaba claro que crecimiento económico y construcción de la inclusión estaban garantizados y serían el sello con el que se gobernaría.
Sin embargo, a partir de inicios de Diciembre, esto se pone en duda, en la medida que, la prematura recomposición del gabinete, sin conservar la pluralidad en su composición, muestran, un primer alejamiento, del presidente de turno, no sólo de sus partidarios sino lo que es peor de lo que esperaban sus electores, quienes, empiezan a sentir que desconocen a quien eligieron.
Da la impresión que a contracorriente con lo que necesita el País, el presidente de turno, hubiera querido demostrar que el que manda es él y que va a gobernar con militares “Amigos”, en quiénes “confía”, más que en políticos y técnicos reconocidos. Creemos que ni el autoritarismo ni el amiguismo debe apoderarse de las decisiones políticas y que lo que manda es lo que el pueblo legítimamente reclama.
Peruanos y peruanas votaron, votamos, por un programa que no debemos permitir sea cambiado -luego de detentar el poder – como ocurriera con el gobierno de Fujimori en 1,990 y en adelante y con el de Alan García, en el próximo pasado quinquenio. El país necesita inteligencia, concertación, continuidad, estabilidad, eficiencia y eficacia, también, en las decisiones políticas y en quienes conduzcan las instituciones del estado.
Un elemento que es importante – en este tiempo - tiene que ver que nuestras autoridades, y el presidente de turno es uno de ellos, recuerden que son elegidos y representan al pueblo y, por lo tanto, deben velar por las legítimas aspiraciones e intereses de todas y todos.
No es hora de emular comportamientos autoritarios ó autocráticos, ni mucho menos, urge, establecer indicadores de desempeño a nivel tanto del primer ministro cuanto para quienes ocupen todas y cada una de las carteras ministeriales y mantenerlos ó reemplazarlos de acuerdo a los resultados de su gestión. Eso quitaría el tinte autoritario y de amiguismo, que empieza empantanar al gobierno actual.
Es necesario, de un lado, hacer caso omiso a las presiones y chantajes mediáticos de quienes no ganaron la elección, en la medida que se sentirán cómodos con los desaciertos ó con decisiones que impliquen un cambio de viraje en la postura ministerial y, de otro lado, fortalecer el gobierno, en la medida que la población, los electores, vean, sientan, que el crecimiento económico es ó empieza a ser inclusivo. Quiere decir, no sacar el dedo del renglón, en el sentido de seguir afirmando que éste es y será un gobierno para todas y todos. Ciudadano Ollanta Humala, usted tiene la palabra y la responsabilidad de cumplir con lo ofrecido en su plan de gobierno.
Asistimos, de otro lado en este final del año a una campaña de descrédito y deslegitimación de la gestión que Susana Villarán, viene realizando en la Municipalidad Metropolitana de Lima, creemos que ella como cualquier autoridad elegida, podría ser objeto de críticas, si no estuviera haciendo bien las cosas. Sin embargo, el que intereses subalternos, intenten hacer una campaña de recolección de firmas para su destitución es una acción, por decir lo menos, deleznable, no solo por la poca calidad moral de quienes la propugnan sino porque el objetivo no tiene nada que ver con una actitud democrática, al contrario, es lo más anti-democrático que se haya visto, hasta hoy en un cargo de ese tipo.
Me pregunto ¿Si los Objetivos de quienes están en contra es hacer algo bueno por Lima; por qué no ponen sus propuestas al servicio del Municipio?; ¿Por qué no concertar?
A esta altura, a nuestro modo de ver solo quedan dos cosas: La primera es que; La Alcaldesa y su equipo de gobierno corrijan, lo que es necesario y retomen el camino de eficiencia y eficacia y continúen con la transparencia con la que gobiernan y la segunda, tiene que ver con que los ciudadanos, defendamos, la manera democrática como se deben zanjar diferencias y no suscribamos, de ninguna manera los planillones de quienes con una cultura profundamente anti democrática e intereses subalternos, pretenden desestabilizar el gobierno de Lima.
La Economía:
Vamos a terminar el año con dos noticias relevantes, en primer lugar, nuestro crecimiento económico, va a ser mayor del previsto por varios analistas económicos y, en segundo lugar, se avizora, la vuelta al crecimiento, aunque lente, de Estados Unidos, país a dónde se destinan el 16% de nuestras exportaciones.
Creemos que las perspectivas económicas para el año 2,012, son buenas, eso alentará las condiciones y posibilidades con las que contamos para por de hacer de éste un período de gobierno inclusivo, es verdad que la inflación se ha incrementado, un poco. Sin embargo las medidas monetarias que ha tomado el BCR, hacen pensar que pronto esta alza se mitigará.
Pareciera que la senda del crecimiento, continuará.
Lo Social:
En lo referente al panorama social seguimos viendo operar programas sueltos casi sin ninguna articulación, necesitamos que el recientemente inaugurado ministerio de Inclusión Social pueda poner en marcha una Política Social, que tenga en el Empleo y la mejora permanente y progresiva de los ingresos su mayor fortaleza. De momento, el inicio de Programas como pensión 65 y el programa de becas para que jóvenes de bajos recursos puedan continuar estudiando es lo que podemos destacar.
CONCLUSIONES:
a) Es necesario que Ollanta Humala, entienda y vuelva a reconocer que los intereses y demandas del pueblo, la construcción del bien común, es su principal objetivo de gobierno y lo que le va a dar un sello distintivo a su gestión. Los aires autoritarios y el querer hacer algo distinto a la razón y el sentido por el que la población lo eligió, a lo mejor le permite seguir siendo el presidente pero no lo llevará a ser el presidente que ciudadanas y ciudadanos peruanos necesitamos y queremos. Señor Ollanta Humala, Usted tiene la Palabra ó Fija Objetivos, Concreta y gobierna para todos y todas ó sigue diciendo aquí mando YO
b) Pareciera que la economía, continuará la senda de crecimiento ininterrumpido, co lo que no hay excusa ni pretexto para que no nos orientemos decididamente a la mejora de oportunidades y a la inclusión social.
d) La Población, aquella que es mayoritaria y que no goza de privilegios, ni tuvo ni tiene ahora la posibilidad de mejorar su calidad de vida y sus oportunidades, sólo a partir de ella misma y de su enorme esfuerzo, no puede esperar. Distribuir equitativamente los costos y los beneficios del crecimiento, al conjunto de la población es hacer realidad la Inclusión Social la misma que es una necesidad Ética y Política.
Líderes Políticos, Sociales y Comunitarios, analistas, promotores sociales, técnicos, campesinos, ciudadanas y ciudadanos, el camino es largo pero los cambios se deben hacer ya, sin duda ni pausa.
Queremos, podemos y merecemos construir un Perú justo, inclusivo y solidario.
Diciembre 2,011.
a) El primer avance, sin duda, tiene relación con la política y es: el que la población peruana, eligiera a un Gobierno que prometía continuar la senda de crecimiento económico pero con inclusión Social, encabezado por Ollanta Humala, quien, en un segundo intento, ganó las elecciones y sepultó, prácticamente, a los partidos de derecha y con ello a las ambiciones del sector conservador con respecto a que el modelo económico no debía cambiar.
b) El segundo elemento que configura los avances logrados es no sólo el haber mantenido la senda de crecimiento sino que este se diera por encima de muchos de los cálculos de los analistas económicos, no obstante, la emergencia de dos elementos que se erigían en desfavorables:
a. la desaceleración del crecimiento de estados unidos– uno de nuestros principales mercados -, en los dos primeros trimestres del año y su lenta recuperación a partir del tercer trimestre y
b. la crisis europea, que sigue aún sin resolverse.
c) El tercer elemento que configura el avance, logrado, a nuestro entender, es el que se hayan empezado ya a implementar programas, que constituyeron ofrecimientos de campaña que mejoran las condiciones de vida y las oportunidades de sectores importantes como: aquellos que no tienen una pensión para solventar sus necesidades en la vejez y los jóvenes que podrán continuar sus estudios, técnicos ó universitarios.
Estos elementos, centrales para poder avanzar en la construcción de un País donde la Justicia, la Inclusión y la Solidaridad sean los elementos, las orientaciones centrales de las decisiones políticas y económicas, lamentablemente, empiezan a verse se empantanados, atascados, por algunas decisiones políticas que nos van demostrando retrocesos, que de no corregirse podrían echar por la borda, una vez más, las legítimas aspiraciones e intereses del pueblo peruano. Veamos por qué:
La Política:
Al estrenarse en el ejercicio del Poder Ollanta Humala conforma un gabinete de concertación, que, al modo de ver nuestro y de los analistas políticos, empresarios y de la ciudadanía, recogía, suficientemente, no solo la intencionalidad con la que gobernaría sino que daba espacio para que todos los actores – Empresarios; Electores y quienes no votaron por él inclusive - se sintieran de alguna manera representados.
El constituir ese gabinete creemos que fue el primer acierto del nuevo gobierno toda vez que dejaba claro que crecimiento económico y construcción de la inclusión estaban garantizados y serían el sello con el que se gobernaría.
Sin embargo, a partir de inicios de Diciembre, esto se pone en duda, en la medida que, la prematura recomposición del gabinete, sin conservar la pluralidad en su composición, muestran, un primer alejamiento, del presidente de turno, no sólo de sus partidarios sino lo que es peor de lo que esperaban sus electores, quienes, empiezan a sentir que desconocen a quien eligieron.
Da la impresión que a contracorriente con lo que necesita el País, el presidente de turno, hubiera querido demostrar que el que manda es él y que va a gobernar con militares “Amigos”, en quiénes “confía”, más que en políticos y técnicos reconocidos. Creemos que ni el autoritarismo ni el amiguismo debe apoderarse de las decisiones políticas y que lo que manda es lo que el pueblo legítimamente reclama.
Peruanos y peruanas votaron, votamos, por un programa que no debemos permitir sea cambiado -luego de detentar el poder – como ocurriera con el gobierno de Fujimori en 1,990 y en adelante y con el de Alan García, en el próximo pasado quinquenio. El país necesita inteligencia, concertación, continuidad, estabilidad, eficiencia y eficacia, también, en las decisiones políticas y en quienes conduzcan las instituciones del estado.
Un elemento que es importante – en este tiempo - tiene que ver que nuestras autoridades, y el presidente de turno es uno de ellos, recuerden que son elegidos y representan al pueblo y, por lo tanto, deben velar por las legítimas aspiraciones e intereses de todas y todos.
No es hora de emular comportamientos autoritarios ó autocráticos, ni mucho menos, urge, establecer indicadores de desempeño a nivel tanto del primer ministro cuanto para quienes ocupen todas y cada una de las carteras ministeriales y mantenerlos ó reemplazarlos de acuerdo a los resultados de su gestión. Eso quitaría el tinte autoritario y de amiguismo, que empieza empantanar al gobierno actual.
Es necesario, de un lado, hacer caso omiso a las presiones y chantajes mediáticos de quienes no ganaron la elección, en la medida que se sentirán cómodos con los desaciertos ó con decisiones que impliquen un cambio de viraje en la postura ministerial y, de otro lado, fortalecer el gobierno, en la medida que la población, los electores, vean, sientan, que el crecimiento económico es ó empieza a ser inclusivo. Quiere decir, no sacar el dedo del renglón, en el sentido de seguir afirmando que éste es y será un gobierno para todas y todos. Ciudadano Ollanta Humala, usted tiene la palabra y la responsabilidad de cumplir con lo ofrecido en su plan de gobierno.
Asistimos, de otro lado en este final del año a una campaña de descrédito y deslegitimación de la gestión que Susana Villarán, viene realizando en la Municipalidad Metropolitana de Lima, creemos que ella como cualquier autoridad elegida, podría ser objeto de críticas, si no estuviera haciendo bien las cosas. Sin embargo, el que intereses subalternos, intenten hacer una campaña de recolección de firmas para su destitución es una acción, por decir lo menos, deleznable, no solo por la poca calidad moral de quienes la propugnan sino porque el objetivo no tiene nada que ver con una actitud democrática, al contrario, es lo más anti-democrático que se haya visto, hasta hoy en un cargo de ese tipo.
Me pregunto ¿Si los Objetivos de quienes están en contra es hacer algo bueno por Lima; por qué no ponen sus propuestas al servicio del Municipio?; ¿Por qué no concertar?
A esta altura, a nuestro modo de ver solo quedan dos cosas: La primera es que; La Alcaldesa y su equipo de gobierno corrijan, lo que es necesario y retomen el camino de eficiencia y eficacia y continúen con la transparencia con la que gobiernan y la segunda, tiene que ver con que los ciudadanos, defendamos, la manera democrática como se deben zanjar diferencias y no suscribamos, de ninguna manera los planillones de quienes con una cultura profundamente anti democrática e intereses subalternos, pretenden desestabilizar el gobierno de Lima.
La Economía:
Vamos a terminar el año con dos noticias relevantes, en primer lugar, nuestro crecimiento económico, va a ser mayor del previsto por varios analistas económicos y, en segundo lugar, se avizora, la vuelta al crecimiento, aunque lente, de Estados Unidos, país a dónde se destinan el 16% de nuestras exportaciones.
Creemos que las perspectivas económicas para el año 2,012, son buenas, eso alentará las condiciones y posibilidades con las que contamos para por de hacer de éste un período de gobierno inclusivo, es verdad que la inflación se ha incrementado, un poco. Sin embargo las medidas monetarias que ha tomado el BCR, hacen pensar que pronto esta alza se mitigará.
Pareciera que la senda del crecimiento, continuará.
Lo Social:
En lo referente al panorama social seguimos viendo operar programas sueltos casi sin ninguna articulación, necesitamos que el recientemente inaugurado ministerio de Inclusión Social pueda poner en marcha una Política Social, que tenga en el Empleo y la mejora permanente y progresiva de los ingresos su mayor fortaleza. De momento, el inicio de Programas como pensión 65 y el programa de becas para que jóvenes de bajos recursos puedan continuar estudiando es lo que podemos destacar.
CONCLUSIONES:
a) Es necesario que Ollanta Humala, entienda y vuelva a reconocer que los intereses y demandas del pueblo, la construcción del bien común, es su principal objetivo de gobierno y lo que le va a dar un sello distintivo a su gestión. Los aires autoritarios y el querer hacer algo distinto a la razón y el sentido por el que la población lo eligió, a lo mejor le permite seguir siendo el presidente pero no lo llevará a ser el presidente que ciudadanas y ciudadanos peruanos necesitamos y queremos. Señor Ollanta Humala, Usted tiene la Palabra ó Fija Objetivos, Concreta y gobierna para todos y todas ó sigue diciendo aquí mando YO
b) Pareciera que la economía, continuará la senda de crecimiento ininterrumpido, co lo que no hay excusa ni pretexto para que no nos orientemos decididamente a la mejora de oportunidades y a la inclusión social.
d) La Población, aquella que es mayoritaria y que no goza de privilegios, ni tuvo ni tiene ahora la posibilidad de mejorar su calidad de vida y sus oportunidades, sólo a partir de ella misma y de su enorme esfuerzo, no puede esperar. Distribuir equitativamente los costos y los beneficios del crecimiento, al conjunto de la población es hacer realidad la Inclusión Social la misma que es una necesidad Ética y Política.
Líderes Políticos, Sociales y Comunitarios, analistas, promotores sociales, técnicos, campesinos, ciudadanas y ciudadanos, el camino es largo pero los cambios se deben hacer ya, sin duda ni pausa.
Queremos, podemos y merecemos construir un Perú justo, inclusivo y solidario.
Diciembre 2,011.
miércoles, 10 de agosto de 2011
Perú Hoy: ¿Que se debe ó Qué se puede hacer?
Estamos asistiendo al principio de un nuevo período gubernamental y han transcurrido ya quince días del mismo, tanto la lectura del primer discurso presidencial cuanto las medidas más importantes tomadas hasta hoy como es la conformación del gabinete ministerial y la decisión de quien dirigirá el Banco Central de Reserva, entre otras. Ponen en claro que la apuesta principal vendría siendo: “Mantener el orden, la estabilidad y el crecimiento económico logrados y desarrollar políticas sociales, consistentes y significativas, que favorezcan una mayor Inclusión Social”.
Esta, que denomino, la apuesta principal, es, a mi modo de ver, la síntesis apretada, de lo que se debe hacer y encierra sino todo, la mayor parte de las aspiraciones e intereses de quienes optaron, dieron su voto a Ollanta Humala.
Hoy, junto al inicio del nuevo gobierno, estamos presenciando una nueva crisis mundial que se expresó en la caída de las bolsas más importantes del mundo, como producto de la crisis en la que ha ingresado la deuda de los Estados Unidos y su lenta recuperación económica. La misma que no se ha superado y, parece, no lo hará, por lo menos en el corto plazo. Lo que aunado a la crisis de Grecia, Irlanda, Portugal y España, lo que en suma se puede catalogar como la crisis europea, nos pone frente a dos escenarios, en relación al desempeño de la economía mundial. Lo que, sin duda macará, lo que se puede hacer.
Lo que está en ciernes, en el mundo, es, si estaríamos entrando a una segunda etapa de la gran recesión (depresión) que se dio como producto de la crisis financiera, alentada por los bonos subprime ó si estamos asistiendo solo a los coletazos de la, reciente, crisis de la deuda estadounidense. Esto, quiere decir, en qué estadio de la crisis económica mundial nos encontraremos, lo veremos, en el corto plazo.
Lo importante, para el Perú, es tener claro. ¿qué podremos hacer? en medio de esa crisis, sea cual fuere la forma como se termine de expresar. Sin dejar de articular el corto con el mediano plazo. Tengo la impresión que articular esos escenarios no tiene sólo que ver con cómo hacemos las cosas en el Ministerio de Economía y Finanzas y en el Banco Central de Reserva, lo que es y será muy importante, qué duda cabe. Pero, además, y creo que, principalmente, tiene que ver con cómo se realiza una concertación política y social que suponga no quitar el dedo del renglón, en relación a mantener ordenada la casa, en lo que respecta al manejo económico. Siendo claros respecto de que, las Políticas y Programas Sociales necesarios para posibilitar inclusión social y económica, no se perderán de vista, ni se volverán a postergar.
Esta situación, hacer esta afirmación, es clave e importante en la medida que so pretexto de la crisis mundial podría, estar apareciendo tanto en las cabezas de los empresarios ortodoxos cuanto en las cabezas de los que no ganaron y que no querían ningún cambio, que no es momento para pensar en la inclusión sino que es momento sólo para continuar ordenando la casa en términos económicos, por lo menos en el corto plazo.
No dar pie a esa posibilidad, es necesario e impostergable, el discurso del Premier y el Plan de Gobierno de los primeros 100 días, entonces, debe centrarse en hacer un análisis concreto, claro y centrado no en el pánico, entendible, que despierta cualquier crisis económica mundial, sino más bien en cuáles son las reales repercusiones en nuestra economía y lo que es mejor en cuáles son las medidas que estamos y seguiremos tomando para mitigar su repercusión.
Es importante que pensemos que una crisis no sólo trae dificultades sino que también trae oportunidades. Ordenar y seguir ordenando la casa, por ejemplo, nos permitirá ser depositarios de capitales e inversiones, que por lo riesgoso de otras economías del mundo, podrían venir con nosotros.
Esto, entre otras cosas, mantendría la fortaleza alcanzada por nuestra moneda y nos daría el flujo necesario para sostener crecimiento. Es necesario que hagamos análisis y previsiones importantes respecto del dinamismo que en el corto y cortísimo plazo tendrán las economías de los países a quienes exportamos, por ejemplo, el desempeño de china para el caso de los minerales, es importantísimo. Pero además, que decidamos claramente, como incentivaremos, ¿con qué medidas? ampliaremos el mercado interno y mejoraremos la capacidad de consumo de los nuestros, lo que sería una medida que compense cualquier retroceso de exportaciones.
Lo que quiero decir, es que política y económicamente nos preparemos para que no sea que ¿quiénes no ganaron las elecciones? ó ¿quiénes no querían ni quieren ningún cambio? so pretexto de la crisis económica mundial quieran poner la agenda del corto plazo y dejarla instalada todo el tiempo que puedan.
Eso no es posible, como tampoco es posible que dejemos totalmente desatendida la crisis y pensemos que podemos vivir en una isla. No lo somos está claro, pero las fortalezas, hasta hoy conseguidas, de mantenerlas y mejorarlas nos dan el aire necesario para articular con propiedad y sentido de futuro el corto y mediano plazo.
Quienes conducen la política económica y social, no pueden medir su desempeño sólo como si fueran bomberos. Quiere decir, como si su único papel sería controlar las emergencias que se presentan en períodos de crisis. Necesitamos constructores y decisores de políticas que articulen el necesario control de la emergencia, con el corto y mediano plazo. La emergencia y quedarnos en ella nos hace perder la perspectiva.
Existen hoy, felizmente, algunos temas planteados por el Ministro de economía que harían vislumbrar que se piensa, de alguna manera, en que se está priorizando la articulación entre el corto, mediano y largo plazo, en relación a lo que se debe y puede hacer. Esto queda demostrado con planteamientos como el necesario incremento de la presión tributaria hasta llevarla a niveles cuya recaudación sea igual a 18 % del Producto Bruto Interno (PBI), en concreto es una medida de mediano plazo, que aseguraría tener los recursos necesarios para llevar adelante programas sociales importantes y significativos.
Lo que hay que decir es lo siguiente:
El aumento de la presión tributaria hasta el 18 % del PBI, se debe alcanzar en dos direcciones, una de ellas signada por la ampliación de la base tributaria y la segunda; inmediata e impostergable, es el poner fin a los contratos de excepción de impuesto a la renta en empresas que aún lo tienen, discutiendo, además, cómo haceos para incrementar el impuesto a la renta. Todo por el principio básico de que debe pagar más el que más tiene y viceversa.
Preparar nuestras acciones y visualizar políticas como esta en el manejo de la economía, pero también para lo social y para la participación ciudadana es la tarea del momento y lo que garantizaría tener un país mejor y con posibilidades y oportunidades para todas y todas. El camino de lo que se debe y puede hacer se empieza a vislumbrar y creemos que con acierto veremos si las posibilidades para la concertación y el manejo responsable de lo económico y lo social, encuentran un correlato en la medidas y políticas que nos presente el gobierno para los primeros 100 días.
El País, ciudadanas y ciudadanos, esperamos y merecemos lineamientos de política que articulen el debe hacerse con él se puede hacer. Dar señales de que a pesar de la crisis internacional, que no hay que descuidar, seguiremos apostando por la inclusión social es clave e impostergable.
Esta, que denomino, la apuesta principal, es, a mi modo de ver, la síntesis apretada, de lo que se debe hacer y encierra sino todo, la mayor parte de las aspiraciones e intereses de quienes optaron, dieron su voto a Ollanta Humala.
Hoy, junto al inicio del nuevo gobierno, estamos presenciando una nueva crisis mundial que se expresó en la caída de las bolsas más importantes del mundo, como producto de la crisis en la que ha ingresado la deuda de los Estados Unidos y su lenta recuperación económica. La misma que no se ha superado y, parece, no lo hará, por lo menos en el corto plazo. Lo que aunado a la crisis de Grecia, Irlanda, Portugal y España, lo que en suma se puede catalogar como la crisis europea, nos pone frente a dos escenarios, en relación al desempeño de la economía mundial. Lo que, sin duda macará, lo que se puede hacer.
Lo que está en ciernes, en el mundo, es, si estaríamos entrando a una segunda etapa de la gran recesión (depresión) que se dio como producto de la crisis financiera, alentada por los bonos subprime ó si estamos asistiendo solo a los coletazos de la, reciente, crisis de la deuda estadounidense. Esto, quiere decir, en qué estadio de la crisis económica mundial nos encontraremos, lo veremos, en el corto plazo.
Lo importante, para el Perú, es tener claro. ¿qué podremos hacer? en medio de esa crisis, sea cual fuere la forma como se termine de expresar. Sin dejar de articular el corto con el mediano plazo. Tengo la impresión que articular esos escenarios no tiene sólo que ver con cómo hacemos las cosas en el Ministerio de Economía y Finanzas y en el Banco Central de Reserva, lo que es y será muy importante, qué duda cabe. Pero, además, y creo que, principalmente, tiene que ver con cómo se realiza una concertación política y social que suponga no quitar el dedo del renglón, en relación a mantener ordenada la casa, en lo que respecta al manejo económico. Siendo claros respecto de que, las Políticas y Programas Sociales necesarios para posibilitar inclusión social y económica, no se perderán de vista, ni se volverán a postergar.
Esta situación, hacer esta afirmación, es clave e importante en la medida que so pretexto de la crisis mundial podría, estar apareciendo tanto en las cabezas de los empresarios ortodoxos cuanto en las cabezas de los que no ganaron y que no querían ningún cambio, que no es momento para pensar en la inclusión sino que es momento sólo para continuar ordenando la casa en términos económicos, por lo menos en el corto plazo.
No dar pie a esa posibilidad, es necesario e impostergable, el discurso del Premier y el Plan de Gobierno de los primeros 100 días, entonces, debe centrarse en hacer un análisis concreto, claro y centrado no en el pánico, entendible, que despierta cualquier crisis económica mundial, sino más bien en cuáles son las reales repercusiones en nuestra economía y lo que es mejor en cuáles son las medidas que estamos y seguiremos tomando para mitigar su repercusión.
Es importante que pensemos que una crisis no sólo trae dificultades sino que también trae oportunidades. Ordenar y seguir ordenando la casa, por ejemplo, nos permitirá ser depositarios de capitales e inversiones, que por lo riesgoso de otras economías del mundo, podrían venir con nosotros.
Esto, entre otras cosas, mantendría la fortaleza alcanzada por nuestra moneda y nos daría el flujo necesario para sostener crecimiento. Es necesario que hagamos análisis y previsiones importantes respecto del dinamismo que en el corto y cortísimo plazo tendrán las economías de los países a quienes exportamos, por ejemplo, el desempeño de china para el caso de los minerales, es importantísimo. Pero además, que decidamos claramente, como incentivaremos, ¿con qué medidas? ampliaremos el mercado interno y mejoraremos la capacidad de consumo de los nuestros, lo que sería una medida que compense cualquier retroceso de exportaciones.
Lo que quiero decir, es que política y económicamente nos preparemos para que no sea que ¿quiénes no ganaron las elecciones? ó ¿quiénes no querían ni quieren ningún cambio? so pretexto de la crisis económica mundial quieran poner la agenda del corto plazo y dejarla instalada todo el tiempo que puedan.
Eso no es posible, como tampoco es posible que dejemos totalmente desatendida la crisis y pensemos que podemos vivir en una isla. No lo somos está claro, pero las fortalezas, hasta hoy conseguidas, de mantenerlas y mejorarlas nos dan el aire necesario para articular con propiedad y sentido de futuro el corto y mediano plazo.
Quienes conducen la política económica y social, no pueden medir su desempeño sólo como si fueran bomberos. Quiere decir, como si su único papel sería controlar las emergencias que se presentan en períodos de crisis. Necesitamos constructores y decisores de políticas que articulen el necesario control de la emergencia, con el corto y mediano plazo. La emergencia y quedarnos en ella nos hace perder la perspectiva.
Existen hoy, felizmente, algunos temas planteados por el Ministro de economía que harían vislumbrar que se piensa, de alguna manera, en que se está priorizando la articulación entre el corto, mediano y largo plazo, en relación a lo que se debe y puede hacer. Esto queda demostrado con planteamientos como el necesario incremento de la presión tributaria hasta llevarla a niveles cuya recaudación sea igual a 18 % del Producto Bruto Interno (PBI), en concreto es una medida de mediano plazo, que aseguraría tener los recursos necesarios para llevar adelante programas sociales importantes y significativos.
Lo que hay que decir es lo siguiente:
El aumento de la presión tributaria hasta el 18 % del PBI, se debe alcanzar en dos direcciones, una de ellas signada por la ampliación de la base tributaria y la segunda; inmediata e impostergable, es el poner fin a los contratos de excepción de impuesto a la renta en empresas que aún lo tienen, discutiendo, además, cómo haceos para incrementar el impuesto a la renta. Todo por el principio básico de que debe pagar más el que más tiene y viceversa.
Preparar nuestras acciones y visualizar políticas como esta en el manejo de la economía, pero también para lo social y para la participación ciudadana es la tarea del momento y lo que garantizaría tener un país mejor y con posibilidades y oportunidades para todas y todas. El camino de lo que se debe y puede hacer se empieza a vislumbrar y creemos que con acierto veremos si las posibilidades para la concertación y el manejo responsable de lo económico y lo social, encuentran un correlato en la medidas y políticas que nos presente el gobierno para los primeros 100 días.
El País, ciudadanas y ciudadanos, esperamos y merecemos lineamientos de política que articulen el debe hacerse con él se puede hacer. Dar señales de que a pesar de la crisis internacional, que no hay que descuidar, seguiremos apostando por la inclusión social es clave e impostergable.
lunes, 25 de julio de 2011
Perú Hoy: Que esperamos Peruanas y Peruanos; Ciudadanas y Ciudadanos del Discurso Inicial del nuevo Gobierno. “Articular, Corto y Mediano Plazo”.
Es poco frecuente, oír, percibir, en un discurso que inaugura al nuevo gobierno de turno coherencia entre lo que plantea entre las medidas de corto y mediano plazo. Generalmente, éste tipo de discursos se quedan en cosas efectistas. Quiere decir abordan, lo que ha devenido en lo que comúnmente se aceptado que es: ¿qué haremos en los primeros 100 días? ó por el contrario, se van al otro extremo. Qué es: Plantear las “líneas maestras” de lo que se pretende hacer en los próximos 5 años, planteando metas, que por el curso de los acontecimientos, económicos, sociales y políticos, por mencionar los más importantes, es difícil de saber si al final, del período, existirán las condiciones para conseguirlo.
Un primer elemento, que debe decirse y, de alguna manera, exigirse es que no se quiere, un discurso teñido de pragmatismo, extremo ó no, que nos sacaría de la realidad, ni de un discurso que nos señale imaginarios ó metas, que no podemos, hoy, asegurar.
Pareciera que lo sensato es recurrir a una articulación entre el corto y el mediano plazo, entendidos como el derrotero que marcará lo que haremos, en el primer año y como eso garantizar los cambios sustantivos que son necesarios, en el segundo y tercer año.
Esto, a mi modo de ver las cosas, será parte de la garantía que necesitamos, ciudadanas y ciudadanos, en particular los pobres y los, hasta hoy, excluidos de los beneficios del crecimiento económico, alcanzado en los últimos 20 años. Para quiénes a llegado la hora, por eso votaron.
Una manera de hacer productiva y sostenida esa articulación es poner en claro, que el país se debe gobernar en concertación.
Los empresarios, pedirán y deben tener respuestas certeras, tanto para el manejo adecuado de la política macroeconómica cuanto para el compromiso que deben mostrar con hombres y mujeres, peruanas y peruanos, que reclaman y merecen que las cosas cambien.
Quiere decir, que sepan que no hay marcha atrás en el orden y transparencia con los que se deben manejar los asuntos públicos y la economía en particular. Sin embargo, deben tener claro que, tampoco habrán retrocesos en relación a: Hacer que los que más tienen sean los que más aporten y que, paulatinamente, la carga impositiva irá equilibrándose, poniendo los impuestos directos - impuesto a la renta, por ejemplo - en el nivel que debe estar y los impuestos indirectos a la baja – I.G.V. por ejemplo - Porqué no podemos seguir sosteniendo cargas impositivas tan desiguales.
Los partidos, que no ganaron, querrán, aunque no lo digan, seguir tirando piedras y buscarán, desestabilizar, por medio de campañas mediáticas ó pánicos financieros provocados, que no tienen mayor sustento. Hoy vemos que, empresarios y partidos de oposición, en concreto, los que no ganaron, quisieran no solo tener voz sino imponer la agenda, quiénes deben ser los ministros y hasta el que hacer. Eso no es concertar, es querer imponer desde trincheras donde la amenaza, la diatriba y las verdades a medias son el pan de cada día.
Creemos que el Ciudadano, elegido, por el voto popular, y, hoy, virtual presidente de la república, tiene todo el derecho de tomar decisiones, para eso ha sido elegido y que sus electores y el resto de fuerzas políticas y gremios empresariales tienen la responsabilidad de dar tregua y dejar que se operen las propuestas, siendo vigilantes, es verdad, pero prudentes a la vez. La elección ya pasó y no hay marcha atrás, el mandante, en un régimen democrático, es el pueblo, los ciudadanos, quienes en las urnas decidieron y el mandatario, por los próximos cinco años está definido y debe gobernar. Es hora de sumar ó, por lo menos, de no dividir y menos restar sin base ni fundamento.
Un elemento que es importante, en esa dirección, es que el mandatario pueda expresar no solo la hoja de ruta, sino, además, las conexiones y articulaciones necesarias para poder llevar a cabo su propuesta máxima, que es, en suma, la Inclusión social.
Debemos, estar y ser vigilantes respecto de la necesidad de transformar los programas sociales, que hemos tenido en los últimos 20 años, en políticas sociales, para lo que es necesario una articulación entre la macro economía y la micro economía, seguir poniendo el acento en tener una política monetaria estable, fomentar crecimiento económico y equilibrar la caja fiscal al tiempo que hacer esfuerzos por que los ingresos de las mayorías del país mejoren y con ello la generación de capacidades y puestos de trabajo dignos, para todas y todas es un imperativo, además de una promesa que debe cumplirse.
Es verdad que éste cambio es un resultado a mediano y largo plazo, inclusive, pero importa mucho lo que se proponga y se haga en el corto plazo para asegurar lo que avanzaremos en esa dirección. Una articulación necesaria es que junto a poner metas para el desempeño económico, lo hagamos, también, para aspectos que garanticen la inclusión social, en concreto para: las mejoras de sueldos y salarios, la redistribución de la riqueza, el cambio de las cargas impositivas, las metas en cobertura y, también, en calidad de los servicios de educación y salud; la mejora de las condiciones en que se vienen implementando los programas de vivienda, son elementos, obligados de la agenda y del discurso inaugural.
El corto Plazo, desde esa perspectiva es no solo importante sino que marca, pone el sello a la orientación central del gobierno y de lo que alcanzaremos en el mediano plazo. Creemos y peruanas y peruanos, así lo exigen, que éste, debe ser el quinquenio de la inclusión social y que, además, esta es una tarea del Estado, del gobierno de turno, de los empresarios, y de las organizaciones sociales de base, a quienes les toca ser vigilantes y elaborar propuestas que les permita participar y proponer cual debe ser la naturaleza y el sentido de los cambios necesarios, comprometernos con eso, hoy, en el Perú. Significan no sólo exigencias, también, algunas renuncias.
Los empresarios, por ejemplo, deberían decirle al País, cuánto empleo digno, generarán en los próximos años. Quiere decir cuánto, de la bonanza a la que todos contribuimos pero fue apropiada, en mayor parte, por ellos, la van a convertir hoy en más puestos de trabajo, más capacitación, mejora de sueldos, salarios y condiciones de trabajo. Los Partidos Políticos, que no ganaron deben responder, cuánto apoyarán a que la Inclusión social, sea realidad en el Perú. Las Organizaciones Sociales de base y los ciudadanos debemos prepararnos para participar y proponer al tiempo que para ser vigilantes y protestar si lo que nos muestra el nuevo gobierno es que no hay ni habrá articulación entre el hoy y el mañana.
Los temas del Hoy, tendrán que ver, a lo mejor, como dar respuesta a algunas propuestas que mejoran, rebajan, el costo de insumos, básicos, para la vida diaria de las familias como por ejemplo, lo que pagamos por el balón de gas, ó desde cuando se implementará el programa que supone otorgar una subvención a los adultos mayores de 65 años que no tienen pensión ni ninguna cobertura previsional. Eso, que duda cabe, se debe responder con la mesura y certeza necesaria, definiendo montos y plazos, que se puedan cumplir.
Creemos que construir otra manera de gobernar, organizar la economía y la sociedad es posible, justo y necesario. El discurso debe dar muestras y pistas claras de eso, en la medida que el voto ciudadano, expresó una apuesta por: vincular el corto con el mediano plazo, el crecimiento económico con la inclusión social en suma la mejora de las condiciones y calidad de vida en el Perú, para todas y todos, algo, a lo que además, tenemos derecho.
Un primer elemento, que debe decirse y, de alguna manera, exigirse es que no se quiere, un discurso teñido de pragmatismo, extremo ó no, que nos sacaría de la realidad, ni de un discurso que nos señale imaginarios ó metas, que no podemos, hoy, asegurar.
Pareciera que lo sensato es recurrir a una articulación entre el corto y el mediano plazo, entendidos como el derrotero que marcará lo que haremos, en el primer año y como eso garantizar los cambios sustantivos que son necesarios, en el segundo y tercer año.
Esto, a mi modo de ver las cosas, será parte de la garantía que necesitamos, ciudadanas y ciudadanos, en particular los pobres y los, hasta hoy, excluidos de los beneficios del crecimiento económico, alcanzado en los últimos 20 años. Para quiénes a llegado la hora, por eso votaron.
Una manera de hacer productiva y sostenida esa articulación es poner en claro, que el país se debe gobernar en concertación.
Los empresarios, pedirán y deben tener respuestas certeras, tanto para el manejo adecuado de la política macroeconómica cuanto para el compromiso que deben mostrar con hombres y mujeres, peruanas y peruanos, que reclaman y merecen que las cosas cambien.
Quiere decir, que sepan que no hay marcha atrás en el orden y transparencia con los que se deben manejar los asuntos públicos y la economía en particular. Sin embargo, deben tener claro que, tampoco habrán retrocesos en relación a: Hacer que los que más tienen sean los que más aporten y que, paulatinamente, la carga impositiva irá equilibrándose, poniendo los impuestos directos - impuesto a la renta, por ejemplo - en el nivel que debe estar y los impuestos indirectos a la baja – I.G.V. por ejemplo - Porqué no podemos seguir sosteniendo cargas impositivas tan desiguales.
Los partidos, que no ganaron, querrán, aunque no lo digan, seguir tirando piedras y buscarán, desestabilizar, por medio de campañas mediáticas ó pánicos financieros provocados, que no tienen mayor sustento. Hoy vemos que, empresarios y partidos de oposición, en concreto, los que no ganaron, quisieran no solo tener voz sino imponer la agenda, quiénes deben ser los ministros y hasta el que hacer. Eso no es concertar, es querer imponer desde trincheras donde la amenaza, la diatriba y las verdades a medias son el pan de cada día.
Creemos que el Ciudadano, elegido, por el voto popular, y, hoy, virtual presidente de la república, tiene todo el derecho de tomar decisiones, para eso ha sido elegido y que sus electores y el resto de fuerzas políticas y gremios empresariales tienen la responsabilidad de dar tregua y dejar que se operen las propuestas, siendo vigilantes, es verdad, pero prudentes a la vez. La elección ya pasó y no hay marcha atrás, el mandante, en un régimen democrático, es el pueblo, los ciudadanos, quienes en las urnas decidieron y el mandatario, por los próximos cinco años está definido y debe gobernar. Es hora de sumar ó, por lo menos, de no dividir y menos restar sin base ni fundamento.
Un elemento que es importante, en esa dirección, es que el mandatario pueda expresar no solo la hoja de ruta, sino, además, las conexiones y articulaciones necesarias para poder llevar a cabo su propuesta máxima, que es, en suma, la Inclusión social.
Debemos, estar y ser vigilantes respecto de la necesidad de transformar los programas sociales, que hemos tenido en los últimos 20 años, en políticas sociales, para lo que es necesario una articulación entre la macro economía y la micro economía, seguir poniendo el acento en tener una política monetaria estable, fomentar crecimiento económico y equilibrar la caja fiscal al tiempo que hacer esfuerzos por que los ingresos de las mayorías del país mejoren y con ello la generación de capacidades y puestos de trabajo dignos, para todas y todas es un imperativo, además de una promesa que debe cumplirse.
Es verdad que éste cambio es un resultado a mediano y largo plazo, inclusive, pero importa mucho lo que se proponga y se haga en el corto plazo para asegurar lo que avanzaremos en esa dirección. Una articulación necesaria es que junto a poner metas para el desempeño económico, lo hagamos, también, para aspectos que garanticen la inclusión social, en concreto para: las mejoras de sueldos y salarios, la redistribución de la riqueza, el cambio de las cargas impositivas, las metas en cobertura y, también, en calidad de los servicios de educación y salud; la mejora de las condiciones en que se vienen implementando los programas de vivienda, son elementos, obligados de la agenda y del discurso inaugural.
El corto Plazo, desde esa perspectiva es no solo importante sino que marca, pone el sello a la orientación central del gobierno y de lo que alcanzaremos en el mediano plazo. Creemos y peruanas y peruanos, así lo exigen, que éste, debe ser el quinquenio de la inclusión social y que, además, esta es una tarea del Estado, del gobierno de turno, de los empresarios, y de las organizaciones sociales de base, a quienes les toca ser vigilantes y elaborar propuestas que les permita participar y proponer cual debe ser la naturaleza y el sentido de los cambios necesarios, comprometernos con eso, hoy, en el Perú. Significan no sólo exigencias, también, algunas renuncias.
Los empresarios, por ejemplo, deberían decirle al País, cuánto empleo digno, generarán en los próximos años. Quiere decir cuánto, de la bonanza a la que todos contribuimos pero fue apropiada, en mayor parte, por ellos, la van a convertir hoy en más puestos de trabajo, más capacitación, mejora de sueldos, salarios y condiciones de trabajo. Los Partidos Políticos, que no ganaron deben responder, cuánto apoyarán a que la Inclusión social, sea realidad en el Perú. Las Organizaciones Sociales de base y los ciudadanos debemos prepararnos para participar y proponer al tiempo que para ser vigilantes y protestar si lo que nos muestra el nuevo gobierno es que no hay ni habrá articulación entre el hoy y el mañana.
Los temas del Hoy, tendrán que ver, a lo mejor, como dar respuesta a algunas propuestas que mejoran, rebajan, el costo de insumos, básicos, para la vida diaria de las familias como por ejemplo, lo que pagamos por el balón de gas, ó desde cuando se implementará el programa que supone otorgar una subvención a los adultos mayores de 65 años que no tienen pensión ni ninguna cobertura previsional. Eso, que duda cabe, se debe responder con la mesura y certeza necesaria, definiendo montos y plazos, que se puedan cumplir.
Creemos que construir otra manera de gobernar, organizar la economía y la sociedad es posible, justo y necesario. El discurso debe dar muestras y pistas claras de eso, en la medida que el voto ciudadano, expresó una apuesta por: vincular el corto con el mediano plazo, el crecimiento económico con la inclusión social en suma la mejora de las condiciones y calidad de vida en el Perú, para todas y todos, algo, a lo que además, tenemos derecho.
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