Queda muy poco, tiempo, menos de un mes, para que ciudadanas y ciudadanos en el Perú concurramos a la llamada segunda vuelta electoral y como producto de ello decidamos quien conducirá el País entre Julio del 2,0011 y Julio del 2,016. Tengo la impresión de que los resultados de primera vuelta, vienen a cero. Quiere decir, que no, necesariamente, influirán o determinarán muy poco, lo que ocurra en Junio.
Esto último, por qué la campaña electoral ha dejado muy claro que los partidos y movimientos políticos, que operan, en este tiempo, en el Perú, responden, son movilizados y conducidos por caudillos y, por lo tanto, la posibilidad de hacer alianzas que sirvan para “endosar” votos, que es lo que podría contar, en el cortísimo plazo, será casi nula.
Estas Alianzas se construirán, más bien, para gestionar la acción parlamentaria en los cinco próximos años, pero para eso falta tener claro quién gobernará.
De un lado, Ollanta Humala, ha estado – luego de la primera vuelta - y está enfrascado, hasta hoy, en contrarrestar la fortísima campaña de demolición en su contra y en contra de lo que propone. Por lo observado, esta campaña tiene tres actores principales: Ollanta Humala; La Mayoría de Medios de Comunicación; Los Líderes y las Organizaciones Políticas de derecha – que fueron postergados en sus aspiraciones, por el voto del pueblo -; y, la otra candidata, que está usando, los supuestos vacíos, inconsistencias, del Plan de Gobierno de Ollanta Humala.
De otro lado, la candidata, del fujimorismo que sigue granjeándose preferencias electorales recurriendo a “cucos”, “miedos” y aprovechando la falta de memoria u omisión de peruanas y peruanos, a lo ocurrido, años atrás, el apoyo de los medios de comunicación, los derechistas y quiénes no han leído el programa de gobierno y las propuestas de su oponente. Con eso, hoy por hoy, sube 3 0 4 puntos en las encuestas, habiendo - según éstas - empatado a su oponente con lo que el resultado de la elección será decidida por los llamados “indecisos”.
¿Qué quedaría por delante?
A esta altura de la contienda, es necesario, que los candidatos, sobre todo aquel que quiera ganar, ser elegido, empiecen, a decir claramente, cuáles son las propuestas y programas de gobierno. El Perú y los peruanos más que ruido, diatribas y verdades a medias. Necesitamos que las cosas nos queden claras y que los aspirantes a: gobernar nuestro país, ser mandatario (a), tener la máxima representación, en el Perú, para él próximo período de gobierno, se dediquen - más que responder a epítetos, del adversario o de sus a yayeros – a responder, a dejar diáfana y transparentemente establecidos aspectos como:
- Cuáles son los intereses y aspiraciones que enarbolarán y defenderán ó seguirán haciendo componendas y arreglos - como todos los gobiernos de turno, unos más y otros menos, desde 1,990 - para que los empresarios, a pesar de las ganancias obtenidas, se sigan oponiendo a: Una adecuada y equitativa distribución del ingreso; Que la política tributaria se cambie y que paguen entonces más impuestos los que más tienen, como lo hacen empresarios y ciudadanos en países desarrollados de Norte América, Europa o en países vecinos nuestros como: Chile y Brasil; La necesaria e impostergable mejora de sueldos y salarios, base para el fortalecimiento del mercado interno.
- Cuál es la manera cómo entienden y proponen el rol de los gobiernos regionales y locales y la participación de los ciudadanos en la toma de decisiones.
- Qué propuestas tienen para Empleo, Vivienda, Educación y Salud. Se entenderá y destinará recursos suficientes para mejorar las oportunidades, condiciones y calidad de vida en base a políticas sociales, adecuadas y estables ó por el contrario se seguirá recurriendo a programas sociales, en muchos de los casos, con aspiraciones clientelares.
- Se dará Impulso a la Actividad Productiva (Agro, Industria,Minería): procesando y generando valor agregado a lo que exportamos ó de lo contrario seguiremos siendo primario - exportadores y alentadores, por lo tanto, del rentismo y la especulación.
- Se restituirán los derechos perdidos y se defenderán los derechos de las comunidades indígenas, o se mantendrán las situaciones de irrespeto a la propiedad y decisión de las comunidades, que es las causas de la mayoría de conflictos sociales.
- Se respetará y aplicarán las recomendaciones de la CVR, proceso que nos permita concluir con el proceso de reparación, sanación, de una buena parte del país, por lo demás, la más olvidada.
- Serán la Democracia, la Justicia, la Libertad y la Participación, los valores que rijan la manera de gobernar ó por el contrario será el autoritarismo, la decisión arbitraria e inconsulta y el caudillismo, lo que nos seguirá conduciendo, gobernando.
- Será entonces el Estado, quien controlará al mercado, promoverá el desarrollo Social y Económico ó éste seguirá siendo concebido como un medio para apropiarse de fortunas, perseguir a los opositores y reducido a una función meramente asistencialista.
Una presentación clara de estos puntos, por parte de los candidatos, y, a lo mejor, de otros, que quedaron en el tintero - no por ser menos importantes - es lo que debe ser, a mi juicio, aquello, que marque la diferencia en la última etapa de la disputa electoral.
Mensajes claros y un análisis por parte de ciudadanas y ciudadanos hará que la campaña deje de ser una en la que siga habiendo “Mucho ruido y pocas nueces” y sobre todo que ciudadanas y ciudadanos podamos emitir un voto informado y consciente. Lo que está en juego es suficientemente importante como para sólo dejar hacer dejar pasar.
Esto exige que no sólo seamos espectadores, es necesario que discutamos, abiertamente, las ideas y propuestas cen¬trales que articulan la actual estrategia de desarrollo, el modelo económico que venimos implementando, la importancia de establecer metas que mejoren la calidad de vida de todas y todos. La crisis económica global, que fue alimentada por quienes creían en el mercado como algo absoluto e irrefutable, nos dice, que es necesario abordar, construir y poner en marcha nuevos enfoques, nuevas estrategias, que, desde la independencia y rigurosidad, nos permitan recuperar el equilibrio entre la razón, la justicia y la libertad.
Mujeres y hombres, ciudadanos y ciudadanas; peruanas y peruanos, tenemos derecho a elegir a quien queramos, es cierto. Así como, cierto es, que debemos elegir a quién proponga de manera más consecuente poner por delante las justas aspiraciones y derechos de las mayorías y empezar el restablecimiento del Bien Común, como la hoja de ruta, como el sentido y fin de la acción política.
Aquí encontrará artículos sobre la coyuntura Social, Política y económica del Perú. Así como un análisis mensual del Contexto Económico Social y Político del Perú y de algunos Países de América Latina
jueves, 19 de mayo de 2011
lunes, 4 de abril de 2011
Perú Hoy: Campaña Electoral: “Mucho Ruido y Pocas Nueces”
Estamos asistiendo a la última semana de una campaña electoral anodina - una de las más insubstanciales, desde 1,980, año en que se volvió a elegir democráticamente al primer mandatario de la nación- . Las encuestas de preferencias electorales, de alguna manera reflejan esta situación, nos dicen, que habrá segunda vuelta electoral. Quiere decir que, ninguno de los candidatos logra la mayoría necesaria para alzarse con el triunfo el 10 de Abril y nos dicen, además, que hay tres estadios: El primero lo tiene, el ex presidente Alejandro Toledo, quien pareciera haber asegurado uno de los lugares; Luis Castañeda y Keiko Fujimori se están disputando palmo a palmo el segundo lugar y tienen posiciones expectantes, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczinski. Esta poca acumulación de votos y el que no haya claridad, hasta ahora, a menos de siete días de la justa electoral, en quiénes pasan al la segunda vuelta, es el primer indicador, a mi modo de ver, de lo anodino de este proceso.
Un segundo elemento, que define este perfil anodino tiene que ver con que ningún candidato ha tocado temas de fondo: No sabemos bien como piensan enfrentar situaciones no sólo necesarias sino que merecen atención urgente como:
La Reforma Tributaria, que permitiría corregir la balanza haciendo que los que más excedente económico tienen, aporten más. No podemos seguir permitiendo que, por ejemplo, la mayor parte de los recursos que soportan la ejecución del presupuesto de la nación provengan de los llamados impuestos indirectos: impuesto general a las ventas (I.G.V.); impuesto selectivo al consumo (I.S.C), etc. Y la menor parte sea lo que aporta el impuesto a la renta. Quiere decir que nominal y proporcionalmente, mujeres y hombres, todos los que consumimos, aportamos más que los que se han beneficiado con la mayor parte de la bonanza económica desde Agosto de 1,990 - Este Mes y año son emblemáticos, en la medida que fueron el inicio de un proceso en el que los inversionistas empezaron a recuperarse y obtener ganancias insospechadas, mientras que la mayoría de las personas, trabajadores y sub empleados, iniciaron un proceso de ajuste, para abajo, en sus ingresos y calidad de vida que parece nunca cesará - .
El Fin al Régimen de excepciones tributarias: Algunas de las empresas que más se han beneficiado de la bonanza y el crecimiento económico, y que tienen intereses en sectores como energía, minería, petróleo o comunicaciones vienen gozando desde hace 20 años por lo menos de regímenes de excepción que suponen en la práctica el no pago o la rebaja importante de los impuestos. Estas medidas se han justificado de diversas maneras, de un lado so pretexto de hacer competitivas o suficientemente atractivas las condiciones para que, los capitalistas se animen a invertir, que generen empleo, de otro lado por favorecer una ampliación de servicios y también para llevar los servicios a los que nunca los tuvieron. Las justificaciones parecen válidas. Sin embargo, los regímenes de excepción sólo han beneficiado a los capitalistas, han engrandecido sus ganancias. Las empresas ni han generado todo el empleo que hubieran podido generar, ni han mejorado los sueldos y condiciones laborales de los trabajadores, ni han ampliado suficientemente los servicios, etc. Por lo que es necesario evaluar y cortar regímenes de excepción.
Los Impuestos a las Sobre Ganancias en la Minería: No se aplicó nunca, se avanzó solo a fijar una contribución “voluntaria” de los inversores en el sector, quienes usando su libre albedrío fijan lo que va a pasar y pasa. Los Recursos Mineros son de todas y todos los peruanos y deben beneficiar no sólo al capitalista sino también a todos a partir de mejores servicios de educación, salud, etc.
La Redistribución del Ingreso y la mejora de las condiciones del Empleo: No se ha tocado, la factura que se pasa por los costos y beneficios del crecimiento económico al que aportamos todos sigue siendo muy desigual. Los Sueldos y Salarios siguen siendo menos en términos reales y las condiciones de trabajo se han deteriorado hoy hay más trabajadores que en ninguna época contratados bajo figuras extrañas como la de Hon orarios Profesionales y Contratos a Plazo fijo, siendo que las empresas tienen ganancias y se mantienen más que en cualquier época. Hasta el estado, uno de los principales empleadores hace eso. Por lo tanto esto debe cambiar.
El Gasto (Inversión) en Salud y Educación: Se incrementará, se mantendrá, quién sabe, la propuesta más audaz que ha sido planteada es continuar con la política de incremento al sueldo de los maestros y maestras – lo que está bien, en la medida que, hasta ahora, a pesar de los incrementos a sus remuneraciones, lo que perciben como contraprestación está por debajo de lo que ganaban en 1,970 – Sin embargo, pareciera que la preocupación no pasa por una preocupación por la mejora de sus condiciones de trabajo y vida sino más bien por lo que representan como votantes, electores, electoras que no es nada despreciable.
Como podemos ver éstos, entre otros temas importantes, no están en la Agenda de los candidatos lo que uno puede ver es un panorama sombrío, desde los intereses y necesidades de las mayorías del País, para quiénes, pareciera, en los próximos 5 años tampoco se gobernará.
Con lo que:
- El programa y el manejo económico seguirán igual como hasta ahora o con variaciones tan pequeñas que no se notarán.
- La política social continuará librada a la eficiencia que se pueda lograr en programas sociales más propios para la atención de emergencias.
- El empleo y los ingresos no serán suficientes ni decentes y seguirán dependiendo de las propias personas - que generen ingresos y empleos de manera autónoma - o de las micro y pequeñas empresas. Que, por lo demás, a pesar de su importancia por la cantidad de puestos de trabajo que generan, son las que menos apoyo y promoción reciben por parte del Estado.
- Los Partidos Políticos seguirán siendo manejados por caudillos y elaborando programas y propuestas que tengan que ver más con las opciones ideológicas e intereses económicos y financieros de los empresarios, de las empresas transnacionales, de las grandes empresas, con las que hacen lobbys ó a las visiones particulares, tecnocráticas, de algunos de sus líderes. Que están mirando como contentan a los Organismos Internacionales, para que si su líder no gana la batalla puedan ser premiados con un puesto allí (en el FMI, BID, BM)
- Estamos, entonces, a pocos meses de poner una nueva cara en Palacio, un primer mandatario que al parecer gobernará más para los intereses de los empresarios, inversionistas, capitalistas que para defender los legítimos e impostergables intereses y necesidades de todas y todos los ciudadanos, los electores. A quiénes, suponemos, deben representar.
Es lo que dice la banalidad de sus mensajes y el que no hayan discutido, ni siquiera puesto en agenda, temas cruciales – como los planteados y otros - necesarios y urgentes. Resolverlos, es lo que definirá, en algún sentido, nuestra viabilidad como País, Sociedad y la propia viabilidad de los partidos y movimientos políticos que están hoy en la palestra.
Hagamos que lo que queda de campaña, de cara a la segunda vuelta, sea más que canciones, poses mediáticas y discursos sin sentido que evocan un pasado o hacen loas a lo logrado hasta hoy sin vislumbrar los cambios necesarios. De lo contrario sólo tendremos “Mucho Ruido y Pocas Nueces”.
Un segundo elemento, que define este perfil anodino tiene que ver con que ningún candidato ha tocado temas de fondo: No sabemos bien como piensan enfrentar situaciones no sólo necesarias sino que merecen atención urgente como:
La Reforma Tributaria, que permitiría corregir la balanza haciendo que los que más excedente económico tienen, aporten más. No podemos seguir permitiendo que, por ejemplo, la mayor parte de los recursos que soportan la ejecución del presupuesto de la nación provengan de los llamados impuestos indirectos: impuesto general a las ventas (I.G.V.); impuesto selectivo al consumo (I.S.C), etc. Y la menor parte sea lo que aporta el impuesto a la renta. Quiere decir que nominal y proporcionalmente, mujeres y hombres, todos los que consumimos, aportamos más que los que se han beneficiado con la mayor parte de la bonanza económica desde Agosto de 1,990 - Este Mes y año son emblemáticos, en la medida que fueron el inicio de un proceso en el que los inversionistas empezaron a recuperarse y obtener ganancias insospechadas, mientras que la mayoría de las personas, trabajadores y sub empleados, iniciaron un proceso de ajuste, para abajo, en sus ingresos y calidad de vida que parece nunca cesará - .
El Fin al Régimen de excepciones tributarias: Algunas de las empresas que más se han beneficiado de la bonanza y el crecimiento económico, y que tienen intereses en sectores como energía, minería, petróleo o comunicaciones vienen gozando desde hace 20 años por lo menos de regímenes de excepción que suponen en la práctica el no pago o la rebaja importante de los impuestos. Estas medidas se han justificado de diversas maneras, de un lado so pretexto de hacer competitivas o suficientemente atractivas las condiciones para que, los capitalistas se animen a invertir, que generen empleo, de otro lado por favorecer una ampliación de servicios y también para llevar los servicios a los que nunca los tuvieron. Las justificaciones parecen válidas. Sin embargo, los regímenes de excepción sólo han beneficiado a los capitalistas, han engrandecido sus ganancias. Las empresas ni han generado todo el empleo que hubieran podido generar, ni han mejorado los sueldos y condiciones laborales de los trabajadores, ni han ampliado suficientemente los servicios, etc. Por lo que es necesario evaluar y cortar regímenes de excepción.
Los Impuestos a las Sobre Ganancias en la Minería: No se aplicó nunca, se avanzó solo a fijar una contribución “voluntaria” de los inversores en el sector, quienes usando su libre albedrío fijan lo que va a pasar y pasa. Los Recursos Mineros son de todas y todos los peruanos y deben beneficiar no sólo al capitalista sino también a todos a partir de mejores servicios de educación, salud, etc.
La Redistribución del Ingreso y la mejora de las condiciones del Empleo: No se ha tocado, la factura que se pasa por los costos y beneficios del crecimiento económico al que aportamos todos sigue siendo muy desigual. Los Sueldos y Salarios siguen siendo menos en términos reales y las condiciones de trabajo se han deteriorado hoy hay más trabajadores que en ninguna época contratados bajo figuras extrañas como la de Hon orarios Profesionales y Contratos a Plazo fijo, siendo que las empresas tienen ganancias y se mantienen más que en cualquier época. Hasta el estado, uno de los principales empleadores hace eso. Por lo tanto esto debe cambiar.
El Gasto (Inversión) en Salud y Educación: Se incrementará, se mantendrá, quién sabe, la propuesta más audaz que ha sido planteada es continuar con la política de incremento al sueldo de los maestros y maestras – lo que está bien, en la medida que, hasta ahora, a pesar de los incrementos a sus remuneraciones, lo que perciben como contraprestación está por debajo de lo que ganaban en 1,970 – Sin embargo, pareciera que la preocupación no pasa por una preocupación por la mejora de sus condiciones de trabajo y vida sino más bien por lo que representan como votantes, electores, electoras que no es nada despreciable.
Como podemos ver éstos, entre otros temas importantes, no están en la Agenda de los candidatos lo que uno puede ver es un panorama sombrío, desde los intereses y necesidades de las mayorías del País, para quiénes, pareciera, en los próximos 5 años tampoco se gobernará.
Con lo que:
- El programa y el manejo económico seguirán igual como hasta ahora o con variaciones tan pequeñas que no se notarán.
- La política social continuará librada a la eficiencia que se pueda lograr en programas sociales más propios para la atención de emergencias.
- El empleo y los ingresos no serán suficientes ni decentes y seguirán dependiendo de las propias personas - que generen ingresos y empleos de manera autónoma - o de las micro y pequeñas empresas. Que, por lo demás, a pesar de su importancia por la cantidad de puestos de trabajo que generan, son las que menos apoyo y promoción reciben por parte del Estado.
- Los Partidos Políticos seguirán siendo manejados por caudillos y elaborando programas y propuestas que tengan que ver más con las opciones ideológicas e intereses económicos y financieros de los empresarios, de las empresas transnacionales, de las grandes empresas, con las que hacen lobbys ó a las visiones particulares, tecnocráticas, de algunos de sus líderes. Que están mirando como contentan a los Organismos Internacionales, para que si su líder no gana la batalla puedan ser premiados con un puesto allí (en el FMI, BID, BM)
- Estamos, entonces, a pocos meses de poner una nueva cara en Palacio, un primer mandatario que al parecer gobernará más para los intereses de los empresarios, inversionistas, capitalistas que para defender los legítimos e impostergables intereses y necesidades de todas y todos los ciudadanos, los electores. A quiénes, suponemos, deben representar.
Es lo que dice la banalidad de sus mensajes y el que no hayan discutido, ni siquiera puesto en agenda, temas cruciales – como los planteados y otros - necesarios y urgentes. Resolverlos, es lo que definirá, en algún sentido, nuestra viabilidad como País, Sociedad y la propia viabilidad de los partidos y movimientos políticos que están hoy en la palestra.
Hagamos que lo que queda de campaña, de cara a la segunda vuelta, sea más que canciones, poses mediáticas y discursos sin sentido que evocan un pasado o hacen loas a lo logrado hasta hoy sin vislumbrar los cambios necesarios. De lo contrario sólo tendremos “Mucho Ruido y Pocas Nueces”.
miércoles, 26 de enero de 2011
ELECCIONES EN EL PERU: HALLAZGOS, CONTINUIDADES, RUPTURAS Y DESAFIOS
Elaborado Por: Juan Pedro Mora
La contienda electoral en el Perú, ha entrado, a la recta final, estamos sólo a 6 meses, para que se dé el relevo del actual, ciudadano, presidente don Alan García Pérez y, a casi tres meses, de que, ciudadanas y ciudadanos, concurramos, nuevamente, a las urnas, para, decidir quiénes, pasarán a la segunda vuelta. Para recién de allí, en segundo acto, definir quién sucederá, en la conducción del país, al actual presidente.
La segunda vuelta, según el resultado de, las últimas, encuestas de opinión, es, virtualmente un hecho. El promedio de las 3 últimas encuestas nacionales, realizadas por: Datum, CPI e Ipsos Apoyo, dirían que las preferencias electorales estarían de la siguiente manera: Toledo (26,4%), Castañeda (21,06%), Fujimori Higuchi (20,26%), Humala (10,56%), Kuczynski (4,6%). Para señalar a los más significativos.
Ciertamente una porción importante del electorado, define su voto en la última semana, casi en el último momento. Sin embargo, pareciera que no obstante esta situación, ninguna lista alcanzaría la mayoría en primera vuelta.
HALLAZGOS:
Proceso con Menos Listas (Postulantes) Opciones.
Este proceso al contrario que el anterior, está menos dividido, hoy, competirán nueve listas, por la presidencia de la República y, por lo menos, 10, por, alcanzar, representación en el Congreso de la República, cifra ostensiblemente, más baja, a la de la elección pasada en la que se presentaron 20 listas para las presidenciales y 24 para el Congreso . Este, en nuestra particular opinión, es un primer hallazgo y, además, saludable. Aunque, estamos lejos, parece, lamentablemente, que, muy lejos de construir y constituir movimientos de un espectro más amplio que muestren convergencia y coincidencia más que sutiles o incomprensibles diferencias más entendibles en un plano personal que político.
Si en este tiempo electora, se hubieran puesto por delante, a las mujeres, hombres, niños y niñas peruanos, sus derechos, sus legítimas aspiraciones y sus necesidades; en vez de lo que piensan y sienten quienes lideran hoy los movimientos y partidos políticos en el Perú. A lo mejor, hubiéramos podido tener coaliciones más amplias en la, actual, contienda electoral. Por ejemplo, en sectores como la izquierda responsable y el centro ó en la derecha, no conservadora. Pero, en fin, ese es hoy un camino a construir.
Los peruanos, lamentablemente, seguiremos votando y eligiendo a personas, más que a movimientos o partidos políticos. Liderazgos construidos, histórica, política o personalmente, son los que están en juego. Será por eso, entre otras cosas, que señalaremos más adelante, que ésta será una elección más por el llamado “mal menor”. Aunque con menos opciones.
A esta altura de la reflexión, una lectura a lo que opina la población, en relación a las capacidades de los postulantes, mejor ubicados en las encuestas, es importante. Según, la encuesta de Ipsos- Apoyo del 17 de Enero del 2010. La población reconoce como las cuatro mejores capacidades de los candidatos las siguientes:
Alejandro Toledo: Garantizar el crecimiento económico; Aumentar el empleo; Mejorar la educación y Reducir la pobreza.
Luis Castañeda: Mejorar la Salud Pública; Modernizar el Estado; Aumentar el Empleo y Mejorar la Educación.
Keiko Fujimori: Combatir la delincuencia; Mejorar la educación; Aumentar el Empleo y Reducir la pobreza.
Pedro Pab lo Kuczinsky: Garantizar el crecimiento económico, Modernizar el Estado, Aumentar el Empleo y Reducir la pobreza.
Si bien las capacidades reconocidas son importantes, en esa misma encuesta, los ciudadanos, que manifiestan que estos candidatos no tienen ninguna capacidad presentan la siguiente proporción:
Alejandro Toledo: 15% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Luis Castañeda: 14% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Keiko Fujimori: 26% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Pedro Pab lo Kuczinsky: 31% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Creemos que podría ser la conjunción de estos factores un elemento importante para definir su actual desempeño en las preferencias electorales.
Proceso con una buena cantidad de Delfines
Quiero decir que el 50% de los ciudadanos, inscritos y candidatos a Presidente de la república son novatos en éstas lides y con ninguna o muy poca experiencia en la conducción del Estado, lo que, a mi modo de entender, no es un demérito ni mucho menos pero si revela un elemento nuevo.
Una buena parte de quienes postulan al primer lugar en la conducción del Estado, no tienen, experiencia, ni cuentan en su curriculum vitae, a saber, el haber sido representantes o funcionarios públicos. Lo que, sin duda, es un hallazgo. Creemos que, en el cálculo de probabilidades de éstos candidatos - que van desde el hijo del extinto Ex Presidente, Don Fernando Belaunde Terry hasta el ciudadano Ricardo Noriega - está esa buena parte del electorado que no se identifica con movimientos políticos tradicionales y que de alguna manera están “hartos” de la política, como lo señalan en programas de radio de señal abierta.
País con Economía Diferente, pero con los mismos problemas:
Llegamos a éste proceso electoral con otra situación económica en el Perú. Estamos ubicados como un país de ingreso mediano alto por el “buen” manejo de la política económica. Situación que se desdibuja, al ver que el 10% mejor remunerado se apropia de casi el 40 % del Ingreso y que el 10% peor remunerado de la población sólo se apropia del 1.3% del mismo. Aún cuando todas y todos, lo generamos. Lo que pone a las claras, que la inequidad en la distribución del ingreso, sigue siendo una constante. Según manifiesta Pedro Francke, “Con Alan García la desigualdad ha aumentado muchísimo; unas cuantas empresas transnacionales ganan más que 12 millones de peruanos”. Y el economista Humberto Campodónico - en base a datos del Banco Central de Reserva - afirma que: “en el periodo 2004-2008: “los sueldos de los empleados están en el mismo nivel que en...... 1994. Los salarios están peor, pues los obreros sólo reciben el 89% de lo que ganaban en 1994”.
Esta situación nos dice que peruanas y peruanos necesitamos recuperar el valor del trabajo que es, sin duda, el principal factor de la creación de riqueza y, por lo tanto, mejorar ostensiblemente la retribución que los asalariados reciben por su participación en el proceso de producción .
Por otro lado, la pobreza sigue preocupando en la medida que, si bien es cierto, ha cedido, ha retrocedido, sigue manteniendo a una porción importante de la población en esta situación como lo demuestra el informe: Pobreza, Desigualdad y Desarrollo en el Perú 2009-2010, trabajado por OXFAM (ver cuadro Nº 01). Podemos evidenciar que, el 60 % de la población rural y un, para nada bajo, 20% de la población urbana sigue siendo pobre, mientras que el 28% de la población rural y el 3% de la población urbana, siguen siendo pobres extremos. Esto, a pesar que el crecimiento económico del año pasado fue de 8.7%; con lo que constatamos que el crecimiento económico ni se reflejó en una mejora en la equidad distributiva ni tampoco en una rebaja, como hubiera sido posible, de la pobreza.
Los sucesivos Gobiernos y las políticas implementadas, han favorecido más a la concentración de riqueza, qué duda cabe, desaprovechando una posibilidad real, la de acotar brechas, generar oportunidades y capacidades para todas y todos y no sólo aumentar el bienestar de unos pocos.
El entender y aplicar las políticas sociales sólo como programas de “lucha contra la pobreza”, importantes, aunque propios para el enfrentamiento de una situación de emergencia es lo que sigue postergando a las personas y les impide alcanzar un desarrollo equitativo y sostenible, donde la igualdad y el goce de libertad y la ampliación de la participación y la mejora de las capacidades para tomar decisiones, sean el denominador común. Así, llegamos a finales de 2010, luego de dos décadas de aplicación de los Programas de Ajuste Estructural y Estabilización de la Economía en la siguiente situación:
El Perú se encuentra en el puesto 78 a nivel mundial en el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Analizaremos , como ejemplo, lo que ocurre con la Educación. Las cifras del informe del PNUD son claras, y la realidad que presentan también. Hay avances en el acceso, quiere decir, niveles aceptables de matrícula y asistencia al nivel primario y secundario y superior. Sin embargo, está en permanente cuestionamiento la calidad de la educación. La que es baja, más en instituciones públicas, a la que aceden
Quienes están en condiciones de pobreza. Esta realidad, pone en cuestión un aspecto fundamental. La Demanda por la educación y la porción de los ingresos que las familias peruanas destinan a la educación - que es mayor, en el caso de las familias pobres – no se condicen con la calidad de educación que sus hijos reciben y menos, entonces, con los puestos de trabajo y las remuneraciones a las que pueden acceder luego de haber destinado tiempo y recursos importantes a este servicio.
Esta situación, la mejora y universalización de la calidad de la educación es una tarea a revisar y atender de manera urgente.
CONTINUIDADES:
Avizorar aquello que va a continuar, a pesar del cambio en la conducción del país, es importante, necesario y marca lo que va a ser no sólo la nueva agenda pública sino, lo que es más importante, cómo el ciudadano o ciudadana, elegido o elegida, como nuevo presidente, presidenta; va a implementar su política de concertación y alianzas que garanticen la gobernabilidad. Así como se presentan las encuestas, pareciera que el tema de las alianzas no se agotaría en el momento de la inscripción sino que transitaría por el tiempo previo a la segunda vuelta y después, al momento de iniciar el nuevo mandato.
Estas posibilidades de concertación y alianza y, sobre todo, el que ellas se mantengan y, por lo tanto, garanticen, posibilidades de gobernar en el mediano plazo tendrán que ver con aquello que vislumbre el Plan de Gobierno y el mandatario elegido, es aspectos como:
- Se mantendrá incólume el Modelo Económico actual, cuáles son los cambios posibles, si los hubiere.
- Se propiciará, promoverá o no la descentralización, participación política y la toma de decisiones de ciudadanas y ciudadanos en asuntos públicos o no.
- Habrán medidas concretas contra la corrupción o por el contrario se optara por seguirla teniendo como parte de la acción política.
- En suma para quiénes y con quiénes se gobernará. Se redistribuirán los ingresos; se repartirá de manera más equitativa los costos así como los beneficios obtenidos.
Lo que se puede ver, hasta hoy, no nos permite tener claro el panorama. Algunos, y así lo dice su Plan de Gobierno, creen que las cosas se deben mantener igual y que solo se trata de mejorar algunos servicios básicos, un poco la educación y un poquito la salud. Pero cambios en el Modelo Económico y en la manera de ver y promover desarrollo no es necesario. Otros parecieran ser un poco más sensibles a cambios en el modelo económico, pero más como paliativos que como aspectos que lleven a zanjar y distanciarse de manera firme con el Modelo neo liberal. Los que lo dicen abiertamente son, al parecer, los que menos posibilidades de ganar tienen.
A esta altura, debemos reconocer que hacer un juicio y toma de posición clara, en tiempos electorales, es difícil. Tirios y troyanos, en disputa, intentan ganar, acercarse al mayor espectro posible de ciudadanos y alcanzar su preferencia y por ello hablarán en claro/oscuro. Más que en firme.
Parece que las continuidades que propongan, los contendores, hoy, estarán mediatizadas por el interés de ganar votos y que luego de la primera vuelta será la clase política, los líderes políticos, quienes negociarán, los cuatro puntos planteados y la ciudadanía se enterará después, en la medida que hay una distancia, importante, entre los movimientos y partidos políticos y los ciudadanos.
RUPTURAS
Es claro que en un proceso electoral, existe la posibilidad de establecer rupturas, tanto con lo que no ha funcionado cuanto con lo que no debemos seguir manteniendo, porque nos aleja de la tarea más importante: la construcción del Bien Común.
De cara a la población, a los ciudadanos, a los electores. Lo primero con lo que hay que romper es con aspectos como la corrupción, que, en menor o mayor medida, aunque no importan los énfasis, se expresó en el Gobierno de Fujimori y se ha mantenido.
El no haber tomado, en todo este tiempo, la decisión política para mejorar la presión tributaria, haciendo que sea más equitativa. Quiere decir que los que más tienen o los que más se han beneficiado, con el modelo económico, paguen más. Es parte importante de aquello con lo que hay que romper.
No podemos seguir aceptando, desde la sociedad, ni sosteniendo desde el Estado regímenes de excepción fiscal o lo que es peor que el presupuesto de la Nación año a año, se sostenga en mayor proporción por los impuestos indirectos, IGV, Impuesto Selectivo al Consumo – que pagamos todos, independientemente de la cantidad de los ingresos que percibamos – y, en menor proporción, de los impuestos directos, los que pagan las empresas y los que tienen rentas.
Finalmente debemos romper con la miopía de los decisores de política y de los propios empresarios, quienes se han opuesto y realizado importantes lobbies para impedir una mejor distribución del ingreso, requisito indispensable para consolidar el mercado interno y la misma democracia. Avizoramos en éste último punto, la tendencia, más negativa con la que hay que romper y es en términos simples habernos acostumbrado a lo siguiente: “A la Economía le va bien aunque a la Política y a la Democracia le vaya mal”.
DESAFIOS
El primero de ellos, a nuestro modo de ver, es que debemos cambiar la orientación al extremo del modelo económico hacia el exterior, no sólo por que debilita a los mercados internos, y nos hace vender a precios, que no controlamos, nuestros recursos naturales. Sino porque esto nos hace vivir en un esquema cultural y de consumo dependiente que de un lado minimiza, margina, las potencialidades y capacidades locales y de otro lado, nos obliga a importar cosas, para poder atender los patrones de consumo alimentario, de vestido, de calzado, carros, etc. Que poco o nada tienen que ver con lo nuestro.
Un segundo desafío esta dado por la necesidad de hacer un inventario, contabilizar los costos económicos y los beneficios o, expresado de otra manera, los impactos sociales, ambientales y productivos de la extracción de los minerales, hoy, uno de los motores del crecimiento, y veremos cómo, si pensamos en el mediano y largo plazo y no sólo en el corto plazo, van a desaparecer, o por lo menos se van a reducir, muchos de los hoy llamados “beneficios económicos” de estas actividades.
Un Tercer desafío tiene que ver con una necesaria evaluación de cómo el ser solo primario-exportadores nos va a permitir establecer un modelo de desarrollo que nos permita superar la pobreza y el autoritarismo, por lo acontecido en los últimos años, pareciera que no. O si por el contario debemos poner como condición de la explotación de nuestros recursos naturales que las empresas extranjeras inviertan una parte importante de sus ingentes ganancias en procesos de industrialización, de los recursos, en el cuidado del medio ambiente y en la promoción del desarrollo, de la economía y de las personas que habitan los territorios donde, hoy, tienen sus enclaves.
Un cuarto y último desafío es el aprovechar este tiempo electoral para discutir y elaborar propuestas responsables en las que ciudadanas, ciudadanos y movimientos y partidos políticos podamos decidir sobre:
- Cuáles y Cuantas oportunidades, capacidades, en suma, cuanta libertad vamos a promover para las personas, para todas y todos.
- Qué tipo de participación y posibilidades para la toma de decisiones, en aspectos que afectan la vida de las personas, comunidades, distritos, regiones y el País vamos a promover.
- Que tipo y que calidad de Educación y Salud, tendremos.
- Qué viviendas, con qué programas.
- Cómo los Derechos Humanos, serán un aspecto de interés, seguimiento, participación y cumplimiento.
- Cómo el Cuidado del Medio Ambiente pasará a ser un tema principal, en la preocupación y agenda pública.
- Cómo los partidos serán más instituciones y menos grupos de gente, bien intencionada o no, que se agrupa tras la figura de un líder.
Estas preguntas y, sobre todo, la manera en que las encaremos, tomemos en cuenta y respondamos será, en nuestra opinión, lo que defina si algún día en el Perú contaremos con Ciudadanas y Ciudadanos informados con capacidades y comprometidos que puedan construir una manera distinta de organizar la sociedad, la economía y la política o si, por el contrario, seguiremos, manteniendo los problemas, dando paliativos y, por lo tanto, eligiendo siempre por el “Mal menor”.
Actuar y elegir con responsabilidad parece ser la tarea del momento la contienda electoral actual y la cacería de preferencias y votos no puede ni debería hacer que olvidemos como ciudadanas, ciudadanos y sociedad, lo que está en juego, que no es otra cosa que la posibilidad o no de llevar adelante un Modelo de Desarrollo Humano e Integral.
Ya es hora de que, a quienes elijamos y gobiernen, en nuestra representación, a partir del 28 de Julio del presente año, lo hagan poniendo por delante. Los sueños, aspiraciones, necesidades e intereses de las mayorías, de las niñas y niños; de los jóvenes, de ciudadanas y ciudadanos, que día a día vienen construyendo Perú, a pesar de sus limitaciones.
Muestra de ello son: la micro y pequeña empresa, las organizaciones sociales de mujeres, los jóvenes, las y los promotores de salud, los activistas de derechos humanos, los defensores del medio ambiente y todos aquellos que desde responsabilidades, hoy, asumidas, de manera privada, colectiva o social vienen haciendo la labor que el Estado no quiere y debe hacer como es lo que llamaremos “Generar oportunidades, capacidades, libertad, igualdad, en suma, generar vida”.
Exigir que el ciudadano o ciudadana que elijamos como presidente y los congresistas. Así como, quienes ocupen cargos ministeriales, se sumen a esa tarea es lo menos que esperamos. Y a lo que tenemos derecho y exigiremos, la función pública y la política debe ocuparse del “Bien Común”, dejar aquello de los unos y los otros nos haría mucho bien, qué duda cabe. Es hora de recuperar el nosotros y de ocuparnos por el prójimo sólo atendiendo a su calidad de persona, de ciudadano, de elector o no, sin más que eso, convencernos que el espacio que hay para usar y manipular la voluntad ciudadana en pos de lo que es bueno sólo para unos pocos, en desmedro de lo que es bueno para todos, se va cerrando o se ha cerrado ya.
La contienda electoral en el Perú, ha entrado, a la recta final, estamos sólo a 6 meses, para que se dé el relevo del actual, ciudadano, presidente don Alan García Pérez y, a casi tres meses, de que, ciudadanas y ciudadanos, concurramos, nuevamente, a las urnas, para, decidir quiénes, pasarán a la segunda vuelta. Para recién de allí, en segundo acto, definir quién sucederá, en la conducción del país, al actual presidente.
La segunda vuelta, según el resultado de, las últimas, encuestas de opinión, es, virtualmente un hecho. El promedio de las 3 últimas encuestas nacionales, realizadas por: Datum, CPI e Ipsos Apoyo, dirían que las preferencias electorales estarían de la siguiente manera: Toledo (26,4%), Castañeda (21,06%), Fujimori Higuchi (20,26%), Humala (10,56%), Kuczynski (4,6%). Para señalar a los más significativos.
Ciertamente una porción importante del electorado, define su voto en la última semana, casi en el último momento. Sin embargo, pareciera que no obstante esta situación, ninguna lista alcanzaría la mayoría en primera vuelta.
HALLAZGOS:
Proceso con Menos Listas (Postulantes) Opciones.
Este proceso al contrario que el anterior, está menos dividido, hoy, competirán nueve listas, por la presidencia de la República y, por lo menos, 10, por, alcanzar, representación en el Congreso de la República, cifra ostensiblemente, más baja, a la de la elección pasada en la que se presentaron 20 listas para las presidenciales y 24 para el Congreso . Este, en nuestra particular opinión, es un primer hallazgo y, además, saludable. Aunque, estamos lejos, parece, lamentablemente, que, muy lejos de construir y constituir movimientos de un espectro más amplio que muestren convergencia y coincidencia más que sutiles o incomprensibles diferencias más entendibles en un plano personal que político.
Si en este tiempo electora, se hubieran puesto por delante, a las mujeres, hombres, niños y niñas peruanos, sus derechos, sus legítimas aspiraciones y sus necesidades; en vez de lo que piensan y sienten quienes lideran hoy los movimientos y partidos políticos en el Perú. A lo mejor, hubiéramos podido tener coaliciones más amplias en la, actual, contienda electoral. Por ejemplo, en sectores como la izquierda responsable y el centro ó en la derecha, no conservadora. Pero, en fin, ese es hoy un camino a construir.
Los peruanos, lamentablemente, seguiremos votando y eligiendo a personas, más que a movimientos o partidos políticos. Liderazgos construidos, histórica, política o personalmente, son los que están en juego. Será por eso, entre otras cosas, que señalaremos más adelante, que ésta será una elección más por el llamado “mal menor”. Aunque con menos opciones.
A esta altura de la reflexión, una lectura a lo que opina la población, en relación a las capacidades de los postulantes, mejor ubicados en las encuestas, es importante. Según, la encuesta de Ipsos- Apoyo del 17 de Enero del 2010. La población reconoce como las cuatro mejores capacidades de los candidatos las siguientes:
Alejandro Toledo: Garantizar el crecimiento económico; Aumentar el empleo; Mejorar la educación y Reducir la pobreza.
Luis Castañeda: Mejorar la Salud Pública; Modernizar el Estado; Aumentar el Empleo y Mejorar la Educación.
Keiko Fujimori: Combatir la delincuencia; Mejorar la educación; Aumentar el Empleo y Reducir la pobreza.
Pedro Pab lo Kuczinsky: Garantizar el crecimiento económico, Modernizar el Estado, Aumentar el Empleo y Reducir la pobreza.
Si bien las capacidades reconocidas son importantes, en esa misma encuesta, los ciudadanos, que manifiestan que estos candidatos no tienen ninguna capacidad presentan la siguiente proporción:
Alejandro Toledo: 15% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Luis Castañeda: 14% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Keiko Fujimori: 26% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Pedro Pab lo Kuczinsky: 31% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Creemos que podría ser la conjunción de estos factores un elemento importante para definir su actual desempeño en las preferencias electorales.
Proceso con una buena cantidad de Delfines
Quiero decir que el 50% de los ciudadanos, inscritos y candidatos a Presidente de la república son novatos en éstas lides y con ninguna o muy poca experiencia en la conducción del Estado, lo que, a mi modo de entender, no es un demérito ni mucho menos pero si revela un elemento nuevo.
Una buena parte de quienes postulan al primer lugar en la conducción del Estado, no tienen, experiencia, ni cuentan en su curriculum vitae, a saber, el haber sido representantes o funcionarios públicos. Lo que, sin duda, es un hallazgo. Creemos que, en el cálculo de probabilidades de éstos candidatos - que van desde el hijo del extinto Ex Presidente, Don Fernando Belaunde Terry hasta el ciudadano Ricardo Noriega - está esa buena parte del electorado que no se identifica con movimientos políticos tradicionales y que de alguna manera están “hartos” de la política, como lo señalan en programas de radio de señal abierta.
País con Economía Diferente, pero con los mismos problemas:
Llegamos a éste proceso electoral con otra situación económica en el Perú. Estamos ubicados como un país de ingreso mediano alto por el “buen” manejo de la política económica. Situación que se desdibuja, al ver que el 10% mejor remunerado se apropia de casi el 40 % del Ingreso y que el 10% peor remunerado de la población sólo se apropia del 1.3% del mismo. Aún cuando todas y todos, lo generamos. Lo que pone a las claras, que la inequidad en la distribución del ingreso, sigue siendo una constante. Según manifiesta Pedro Francke, “Con Alan García la desigualdad ha aumentado muchísimo; unas cuantas empresas transnacionales ganan más que 12 millones de peruanos”. Y el economista Humberto Campodónico - en base a datos del Banco Central de Reserva - afirma que: “en el periodo 2004-2008: “los sueldos de los empleados están en el mismo nivel que en...... 1994. Los salarios están peor, pues los obreros sólo reciben el 89% de lo que ganaban en 1994”.
Esta situación nos dice que peruanas y peruanos necesitamos recuperar el valor del trabajo que es, sin duda, el principal factor de la creación de riqueza y, por lo tanto, mejorar ostensiblemente la retribución que los asalariados reciben por su participación en el proceso de producción .
Por otro lado, la pobreza sigue preocupando en la medida que, si bien es cierto, ha cedido, ha retrocedido, sigue manteniendo a una porción importante de la población en esta situación como lo demuestra el informe: Pobreza, Desigualdad y Desarrollo en el Perú 2009-2010, trabajado por OXFAM (ver cuadro Nº 01). Podemos evidenciar que, el 60 % de la población rural y un, para nada bajo, 20% de la población urbana sigue siendo pobre, mientras que el 28% de la población rural y el 3% de la población urbana, siguen siendo pobres extremos. Esto, a pesar que el crecimiento económico del año pasado fue de 8.7%; con lo que constatamos que el crecimiento económico ni se reflejó en una mejora en la equidad distributiva ni tampoco en una rebaja, como hubiera sido posible, de la pobreza.
Los sucesivos Gobiernos y las políticas implementadas, han favorecido más a la concentración de riqueza, qué duda cabe, desaprovechando una posibilidad real, la de acotar brechas, generar oportunidades y capacidades para todas y todos y no sólo aumentar el bienestar de unos pocos.
El entender y aplicar las políticas sociales sólo como programas de “lucha contra la pobreza”, importantes, aunque propios para el enfrentamiento de una situación de emergencia es lo que sigue postergando a las personas y les impide alcanzar un desarrollo equitativo y sostenible, donde la igualdad y el goce de libertad y la ampliación de la participación y la mejora de las capacidades para tomar decisiones, sean el denominador común. Así, llegamos a finales de 2010, luego de dos décadas de aplicación de los Programas de Ajuste Estructural y Estabilización de la Economía en la siguiente situación:
El Perú se encuentra en el puesto 78 a nivel mundial en el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Analizaremos , como ejemplo, lo que ocurre con la Educación. Las cifras del informe del PNUD son claras, y la realidad que presentan también. Hay avances en el acceso, quiere decir, niveles aceptables de matrícula y asistencia al nivel primario y secundario y superior. Sin embargo, está en permanente cuestionamiento la calidad de la educación. La que es baja, más en instituciones públicas, a la que aceden
Quienes están en condiciones de pobreza. Esta realidad, pone en cuestión un aspecto fundamental. La Demanda por la educación y la porción de los ingresos que las familias peruanas destinan a la educación - que es mayor, en el caso de las familias pobres – no se condicen con la calidad de educación que sus hijos reciben y menos, entonces, con los puestos de trabajo y las remuneraciones a las que pueden acceder luego de haber destinado tiempo y recursos importantes a este servicio.
Esta situación, la mejora y universalización de la calidad de la educación es una tarea a revisar y atender de manera urgente.
CONTINUIDADES:
Avizorar aquello que va a continuar, a pesar del cambio en la conducción del país, es importante, necesario y marca lo que va a ser no sólo la nueva agenda pública sino, lo que es más importante, cómo el ciudadano o ciudadana, elegido o elegida, como nuevo presidente, presidenta; va a implementar su política de concertación y alianzas que garanticen la gobernabilidad. Así como se presentan las encuestas, pareciera que el tema de las alianzas no se agotaría en el momento de la inscripción sino que transitaría por el tiempo previo a la segunda vuelta y después, al momento de iniciar el nuevo mandato.
Estas posibilidades de concertación y alianza y, sobre todo, el que ellas se mantengan y, por lo tanto, garanticen, posibilidades de gobernar en el mediano plazo tendrán que ver con aquello que vislumbre el Plan de Gobierno y el mandatario elegido, es aspectos como:
- Se mantendrá incólume el Modelo Económico actual, cuáles son los cambios posibles, si los hubiere.
- Se propiciará, promoverá o no la descentralización, participación política y la toma de decisiones de ciudadanas y ciudadanos en asuntos públicos o no.
- Habrán medidas concretas contra la corrupción o por el contrario se optara por seguirla teniendo como parte de la acción política.
- En suma para quiénes y con quiénes se gobernará. Se redistribuirán los ingresos; se repartirá de manera más equitativa los costos así como los beneficios obtenidos.
Lo que se puede ver, hasta hoy, no nos permite tener claro el panorama. Algunos, y así lo dice su Plan de Gobierno, creen que las cosas se deben mantener igual y que solo se trata de mejorar algunos servicios básicos, un poco la educación y un poquito la salud. Pero cambios en el Modelo Económico y en la manera de ver y promover desarrollo no es necesario. Otros parecieran ser un poco más sensibles a cambios en el modelo económico, pero más como paliativos que como aspectos que lleven a zanjar y distanciarse de manera firme con el Modelo neo liberal. Los que lo dicen abiertamente son, al parecer, los que menos posibilidades de ganar tienen.
A esta altura, debemos reconocer que hacer un juicio y toma de posición clara, en tiempos electorales, es difícil. Tirios y troyanos, en disputa, intentan ganar, acercarse al mayor espectro posible de ciudadanos y alcanzar su preferencia y por ello hablarán en claro/oscuro. Más que en firme.
Parece que las continuidades que propongan, los contendores, hoy, estarán mediatizadas por el interés de ganar votos y que luego de la primera vuelta será la clase política, los líderes políticos, quienes negociarán, los cuatro puntos planteados y la ciudadanía se enterará después, en la medida que hay una distancia, importante, entre los movimientos y partidos políticos y los ciudadanos.
RUPTURAS
Es claro que en un proceso electoral, existe la posibilidad de establecer rupturas, tanto con lo que no ha funcionado cuanto con lo que no debemos seguir manteniendo, porque nos aleja de la tarea más importante: la construcción del Bien Común.
De cara a la población, a los ciudadanos, a los electores. Lo primero con lo que hay que romper es con aspectos como la corrupción, que, en menor o mayor medida, aunque no importan los énfasis, se expresó en el Gobierno de Fujimori y se ha mantenido.
El no haber tomado, en todo este tiempo, la decisión política para mejorar la presión tributaria, haciendo que sea más equitativa. Quiere decir que los que más tienen o los que más se han beneficiado, con el modelo económico, paguen más. Es parte importante de aquello con lo que hay que romper.
No podemos seguir aceptando, desde la sociedad, ni sosteniendo desde el Estado regímenes de excepción fiscal o lo que es peor que el presupuesto de la Nación año a año, se sostenga en mayor proporción por los impuestos indirectos, IGV, Impuesto Selectivo al Consumo – que pagamos todos, independientemente de la cantidad de los ingresos que percibamos – y, en menor proporción, de los impuestos directos, los que pagan las empresas y los que tienen rentas.
Finalmente debemos romper con la miopía de los decisores de política y de los propios empresarios, quienes se han opuesto y realizado importantes lobbies para impedir una mejor distribución del ingreso, requisito indispensable para consolidar el mercado interno y la misma democracia. Avizoramos en éste último punto, la tendencia, más negativa con la que hay que romper y es en términos simples habernos acostumbrado a lo siguiente: “A la Economía le va bien aunque a la Política y a la Democracia le vaya mal”.
DESAFIOS
El primero de ellos, a nuestro modo de ver, es que debemos cambiar la orientación al extremo del modelo económico hacia el exterior, no sólo por que debilita a los mercados internos, y nos hace vender a precios, que no controlamos, nuestros recursos naturales. Sino porque esto nos hace vivir en un esquema cultural y de consumo dependiente que de un lado minimiza, margina, las potencialidades y capacidades locales y de otro lado, nos obliga a importar cosas, para poder atender los patrones de consumo alimentario, de vestido, de calzado, carros, etc. Que poco o nada tienen que ver con lo nuestro.
Un segundo desafío esta dado por la necesidad de hacer un inventario, contabilizar los costos económicos y los beneficios o, expresado de otra manera, los impactos sociales, ambientales y productivos de la extracción de los minerales, hoy, uno de los motores del crecimiento, y veremos cómo, si pensamos en el mediano y largo plazo y no sólo en el corto plazo, van a desaparecer, o por lo menos se van a reducir, muchos de los hoy llamados “beneficios económicos” de estas actividades.
Un Tercer desafío tiene que ver con una necesaria evaluación de cómo el ser solo primario-exportadores nos va a permitir establecer un modelo de desarrollo que nos permita superar la pobreza y el autoritarismo, por lo acontecido en los últimos años, pareciera que no. O si por el contario debemos poner como condición de la explotación de nuestros recursos naturales que las empresas extranjeras inviertan una parte importante de sus ingentes ganancias en procesos de industrialización, de los recursos, en el cuidado del medio ambiente y en la promoción del desarrollo, de la economía y de las personas que habitan los territorios donde, hoy, tienen sus enclaves.
Un cuarto y último desafío es el aprovechar este tiempo electoral para discutir y elaborar propuestas responsables en las que ciudadanas, ciudadanos y movimientos y partidos políticos podamos decidir sobre:
- Cuáles y Cuantas oportunidades, capacidades, en suma, cuanta libertad vamos a promover para las personas, para todas y todos.
- Qué tipo de participación y posibilidades para la toma de decisiones, en aspectos que afectan la vida de las personas, comunidades, distritos, regiones y el País vamos a promover.
- Que tipo y que calidad de Educación y Salud, tendremos.
- Qué viviendas, con qué programas.
- Cómo los Derechos Humanos, serán un aspecto de interés, seguimiento, participación y cumplimiento.
- Cómo el Cuidado del Medio Ambiente pasará a ser un tema principal, en la preocupación y agenda pública.
- Cómo los partidos serán más instituciones y menos grupos de gente, bien intencionada o no, que se agrupa tras la figura de un líder.
Estas preguntas y, sobre todo, la manera en que las encaremos, tomemos en cuenta y respondamos será, en nuestra opinión, lo que defina si algún día en el Perú contaremos con Ciudadanas y Ciudadanos informados con capacidades y comprometidos que puedan construir una manera distinta de organizar la sociedad, la economía y la política o si, por el contrario, seguiremos, manteniendo los problemas, dando paliativos y, por lo tanto, eligiendo siempre por el “Mal menor”.
Actuar y elegir con responsabilidad parece ser la tarea del momento la contienda electoral actual y la cacería de preferencias y votos no puede ni debería hacer que olvidemos como ciudadanas, ciudadanos y sociedad, lo que está en juego, que no es otra cosa que la posibilidad o no de llevar adelante un Modelo de Desarrollo Humano e Integral.
Ya es hora de que, a quienes elijamos y gobiernen, en nuestra representación, a partir del 28 de Julio del presente año, lo hagan poniendo por delante. Los sueños, aspiraciones, necesidades e intereses de las mayorías, de las niñas y niños; de los jóvenes, de ciudadanas y ciudadanos, que día a día vienen construyendo Perú, a pesar de sus limitaciones.
Muestra de ello son: la micro y pequeña empresa, las organizaciones sociales de mujeres, los jóvenes, las y los promotores de salud, los activistas de derechos humanos, los defensores del medio ambiente y todos aquellos que desde responsabilidades, hoy, asumidas, de manera privada, colectiva o social vienen haciendo la labor que el Estado no quiere y debe hacer como es lo que llamaremos “Generar oportunidades, capacidades, libertad, igualdad, en suma, generar vida”.
Exigir que el ciudadano o ciudadana que elijamos como presidente y los congresistas. Así como, quienes ocupen cargos ministeriales, se sumen a esa tarea es lo menos que esperamos. Y a lo que tenemos derecho y exigiremos, la función pública y la política debe ocuparse del “Bien Común”, dejar aquello de los unos y los otros nos haría mucho bien, qué duda cabe. Es hora de recuperar el nosotros y de ocuparnos por el prójimo sólo atendiendo a su calidad de persona, de ciudadano, de elector o no, sin más que eso, convencernos que el espacio que hay para usar y manipular la voluntad ciudadana en pos de lo que es bueno sólo para unos pocos, en desmedro de lo que es bueno para todos, se va cerrando o se ha cerrado ya.
martes, 9 de noviembre de 2010
Perú Hoy: Nuevos Gobiernos Locales Realidades y Desafíos
Hoy en el Perú nos encontramos en un momento de tránsito entre quienes hasta el 31 de diciembre del 2,010 continuarán llevando las riendas de los Gobiernos Regionales, Municipios Provinciales y Municipios Distritales y quiénes han sido elegidos, recientemente, para desempeñar esta labor, en representación de los ciudadanos a partir del 01 de Enero del 2011.
En los próximos días asistiremos a la conformación e inicio de trabajos de las comisiones de transferencia, que, ciertamente, no se conforman en todas las circunscripciones territoriales – situación que debiera corregirse – que servirán para que quienes vayan a recibir la responsabilidad tomen el pulso al Estado-Situación de los Proyectos y Finanzas de las instituciones que gobernarán.
Esperamos que las comisiones de transferencia, allí donde se conformen, puedan realizar un trabajo adecuado que supone hacer un análisis certero de los Programas y Proyectos más importantes en cada Gobierno Regional y cada Municipio, con la finalidad de poder establecer cuáles deben tener continuidad y mantenerse por la eficacia y eficiencia logrados y, prepararse, para superar el desempeño heredado y cuáles deben reorientarse. Así como, que no debe continuar.
Creemos que un análisis y toma de pulso de ésta naturaleza es lo único que garantizaría dar continuidad a lo bien logrado, reorientar lo necesario y quitar, dejar de hacer aquello que no tiene sentido o no ha alcanzado niveles razonables de éxito. Esto, es necesario en la medida que no podemos seguir poniendo la gestión de las regiones y ciudades del país en un vaivén que dependa sólo de la voluntad y decisión política de quiénes ingresen, se inauguren en el poder. Esta manera de entender las cosas ha generado situaciones de “borrón y cuenta nueva” que impiden continuidad y estabilidad en Políticas, Programas y Proyectos que, a la larga, más restan que suman y que, además, nos pone a merced de caudillos que creen estar iluminados.
Un aspecto que es clave es entender que aspectos como: Promover el Desarrollo Económico Local, La Mejora de las condiciones y la efectividad necesaria de los Programas Sociales; La Seguridad Ciudadana, El Ordenamiento del Transporte ó Urbano. Son temas que estarán a la base de la agenda regional y municipal y que por lo tanto no pueden ser resueltos, por alguien, aún tenga una “varita mágica”, que, por lo demás, no existe sino que requiere de la más amplia concertación, y del concurso de tirios y troyanos para su resolución. Hasta aquí queremos plantear que preguntas cómo ¿Qué Políticas y Programas son eficientes y eficaces?; ¿Qué Procesos promueven la participación ciudadana y hacen más viable y real la gestión local? ¿Qué recursos están siendo asignados y administrados de manera correcta? Deben ser, entre otras cosas, lo que guíe la acción de comisiones de transferencia y equipos de gobierno de quienes tomen las riendas en Enero del 2,011. Ser conscientes de que el andamiaje institucional de Gobiernos Regionales y Locales es débil y que deben haber continuidades y, donde sea necesario, algunas rupturas, para fortalecerlos es clave.
Un segundo elemento en esta reflexión tiene relación con la necesidad de saber con qué vallas partimos ó parten quiénes van a gobernar. Nos referimos al nivel de aprobación a la gestión, con el que sus antecesores dejarán el puesto. El caso más claro es el de Lima Metropolitana, allí, según el Sondeo de Opinión de la PUCP, el 61% de los encuestados aprueba la gestión de Luis Castañeda. Menuda tarea la que tiene, entre manos, Susana Villarán, quien lo reemplazará desde Enero del 2,011. Tarea que a nuestro modo de ver se complica toda vez que a todas luces, es necesario un cambio quizá el más importante, el que ella esté a la cabeza y tomando las decisiones fundamentales del Gobierno de Lima.
Muchos creen que aquello de “Calladito te vez más bonito” es lo que le sirvió a Luis Castañeda para mantenerse siempre arriba en las encuestas, el poco exponerse al mundo mediático y realizar cosas visibles, efectivas; encargadas o gestionadas por otros, pareciera que le dio réditos. Aunque algunos dolores de cabeza, también.
Creemos que Susana Villarán tiene capacidad, conocimiento de los problemas de la ciudad, con lo que queremos decir que conoce los intereses, necesidades y carencias de las ciudadanas y ciudadanos que, son la mayoría de los vecinos que conforman Lima Metropolitana, le dieron la posibilidad de gobernar, los llamados “sectores C, D y E”, con cuyos votos triunfó.
Construir, entonces, un gobierno de Lima conducido por su lideresa máxima, es lo que necesitamos, para que la gente vea reflejadas sus aspiraciones. En esta dirección, La Gestión Villarán no debe convertir, la Auditoría o la Fiscalización en un primer y principal objetivo. Se debe hacer, qué duda cabe, pero allí sí encargarlo a una Empresa Reconocida y con Trayectoria, que deje establecido claramente y sin ambages de ningún tipo como estuvo el manejo de los Fondos y Proyectos Municipales en la Administración anterior. Pero ella se debe concentrar en las tareas de Gobierno, de Concertación.
Trabajar una Ordenanza Municipal Metropolitana, por ejemplo, para que los Planes de Desarrollo Concertado y Los Presupuestos Participativos sean mecanismos de participación y toma de decisiones ciudadanas que se cumplan en todos los Distritos, más allá de las voluntades de quiénes los conducen es un aspecto crucial.
Hacer que en Lima todas y todos tengamos servicios de agua potable y luz es impostergable. Trabajar para que los Centros Médicos Municipales amplíen su cobertura y den cabida a todas y todos, es crucial. Promover Empleo y la Mejora de Ingresos de los ciudadanos es clave, resolver el tema del Transporte Masivo y eficiente. Mejorar la seguridad ciudadana de manera concertada. En suma, gobernar la ciudad y estar al frente de los temas cruciales, es la tarea del momento. Devolver la capacidad a los ciudadanos de intervenir en la Gestión, Vigilancia y Toma de decisiones de la ciudad, el gran desafío.
Un tercer tema, no menos importante, es el que quienes conforman Fuerza Social, puedan entender que la diferencia de votos por la que alcanzaron el poder si bien fue decisiva para el triunfo, los obliga a practicar un gobierno de concertación, la misma que se debe expresar no sólo invitando a participar en la gestión de algunos temas para los que la segunda fuerza política tenga capacidad sino en instalar una suerte de Mesa de Concertación Política y Social para el Gobierno de la Ciudad, en la que los Partidos Políticos y las Organizaciones Sociales de Base, analicen, discutan y propongan la “Agenda de la Ciudad”.
Este es un gran desafío pero puede ser no sólo la escuela sino la manera de hacer política que necesitamos construir hoy, en el Perú. Convencernos que la concertación nos hará avanzar más que la polarización, es necesario, debemos recuperar la objetividad, también, en las decisiones y acción política.
Es verdad que la polarización ó, a lo mejor, la necesidad de un cambio que ciudadanas y ciudadanos reclaman, ha permitido, que por un mínimo margen Susana Villarán, a partir de Enero del año próximo gobierne Lima, esto es positivo pero respondió a lo que ha sido, es y lo que puede ser Susana. La concertación podría ser la oportunidad para que asentemos una corriente, una manera de gobernar, vivir y sentir la ciudad. Convertir a Lima en una urbe donde haya espacio y oportunidades para todas y todos, es el signo de estos tiempos.
No renunciemos, avancemos, tomemos y hagamos realidad esa gran oportunidad, que hoy, las Ciudadanas y ciudadanos de Lima metropolitana, Susana y Fuerza Social nos han brindado, Hagamos gestiones de gobierno participativas; transparentes y eficientes; construyamos las bases de la concertación, esa fuerza política y social, necesaria para los grandes cambios, a los que peruanas y peruanos tenemos derecho; escribamos la historia de otro modo, construyamos instituciones políticas fuertes y ciudadanos con capacidad para tomar decisiones. Este tiempo es inmejorable para eso.
En los próximos días asistiremos a la conformación e inicio de trabajos de las comisiones de transferencia, que, ciertamente, no se conforman en todas las circunscripciones territoriales – situación que debiera corregirse – que servirán para que quienes vayan a recibir la responsabilidad tomen el pulso al Estado-Situación de los Proyectos y Finanzas de las instituciones que gobernarán.
Esperamos que las comisiones de transferencia, allí donde se conformen, puedan realizar un trabajo adecuado que supone hacer un análisis certero de los Programas y Proyectos más importantes en cada Gobierno Regional y cada Municipio, con la finalidad de poder establecer cuáles deben tener continuidad y mantenerse por la eficacia y eficiencia logrados y, prepararse, para superar el desempeño heredado y cuáles deben reorientarse. Así como, que no debe continuar.
Creemos que un análisis y toma de pulso de ésta naturaleza es lo único que garantizaría dar continuidad a lo bien logrado, reorientar lo necesario y quitar, dejar de hacer aquello que no tiene sentido o no ha alcanzado niveles razonables de éxito. Esto, es necesario en la medida que no podemos seguir poniendo la gestión de las regiones y ciudades del país en un vaivén que dependa sólo de la voluntad y decisión política de quiénes ingresen, se inauguren en el poder. Esta manera de entender las cosas ha generado situaciones de “borrón y cuenta nueva” que impiden continuidad y estabilidad en Políticas, Programas y Proyectos que, a la larga, más restan que suman y que, además, nos pone a merced de caudillos que creen estar iluminados.
Un aspecto que es clave es entender que aspectos como: Promover el Desarrollo Económico Local, La Mejora de las condiciones y la efectividad necesaria de los Programas Sociales; La Seguridad Ciudadana, El Ordenamiento del Transporte ó Urbano. Son temas que estarán a la base de la agenda regional y municipal y que por lo tanto no pueden ser resueltos, por alguien, aún tenga una “varita mágica”, que, por lo demás, no existe sino que requiere de la más amplia concertación, y del concurso de tirios y troyanos para su resolución. Hasta aquí queremos plantear que preguntas cómo ¿Qué Políticas y Programas son eficientes y eficaces?; ¿Qué Procesos promueven la participación ciudadana y hacen más viable y real la gestión local? ¿Qué recursos están siendo asignados y administrados de manera correcta? Deben ser, entre otras cosas, lo que guíe la acción de comisiones de transferencia y equipos de gobierno de quienes tomen las riendas en Enero del 2,011. Ser conscientes de que el andamiaje institucional de Gobiernos Regionales y Locales es débil y que deben haber continuidades y, donde sea necesario, algunas rupturas, para fortalecerlos es clave.
Un segundo elemento en esta reflexión tiene relación con la necesidad de saber con qué vallas partimos ó parten quiénes van a gobernar. Nos referimos al nivel de aprobación a la gestión, con el que sus antecesores dejarán el puesto. El caso más claro es el de Lima Metropolitana, allí, según el Sondeo de Opinión de la PUCP, el 61% de los encuestados aprueba la gestión de Luis Castañeda. Menuda tarea la que tiene, entre manos, Susana Villarán, quien lo reemplazará desde Enero del 2,011. Tarea que a nuestro modo de ver se complica toda vez que a todas luces, es necesario un cambio quizá el más importante, el que ella esté a la cabeza y tomando las decisiones fundamentales del Gobierno de Lima.
Muchos creen que aquello de “Calladito te vez más bonito” es lo que le sirvió a Luis Castañeda para mantenerse siempre arriba en las encuestas, el poco exponerse al mundo mediático y realizar cosas visibles, efectivas; encargadas o gestionadas por otros, pareciera que le dio réditos. Aunque algunos dolores de cabeza, también.
Creemos que Susana Villarán tiene capacidad, conocimiento de los problemas de la ciudad, con lo que queremos decir que conoce los intereses, necesidades y carencias de las ciudadanas y ciudadanos que, son la mayoría de los vecinos que conforman Lima Metropolitana, le dieron la posibilidad de gobernar, los llamados “sectores C, D y E”, con cuyos votos triunfó.
Construir, entonces, un gobierno de Lima conducido por su lideresa máxima, es lo que necesitamos, para que la gente vea reflejadas sus aspiraciones. En esta dirección, La Gestión Villarán no debe convertir, la Auditoría o la Fiscalización en un primer y principal objetivo. Se debe hacer, qué duda cabe, pero allí sí encargarlo a una Empresa Reconocida y con Trayectoria, que deje establecido claramente y sin ambages de ningún tipo como estuvo el manejo de los Fondos y Proyectos Municipales en la Administración anterior. Pero ella se debe concentrar en las tareas de Gobierno, de Concertación.
Trabajar una Ordenanza Municipal Metropolitana, por ejemplo, para que los Planes de Desarrollo Concertado y Los Presupuestos Participativos sean mecanismos de participación y toma de decisiones ciudadanas que se cumplan en todos los Distritos, más allá de las voluntades de quiénes los conducen es un aspecto crucial.
Hacer que en Lima todas y todos tengamos servicios de agua potable y luz es impostergable. Trabajar para que los Centros Médicos Municipales amplíen su cobertura y den cabida a todas y todos, es crucial. Promover Empleo y la Mejora de Ingresos de los ciudadanos es clave, resolver el tema del Transporte Masivo y eficiente. Mejorar la seguridad ciudadana de manera concertada. En suma, gobernar la ciudad y estar al frente de los temas cruciales, es la tarea del momento. Devolver la capacidad a los ciudadanos de intervenir en la Gestión, Vigilancia y Toma de decisiones de la ciudad, el gran desafío.
Un tercer tema, no menos importante, es el que quienes conforman Fuerza Social, puedan entender que la diferencia de votos por la que alcanzaron el poder si bien fue decisiva para el triunfo, los obliga a practicar un gobierno de concertación, la misma que se debe expresar no sólo invitando a participar en la gestión de algunos temas para los que la segunda fuerza política tenga capacidad sino en instalar una suerte de Mesa de Concertación Política y Social para el Gobierno de la Ciudad, en la que los Partidos Políticos y las Organizaciones Sociales de Base, analicen, discutan y propongan la “Agenda de la Ciudad”.
Este es un gran desafío pero puede ser no sólo la escuela sino la manera de hacer política que necesitamos construir hoy, en el Perú. Convencernos que la concertación nos hará avanzar más que la polarización, es necesario, debemos recuperar la objetividad, también, en las decisiones y acción política.
Es verdad que la polarización ó, a lo mejor, la necesidad de un cambio que ciudadanas y ciudadanos reclaman, ha permitido, que por un mínimo margen Susana Villarán, a partir de Enero del año próximo gobierne Lima, esto es positivo pero respondió a lo que ha sido, es y lo que puede ser Susana. La concertación podría ser la oportunidad para que asentemos una corriente, una manera de gobernar, vivir y sentir la ciudad. Convertir a Lima en una urbe donde haya espacio y oportunidades para todas y todos, es el signo de estos tiempos.
No renunciemos, avancemos, tomemos y hagamos realidad esa gran oportunidad, que hoy, las Ciudadanas y ciudadanos de Lima metropolitana, Susana y Fuerza Social nos han brindado, Hagamos gestiones de gobierno participativas; transparentes y eficientes; construyamos las bases de la concertación, esa fuerza política y social, necesaria para los grandes cambios, a los que peruanas y peruanos tenemos derecho; escribamos la historia de otro modo, construyamos instituciones políticas fuertes y ciudadanos con capacidad para tomar decisiones. Este tiempo es inmejorable para eso.
martes, 5 de octubre de 2010
Elecciones Municipales en Lima Metropolitana, Perú: Es Hora de Respetar la Decisión del Pueblo
El Domingo próximo pasado - 3 de Octubre del 2010 - va a ser, a lo mejor, uno de los días más recordados de nuestra, lamentablemente, aún, frágil, Democracia.
No sólo por qué, íbamos, nuevamente, a expresar nuestra voluntad y por medio de nuestro voto renovar en sus cargos a quienes dirigen, por la voluntad del pueblo, los destinos de gobiernos municipales distritales, provinciales y Gobiernos Regionales. Lo que es, qué duda cabe, una muestra de fortaleza. En la medida que se está cumpliendo con un principio fundamental de un régimen democrático. La alternancia en el Poder que desde 1,980, para el caso de los gobiernos municipales, se ha dado de manera ininterrumpida. Sino, también, por qué en el caso de Lima Metropolitana dos candidatas, dos mujeres, disputaban palmo a palmo, voto a voto la posibilidad de granjearse la mayor parte del apoyo popular y convertirse en la próxima alcaldesa provincial de Lima Metropolitana.
Que la contienda electoral iba a ser reñida, lo sabíamos; que las preferencias estaban divididas y que la tendencia al alza de Susana Villarán, con respecto a Lourdes Flores Nano, era clara y parece que imparable, también era claro. Las últimas encuestas hechas por Ipsos Apoyo, confirmaban esta situación y los resultados a “boca de urna” también. Sin embargo, luego del cierre de las ánforas y de concluido el tiempo para la entrega de las actas oficiales.
Estamos casi frente a una subasta, ciudadanas y ciudadanos tenemos que soportar y entender que, sin ninguna razón de peso aparente y razonable, hayan pasado casi 48 horas y no tengamos un resultado.
Nos hemos enterado que casi el 20 % de las actas están observadas y que se irán a un proceso de observación y levantamiento de observaciones y tachas, donde será lo que puedan negociar los representantes legales de las organizaciones en disputa y la opinión de funcionarios lo que se termine validando. Quiere decir, terceros, decidirán por encima del voto ciudadano. Esto no tiene precedentes, en ninguna elección popular, que se recuerde en el País.
Lo que se debe imponer es la verdad y la real decisión del Pueblo no podemos permitir que prebendas, arreglos o triquiñuelas de abogados y tinterillos terminen poniendo por delante y le quiten legitimidad a la próxima alcaldesa. Las opiniones de connotados especialistas y el sentimiento de la gente de a pie, en la calle es lo que nos dice que, es la candidata de Fuerza Social, seguramente por una muy poca diferencia la que el pueblo ha querido que sea su alcaldesa. Es lo que se debe imponer, si esta tendencia, fuera favorable a Lourdes Flores, el resultado a Boca de Urna, no hubiera sido usado como parece haber se hecho por sus personeros para intentar tachar todo lo que puedan por que hay que ganar la elección aunque sea en mesa. Señora Magdalena Chu, la historia y el pueblo peruano y limeño, las ciudadanas y ciudadanos del Perú le exigimos que respete nuestra decisión y por lo tanto que tenga usted y sus funcionarios una conducta imparcial.
Poner en tela de Juicio la Decisión Popular es algo que no debemos permitir, es mejor que quienes saben que no recibieron la mayoría de votos entiendan que son gajes del oficio Político “Vencer o Ser Vencidos”. El Pueblo lo quiso y lo dijo, el Pueblo sabe quién es su alcaldesa. Dejémonos de arreglos y acomodos, dejemos de justificar empates técnicos, respetemos la voluntad popular, respetemos la decisión del Pueblo eso es un mandato supremo.
No sólo por qué, íbamos, nuevamente, a expresar nuestra voluntad y por medio de nuestro voto renovar en sus cargos a quienes dirigen, por la voluntad del pueblo, los destinos de gobiernos municipales distritales, provinciales y Gobiernos Regionales. Lo que es, qué duda cabe, una muestra de fortaleza. En la medida que se está cumpliendo con un principio fundamental de un régimen democrático. La alternancia en el Poder que desde 1,980, para el caso de los gobiernos municipales, se ha dado de manera ininterrumpida. Sino, también, por qué en el caso de Lima Metropolitana dos candidatas, dos mujeres, disputaban palmo a palmo, voto a voto la posibilidad de granjearse la mayor parte del apoyo popular y convertirse en la próxima alcaldesa provincial de Lima Metropolitana.
Que la contienda electoral iba a ser reñida, lo sabíamos; que las preferencias estaban divididas y que la tendencia al alza de Susana Villarán, con respecto a Lourdes Flores Nano, era clara y parece que imparable, también era claro. Las últimas encuestas hechas por Ipsos Apoyo, confirmaban esta situación y los resultados a “boca de urna” también. Sin embargo, luego del cierre de las ánforas y de concluido el tiempo para la entrega de las actas oficiales.
Estamos casi frente a una subasta, ciudadanas y ciudadanos tenemos que soportar y entender que, sin ninguna razón de peso aparente y razonable, hayan pasado casi 48 horas y no tengamos un resultado.
Nos hemos enterado que casi el 20 % de las actas están observadas y que se irán a un proceso de observación y levantamiento de observaciones y tachas, donde será lo que puedan negociar los representantes legales de las organizaciones en disputa y la opinión de funcionarios lo que se termine validando. Quiere decir, terceros, decidirán por encima del voto ciudadano. Esto no tiene precedentes, en ninguna elección popular, que se recuerde en el País.
Lo que se debe imponer es la verdad y la real decisión del Pueblo no podemos permitir que prebendas, arreglos o triquiñuelas de abogados y tinterillos terminen poniendo por delante y le quiten legitimidad a la próxima alcaldesa. Las opiniones de connotados especialistas y el sentimiento de la gente de a pie, en la calle es lo que nos dice que, es la candidata de Fuerza Social, seguramente por una muy poca diferencia la que el pueblo ha querido que sea su alcaldesa. Es lo que se debe imponer, si esta tendencia, fuera favorable a Lourdes Flores, el resultado a Boca de Urna, no hubiera sido usado como parece haber se hecho por sus personeros para intentar tachar todo lo que puedan por que hay que ganar la elección aunque sea en mesa. Señora Magdalena Chu, la historia y el pueblo peruano y limeño, las ciudadanas y ciudadanos del Perú le exigimos que respete nuestra decisión y por lo tanto que tenga usted y sus funcionarios una conducta imparcial.
Poner en tela de Juicio la Decisión Popular es algo que no debemos permitir, es mejor que quienes saben que no recibieron la mayoría de votos entiendan que son gajes del oficio Político “Vencer o Ser Vencidos”. El Pueblo lo quiso y lo dijo, el Pueblo sabe quién es su alcaldesa. Dejémonos de arreglos y acomodos, dejemos de justificar empates técnicos, respetemos la voluntad popular, respetemos la decisión del Pueblo eso es un mandato supremo.
viernes, 24 de septiembre de 2010
Lima Hoy: Elecciones Municipales: Afirmemos nuestra Ciudadanía, construyamos el Bien Común.
La Campaña Político-Electoral, rumbo a obtener la gestión del Gobierno Municipal Provincial de Lima Metropolitana. Así como, la de las otras 195 provincias y 1828 distritos, está en su recta final, en éste artículo se analiza los aspectos más saltantes, sorprendentes de la contienda electoral en Lima, capital del País.
Los aspectos saltantes, sorprendentes, en esta oportunidad, para definir quién ocupe el sillón municipal - a partir de Enero del 2,0011- en Lima Metropolitana , en mi opinión, son: a) El cambio, drástico, en la intención de voto de ciudadanas y ciudadanos; b) El carácter plebiscitario que podría tener, en términos de una contienda entre los de arriba y los de abajo; C) El que dos mujeres sean las que sumen la mayor parte de las preferencias electorales y d) La Intolerancia, diatriba e insulto, en la que algunos, lamentablemente, no pocos, generadores de opinión, medios de comunicación, quieren poner, en primer lugar del debate, para influir o intencionar la decisión final.
Antes de analizar cada uno de los puntos señalados, líneas arriba, quiero expresar, recordar que ciudadanas y ciudadanos cuándo decidamos por quién optar. Quiere decir, a quién, le delegaremos y daremos la oportunidad de Gobernar Lima, debemos: En primer lugar analizar los programas de gobierno - de las diferentes fuerzas políticas en contienda - y sobre todo, hacernos un juicio sobre la viabilidad de lo que ofrecen y el realismo o las posibilidades de concretarlas y ponernos en el camino para solucionar los problemas de la ciudad. De otro lado, analizar si son propuestas integrales que involucren el ámbito económico, social, ético cultural, de seguridad ciudadana y de promoción del empleo y la construcción de la infraestructura económica y social que permita atraer inversión y oportunidades para todos y todas velando, de esta manera, por recobrar un nuevo sentido de gobernar la ciudad que se caracterice por construir el bien común.
Sin embargo la realidad, es distinta, las opciones electorales, se definen, muchas veces, por razones distintas a las señaladas y que más tienen que ver con aspectos subjetivos como: me gusta ó no este candidato ó ¿por quién vas a votar?, entonces por allí voy ó ¿qué dicen las encuestas?, etc. Las posibilidades y condiciones para contar con un voto informado y consciente, todavía no son muchas, en el País y, aunque parezca paradójico, es responsabilidad de muchas de las fuerzas políticas que hoy se disputan el sillón municipal.
No Obstante esta situación, analicemos lo que creemos es la trama en la que se está inscribiendo esta contienda electoral:
a) El cambio, drástico, en la intención de voto de ciudadanas y ciudadanos; A poco más de una semanas de las elecciones municipales, estamos asistiendo y presenciando un fenómeno pocas veces se visto. Es claro, a esta altura en la contienda electoral que hay cambios severos en las intenciones de voto de ciudadanas y ciudadanos. Hoy, Susana Villarán de la Puente, supera a Lourdes Flores Nano y eso se ha dado, recientemente, y es uno de los cambios. Pero la naturaleza y profundidad del cambio no tiene que ver con el declive en las preferencias del electorado que están afectando a Lourdes Flores Nano, ya que ella está sólo a 6 puntos menos, de Villarán. El cambio más importante, drástico, es el incremento, en las preferencias electorales que tiene Susana Villarán, quien está encabezando, actualmente, la preferencia electoral de limeñas y limeños .
Al analizar de dónde viene este crecimiento, este cambio en las preferencias respecto a Susana Villarán vemos que ha logrado ampliar su intención de voto en los sectores D y E, la mayoría del electorado. Mientras que, es segunda en, intención de voto en los sectores A y B.
Lo que quiere decir, en mi lectura, lo siguiente, su discurso e imagen pesa más entre los menos favorecidos con el modelo económico actual, que son los más importantes en número de votos y pesa, por lo tanto, un poco menos entre los sectores A y B, los más favorecidos con el modelo económico actual. Quiénes además sentían que Lourdes Flores, no tenía contendor, la realidad les demostró que sí tiene contendora y no cualquier contendora.
b) El carácter plebiscitario que podría tener, en términos de una contienda entre los de arriba y los de abajo:
A esta altura de la contienda electoral municipal, en lima metropolitana, podríamos pensar que el electorado, podría utilizar esta elección para expresar claramente que se necesitan cambios. Después de 20 años de esfuerzos, sacrificios, concentrados, mayormente, en los llamados sectores C, D y E. Los Costos y los Beneficios del modelo Económico actual se han repartido de manera tan desigual e inequitativa que los de abajo, cada vez se han sentido peor y los de arriba, se han llevado todos ó la mayor parte de los beneficios.
Esta contienda electoral, podría significar dos cosas:
- Que la mayoría de ciudadanos hoy comprendidos en las llamadas clases C, D y E, a propósito de la elección les digan a los poderosos que no los quieren gobernando su ciudad. Y
- Que las Mayorías conviertan su acción y participación electoral en una muestra de que quieren cambios.
Pareciera que en términos de los llamados sectores altos y bajos las cosas están definidas, Quiere decir que en los Sectores A y B Lourdes Flores, es la primera y Susana Villarán será la segunda y que en los sectores D y E Susana Villarán podría consolidar su liderazgo, ahora es la clase “C”, la que pondrá la cereza en el pastel, definirá, probablemente el resultado de las elecciones. Podríamos pensar que a eso se debería el que en este último tramo de la campaña, la intolerancia, el insulto y la diatriba, se hayan apoderado, de hecho, de la contienda y busquen influir en la decisión final, de muchos de los todavía indecisos del llamado sector “C”, a partir del morbo, la fobia, el insulto, la intolerancia la diatriba. O, a lo mejor, apelando a lo siguiente: “Económicamente eres del sector “C” y lo sabes pero subjetivamente, te sientes del sector “B”, vota con nosotros. Sin embargo, no hay que olvidar que una parte importante de ciudadanas y ciudadanos que se encuentran en el sector “C”, van a realizar el voto informado. Así que más que intolerancia serán propuestas y honestidad lo que va a pesar para decidir el voto.
C) El que dos mujeres sean las que sumen la mayor parte de las preferencias electorales:
Quizá el elemento más novedoso e importante en éste proceso electoral es que por primera vez, en nuestra historia republicana, dos mujeres se disputan voto a voto el sillón municipal más importante del país, el del Municipio Provincial de Lima y eso, la verdad, me parece y nos debe parecer a todos y todas muy importante. No sólo por qué da cuenta que las mujeres hoy en el Perú tienen un lugar, algo que decir y proponer en política. Sino además, por qué, a mi modo de ver, es el reconocimiento de honestidad, capacidad y buena gestión, la que está primando al momento de optar por preferencias, no es que los candidatos hombres no sean capaces. Se trata de que hay como una percepción, sentimiento, una intuición que a lo mejor, no se expresa suficiente, y tiene que ver con: “No será que las mujeres, gobernarán mejor”. En los sectores “D” y “E”. Casi no hay duda de eso, los Comedores Populares, los Clubes de Madres, Las Micro Empresas, Las Promotoras de Salud, entre muchas otras organizaciones que son integradas, en su mayor parte por mujeres así lo demuestran. Pero en el Sector A y B, la cantidad de mujeres empresarias y en altos cargos de la función púbica son muestra de eso también.
Lo más importante aquí es que hoy dos mujeres suman el 58 % de las preferencias electorales y eso dice que hay nuevos aires en la política y creo que es para bien.
d) La Intolerancia, diatriba e insulto:
Es lamentable, pero hoy, éste tipo de elementos subalternos se han instalado y pareciera que apoderado sino que son parte importante del escenario, de la contienda electoral en curso. Y eso, en mi opinión, se debe a lo siguiente:
El cambio drástico en las preferencias electorales, coloca a Susana Villarán, como un serio y creciente peligro para las aspiraciones de su (hoy) contendora más cercana y entonces se empieza a imponer la contra campaña y un elemento y forma de hacerlo como la intolerancia, que en principio no debemos permitir: como empezar a expresar en medios de comunicación un ¡No! A quién subía en las encuestas y dejaba atrás la aparente tranquilidad del proceso y lo convertía realmente en una contienda electoral a la cual, por lo demás, tenemos derecho. También, Lourdes es atacada, por quiénes han empezado a decir Sí a Susana u otros, que se escudan en eso. Esto es deplorable, venga de donde venga, si los ataques no se sustentan en un juicio crítico a las propuestas, que cada una enarbola. Creo que entre los que atacan, más que personas de la corriente de pensamiento de Susana, están otros. Otros que antes estaban en otras trincheras – con Kouri, a lo mejor – que tienen encono con Lourdes en la medida que colaboró a sacar de carrera a éste último ó quien sea. Creo que eso, no es lo más importante la contienda la podría ganar quien tenga mejores propuestas ó quién tenga menos rechazo del electorado general, aquí ver el resultado de ¿quién cree qué ganaría? Ó ¿Por quién, no votaría, usted? Nos podrían indicar las tendencias, de lo que podría pasar.
No se trata desde aquí de hacer un llamado para ocultar las tendencias ideológicas de quienes escriben o tienen la posibilidad de tener espacios o ser propietarios de los medios de comunicación sino que se trata de hacer un llamado para que se conserve la tolerancia, altura y seriedad que debe tener una contienda electoral.
Ciudadanas y Ciudadanos no necesitamos de periodistas que se erijan en la voz de nuestra conciencia y menos en quiénes nos lleven a decidir nuestro voto, esto último, por decir lo menos, es una falta de respeto a nosotros. Si queremos periodistas que informen de manera objetiva y nos eduquen, en el buen sentido del término, para optar por lo mejor para nuestra ciudad. Recuperemos la Honestidad y la Capacidad, para gobernar Lima como los elementos con los que enjuiciemos a las dos candidatas, con mayores preferencias, en contienda y enseñemos a que ciudadanas y ciudadanos queremos que los candidatos y sus organizaciones políticas sean transparentes, respetuosas del electorado y que conviertan este hito en la vida política y democrática de Lima en una escuela de civismo y de renovado compromiso con nuestra ciudad, sus vecinos siendo que el progreso de todas y todos y la construcción del bien común es lo que debe primar.
Finalmente el Pueblo de Manera soberana y autónoma, en su calidad de mandante, decidirá, debemos estar seguros por la mejor opción para gobernar Lima, haciendo que Honestidad, Capacidad y Experiencia de Gobierno sean los elementos que se tomen en cuenta a la hora de decidir. Creo que no es hora sólo de discursos inteligentes y buenas intenciones, es hora más bien de dar respuesta de una vez por todas a ciudadanas y ciudadanos, convirtiendo a Lima en el polo de desarrollo que debe ser, dotándolo de la infraestructura social y productiva y la seguridad que necesita para atraer inversión.
Lograr eso necesita, además de discursos y propuestas, personas que tengan experiencia de gobierno y con honestidad personal y soportada por un andamiaje político dónde las cosas se decidan por los mismos valores. Honestidad y Capacidad. Si eso es así para todos abrasemos esa opción y hagamos oídos sordos a los intolerantes e inconsecuentes. Afirmemos nuestros valores democráticos y nuestra condición de ciudadanas y ciudadanos capaces de tomar decisión por nosotros mismos orientados por el logro de un bien supremo “El Bien Común”.
Los aspectos saltantes, sorprendentes, en esta oportunidad, para definir quién ocupe el sillón municipal - a partir de Enero del 2,0011- en Lima Metropolitana , en mi opinión, son: a) El cambio, drástico, en la intención de voto de ciudadanas y ciudadanos; b) El carácter plebiscitario que podría tener, en términos de una contienda entre los de arriba y los de abajo; C) El que dos mujeres sean las que sumen la mayor parte de las preferencias electorales y d) La Intolerancia, diatriba e insulto, en la que algunos, lamentablemente, no pocos, generadores de opinión, medios de comunicación, quieren poner, en primer lugar del debate, para influir o intencionar la decisión final.
Antes de analizar cada uno de los puntos señalados, líneas arriba, quiero expresar, recordar que ciudadanas y ciudadanos cuándo decidamos por quién optar. Quiere decir, a quién, le delegaremos y daremos la oportunidad de Gobernar Lima, debemos: En primer lugar analizar los programas de gobierno - de las diferentes fuerzas políticas en contienda - y sobre todo, hacernos un juicio sobre la viabilidad de lo que ofrecen y el realismo o las posibilidades de concretarlas y ponernos en el camino para solucionar los problemas de la ciudad. De otro lado, analizar si son propuestas integrales que involucren el ámbito económico, social, ético cultural, de seguridad ciudadana y de promoción del empleo y la construcción de la infraestructura económica y social que permita atraer inversión y oportunidades para todos y todas velando, de esta manera, por recobrar un nuevo sentido de gobernar la ciudad que se caracterice por construir el bien común.
Sin embargo la realidad, es distinta, las opciones electorales, se definen, muchas veces, por razones distintas a las señaladas y que más tienen que ver con aspectos subjetivos como: me gusta ó no este candidato ó ¿por quién vas a votar?, entonces por allí voy ó ¿qué dicen las encuestas?, etc. Las posibilidades y condiciones para contar con un voto informado y consciente, todavía no son muchas, en el País y, aunque parezca paradójico, es responsabilidad de muchas de las fuerzas políticas que hoy se disputan el sillón municipal.
No Obstante esta situación, analicemos lo que creemos es la trama en la que se está inscribiendo esta contienda electoral:
a) El cambio, drástico, en la intención de voto de ciudadanas y ciudadanos; A poco más de una semanas de las elecciones municipales, estamos asistiendo y presenciando un fenómeno pocas veces se visto. Es claro, a esta altura en la contienda electoral que hay cambios severos en las intenciones de voto de ciudadanas y ciudadanos. Hoy, Susana Villarán de la Puente, supera a Lourdes Flores Nano y eso se ha dado, recientemente, y es uno de los cambios. Pero la naturaleza y profundidad del cambio no tiene que ver con el declive en las preferencias del electorado que están afectando a Lourdes Flores Nano, ya que ella está sólo a 6 puntos menos, de Villarán. El cambio más importante, drástico, es el incremento, en las preferencias electorales que tiene Susana Villarán, quien está encabezando, actualmente, la preferencia electoral de limeñas y limeños .
Al analizar de dónde viene este crecimiento, este cambio en las preferencias respecto a Susana Villarán vemos que ha logrado ampliar su intención de voto en los sectores D y E, la mayoría del electorado. Mientras que, es segunda en, intención de voto en los sectores A y B.
Lo que quiere decir, en mi lectura, lo siguiente, su discurso e imagen pesa más entre los menos favorecidos con el modelo económico actual, que son los más importantes en número de votos y pesa, por lo tanto, un poco menos entre los sectores A y B, los más favorecidos con el modelo económico actual. Quiénes además sentían que Lourdes Flores, no tenía contendor, la realidad les demostró que sí tiene contendora y no cualquier contendora.
b) El carácter plebiscitario que podría tener, en términos de una contienda entre los de arriba y los de abajo:
A esta altura de la contienda electoral municipal, en lima metropolitana, podríamos pensar que el electorado, podría utilizar esta elección para expresar claramente que se necesitan cambios. Después de 20 años de esfuerzos, sacrificios, concentrados, mayormente, en los llamados sectores C, D y E. Los Costos y los Beneficios del modelo Económico actual se han repartido de manera tan desigual e inequitativa que los de abajo, cada vez se han sentido peor y los de arriba, se han llevado todos ó la mayor parte de los beneficios.
Esta contienda electoral, podría significar dos cosas:
- Que la mayoría de ciudadanos hoy comprendidos en las llamadas clases C, D y E, a propósito de la elección les digan a los poderosos que no los quieren gobernando su ciudad. Y
- Que las Mayorías conviertan su acción y participación electoral en una muestra de que quieren cambios.
Pareciera que en términos de los llamados sectores altos y bajos las cosas están definidas, Quiere decir que en los Sectores A y B Lourdes Flores, es la primera y Susana Villarán será la segunda y que en los sectores D y E Susana Villarán podría consolidar su liderazgo, ahora es la clase “C”, la que pondrá la cereza en el pastel, definirá, probablemente el resultado de las elecciones. Podríamos pensar que a eso se debería el que en este último tramo de la campaña, la intolerancia, el insulto y la diatriba, se hayan apoderado, de hecho, de la contienda y busquen influir en la decisión final, de muchos de los todavía indecisos del llamado sector “C”, a partir del morbo, la fobia, el insulto, la intolerancia la diatriba. O, a lo mejor, apelando a lo siguiente: “Económicamente eres del sector “C” y lo sabes pero subjetivamente, te sientes del sector “B”, vota con nosotros. Sin embargo, no hay que olvidar que una parte importante de ciudadanas y ciudadanos que se encuentran en el sector “C”, van a realizar el voto informado. Así que más que intolerancia serán propuestas y honestidad lo que va a pesar para decidir el voto.
C) El que dos mujeres sean las que sumen la mayor parte de las preferencias electorales:
Quizá el elemento más novedoso e importante en éste proceso electoral es que por primera vez, en nuestra historia republicana, dos mujeres se disputan voto a voto el sillón municipal más importante del país, el del Municipio Provincial de Lima y eso, la verdad, me parece y nos debe parecer a todos y todas muy importante. No sólo por qué da cuenta que las mujeres hoy en el Perú tienen un lugar, algo que decir y proponer en política. Sino además, por qué, a mi modo de ver, es el reconocimiento de honestidad, capacidad y buena gestión, la que está primando al momento de optar por preferencias, no es que los candidatos hombres no sean capaces. Se trata de que hay como una percepción, sentimiento, una intuición que a lo mejor, no se expresa suficiente, y tiene que ver con: “No será que las mujeres, gobernarán mejor”. En los sectores “D” y “E”. Casi no hay duda de eso, los Comedores Populares, los Clubes de Madres, Las Micro Empresas, Las Promotoras de Salud, entre muchas otras organizaciones que son integradas, en su mayor parte por mujeres así lo demuestran. Pero en el Sector A y B, la cantidad de mujeres empresarias y en altos cargos de la función púbica son muestra de eso también.
Lo más importante aquí es que hoy dos mujeres suman el 58 % de las preferencias electorales y eso dice que hay nuevos aires en la política y creo que es para bien.
d) La Intolerancia, diatriba e insulto:
Es lamentable, pero hoy, éste tipo de elementos subalternos se han instalado y pareciera que apoderado sino que son parte importante del escenario, de la contienda electoral en curso. Y eso, en mi opinión, se debe a lo siguiente:
El cambio drástico en las preferencias electorales, coloca a Susana Villarán, como un serio y creciente peligro para las aspiraciones de su (hoy) contendora más cercana y entonces se empieza a imponer la contra campaña y un elemento y forma de hacerlo como la intolerancia, que en principio no debemos permitir: como empezar a expresar en medios de comunicación un ¡No! A quién subía en las encuestas y dejaba atrás la aparente tranquilidad del proceso y lo convertía realmente en una contienda electoral a la cual, por lo demás, tenemos derecho. También, Lourdes es atacada, por quiénes han empezado a decir Sí a Susana u otros, que se escudan en eso. Esto es deplorable, venga de donde venga, si los ataques no se sustentan en un juicio crítico a las propuestas, que cada una enarbola. Creo que entre los que atacan, más que personas de la corriente de pensamiento de Susana, están otros. Otros que antes estaban en otras trincheras – con Kouri, a lo mejor – que tienen encono con Lourdes en la medida que colaboró a sacar de carrera a éste último ó quien sea. Creo que eso, no es lo más importante la contienda la podría ganar quien tenga mejores propuestas ó quién tenga menos rechazo del electorado general, aquí ver el resultado de ¿quién cree qué ganaría? Ó ¿Por quién, no votaría, usted? Nos podrían indicar las tendencias, de lo que podría pasar.
No se trata desde aquí de hacer un llamado para ocultar las tendencias ideológicas de quienes escriben o tienen la posibilidad de tener espacios o ser propietarios de los medios de comunicación sino que se trata de hacer un llamado para que se conserve la tolerancia, altura y seriedad que debe tener una contienda electoral.
Ciudadanas y Ciudadanos no necesitamos de periodistas que se erijan en la voz de nuestra conciencia y menos en quiénes nos lleven a decidir nuestro voto, esto último, por decir lo menos, es una falta de respeto a nosotros. Si queremos periodistas que informen de manera objetiva y nos eduquen, en el buen sentido del término, para optar por lo mejor para nuestra ciudad. Recuperemos la Honestidad y la Capacidad, para gobernar Lima como los elementos con los que enjuiciemos a las dos candidatas, con mayores preferencias, en contienda y enseñemos a que ciudadanas y ciudadanos queremos que los candidatos y sus organizaciones políticas sean transparentes, respetuosas del electorado y que conviertan este hito en la vida política y democrática de Lima en una escuela de civismo y de renovado compromiso con nuestra ciudad, sus vecinos siendo que el progreso de todas y todos y la construcción del bien común es lo que debe primar.
Finalmente el Pueblo de Manera soberana y autónoma, en su calidad de mandante, decidirá, debemos estar seguros por la mejor opción para gobernar Lima, haciendo que Honestidad, Capacidad y Experiencia de Gobierno sean los elementos que se tomen en cuenta a la hora de decidir. Creo que no es hora sólo de discursos inteligentes y buenas intenciones, es hora más bien de dar respuesta de una vez por todas a ciudadanas y ciudadanos, convirtiendo a Lima en el polo de desarrollo que debe ser, dotándolo de la infraestructura social y productiva y la seguridad que necesita para atraer inversión.
Lograr eso necesita, además de discursos y propuestas, personas que tengan experiencia de gobierno y con honestidad personal y soportada por un andamiaje político dónde las cosas se decidan por los mismos valores. Honestidad y Capacidad. Si eso es así para todos abrasemos esa opción y hagamos oídos sordos a los intolerantes e inconsecuentes. Afirmemos nuestros valores democráticos y nuestra condición de ciudadanas y ciudadanos capaces de tomar decisión por nosotros mismos orientados por el logro de un bien supremo “El Bien Común”.
miércoles, 4 de agosto de 2010
PERU HOY: ¿CÓMO ESTAMOS, A UN AÑO DE FINALIZAR EL GOBIERNO DE ALAN GARCIA PEREZ?
Acabamos de empezar el último año del segundo gobierno del Partido Aprista Peruano, encabezado por el Ciudadano Alan García Pérez y creemos que hay que hacer un alto para poder realizar un balance de la situación de la economía, la política y la situación social en la medida que es importante no sólo mirar aciertos, y por lo tanto ser triunfalistas, ó, por el contrario, sólo mirar lo que no se hizo ó lo que se dejó de hacer, y, por lo tanto, ser sólo desconfiados ó escépticos.
Estamos convencidos que el momento actual, el hoy, en el Perú, necesita de un mesurado y profundo análisis tanto de los avances logrados cuanto de las limitaciones y, sobre todo, que partidos y movimientos políticos; técnicos y ciudadanas y ciudadanos podamos concertar y establecer las nuevas coordenadas por las que discurrirán la política económica, la toma de decisiones y la participación política. Así como la mitigación de la pobreza y la exclusión aspectos más que importantes para la vida y el futuro de nuestra nación.
Todas y todos los peruanos venimos asistiendo desde Agosto de 1,990 a presenciar una obra - que con aciertos y desaciertos; avances y retrocesos - nos proponía en su trama que otra manera de organizar el Estado, la economía y la sociedad era posible y no sólo eso sino que debíamos transitar por sacrificios, ajustes, para corregir los desaciertos del pasado y llegar así a poder tener un nuevo amanecer y un futuro promisorio para todas y todos.
Han pasado ya 20 años desde el inicio de ésta nueva manera de ver y hacer las cosas. Sin embargo, el nuevo amanecer y el futuro promisorio sólo ha llegado para algunos y, lo que es peor, se ha favorecido más, por llamarlo así, a los que menos sufrieron ó tuvieron que hacer ajustes en su forma y calidad de vida – quiere decir a los que más tienen - y menos a quiénes tuvieron que soportar - y todavía no se han recuperado - grandes ajustes y cambios drásticos en su calidad de vida. Lo que, aunque parezca paradójico, es real, tan real que los niveles de pobreza y exclusión aunque han cedido un poco – en todo este tiempo - siguen siendo importantes y la exclusión sigue siendo parte del panorama que ojalá algún día no tengamos que ver o veamos cada vez menos.
¿Cómo le va a la Economía?
Los avances en términos del manejo económico han sido importantes podemos mencionar el control de la inflación, el incremento de las reservas y el crecimiento del P.B.I, éste último sólo bajó su ritmo de crecimiento en el 2,009 como producto de la crisis internacional. Hoy, pareciera que se ha recuperado la senda del crecimiento. Estos indicadores, son suficientes para que la mayoría de los economistas y en particular para los que ven con buenos ojos el modelo neo-liberal, ya que dicen que estamos bien, todas y todos en el Perú por que crece el P.B.I. y mejora, por lo tanto, el ingreso per-cápita.
Nosotros creemos que: Si bien, es importante el crecimiento del P.B.I. para que a la economía del País le vaya mejor. Este crecimiento, no necesariamente es sinónimo que a todos les vaya bien, veamos por qué:
Humberto Campodónico en un artículo titulado “La boca del Cocodrilo sigue abierta” nos ilustra y hace una reflexión distinta en relación a mirar otros indicadores para saber a quiénes les va bien realmente ó a quienes no les ha ido nada bien en el Perú.
Un indicador de medición es el que separa, descompone el P.B.I por tipo de ingreso (tomando como base las cifras del INEI del 2009), los elementos que analiza son: los salarios, el excedente de explotación (las ganancias), el consumo de capital fijo (la depreciación) y los impuestos pagados (IGV, renta y aranceles, principalmente). En la “jerga” económica, esto equivale a decir que el PBI se cuantifica a partir de los ingresos recibidos por los agentes económicos como retribución por su participación en el proceso de producción. Entonces veamos:
¿Cómo se han comportado los salarios en el periodo 1991-2009?
Mal, porque su participación bajó del 30.1% del PBI en 1991 hasta 22% en el 2009. Quiere decir que la retribución de los trabajadores, por su participación en el proceso de producción decreció en 8 % aproximadamente. Las cifras de participación de los salarios en el PBI son bajas en relación a América Latina, donde en todos los países de medianos ingresos – donde ahora ubican los organismos internacionales al Perú - la participación salarial está entre el 30 a 35% del PBI. Para no hablar de Europa y EEUU, donde supera el 50%.
¿Cuál ha sido el desempeño de los excedentes de explotación (Ganancias de los empresarios)
Por el contrario, los excedentes de explotación (EE) han subido desde el 52.7% del PBI en 1991 hasta el 62.8% en el 2009. Puede decirse, entonces, que lo que han perdido los asalariados lo ha ganado el EE. Es importante ver también que, en los años de fuerte crecimiento (del 2002 al 2008), los salarios no aumentaron.
¿Qué pasó con el consumo de capital fijo y los impuestos?
El consumo de capital fijo se ha mantenido más o menos constante en 7% del PBI en la década del 2000. De su lado, los impuestos han sido el 9.2% del PBI en promedio en el mismo periodo.
Como el PBI corriente del 2009 fue S/. 392,000 millones, según el INEI, tenemos que cada 1% del PBI equivale a S/. 3,920 millones anuales. Si los asalariados bajaron su participación del 30 al 22% del PBI entre 1991 y el 2009, dejaron de percibir S/. 31,300 millones, cifra que pasaron a ganar los empleadores.
En conclusión, los asalariados son los perdedores en el periodo 1991-2009, mientras el EE ocupa –de lejos– el podio de los ganadores. Es por eso que no se puede decir tan alegremente que “la marea alta hace subir por igual a todos los botes”. En la economía peruana, la marea alta hace subir unos cuantos botes, mientras la mayor parte va para abajo.
Por lo tanto, queda claro que la distribución del ingreso, elemento que hay que mejorar de manera urgente en el Perú, no ha sufrido cambios, en éstos 20 años. Siendo uno de los más inequitativos de América latina y el mundo. Atrevernos como sociedad y Estado a sacarlo del tintero y poner metas realistas y crecientes para empezar a cambiarlo es un imperativo y lamentablemente la tarea que nadie quiere cumplir ó todos postergan. Peruanas y peruanos necesitamos recuperar el valor del trabajo que es, sin duda, el principal factor de la creación de riqueza y, por lo tanto, mejorar ostensiblemente la retribución que los asalariados reciben por su participación en el proceso de producción.
¿Qué pasa con la Política?
Ciudadanas y Ciudadanos en el Perú venimos eligiendo autoridades locales, regionales y nacionales por varios períodos lo que da cuenta, entre otras cosas, de que tenemos gobernantes legítimos y que hay recambio en la conducción del Estado. Sin embargo, a nuestro modo de ver, hay dos problemas fundamentales por resolver: Uno de ellos pasa por que desde hace mucho tiempo los ciudadanos sentimos que terminamos votando ó eligiendo al candidato ó candidata que representa “el mal menor” y el segundo es un problema de representatividad. Que se ha ido incubando, en los últimos veinte años, y hoy se hace cada vez más notorio. Las cifras de aprobación a la gestión presidencial y a la gestión de los congresistas son tan bajas que ponen en claro que la población no se siente representada por quienes gobiernan.
En ese sentido, sólo encontramos legitimadas, aprobadas, por la población, algunas gestiones de gobierno en espacios locales y regionales, creemos que se debe a procesos de participación impulsados desde ellos y que han sido mantenidos por sus autoridades ó a que ciudadanas y ciudadanos sienten que son escuchados o ven resueltos algunos de sus problemas.
En todos estos años. Si bien, hemos tenido gobiernos democráticos, los partidos y movimientos políticos han despreciado ó atendido poco la necesidad de construir instituciones y comunidad política, haciendo por el contrario uso y abuso del estilo y arrastre personal de sus líderes, más connotados, ó se han sumando a aquella vieja forma de actuar en política que tiene relación con creerse el dueño de la verdad ó que somos los que debemos liderar a otros que solo se suman, con lo que sólo se ha avivado la fragmentación.
Hoy, algunos, se sorprenden de ello y otros se pesan, pero nadie le pone el cascabel al gato estamos asistiendo a una nueva contienda electoral para gobiernos locales y el primer dato que debemos registrar es una mayor fragmentación, cada vez y, lo que es peor, esta situación no sólo debilita a los partidos sino que limita mucho las posibilidades de concertar temas importantes e impostergables como son: El poner una carga impositiva adecuada a la actividad minera, acorde con sus ganancias, por supuesto. Establecer metas coherentes, medibles y de cumplimiento obligado para la mitigación de la pobreza y la erradicación de la extrema pobreza ó un programa que mejore las capacidades y oportunidades para todas y todos en el Perú.
Es urgente que la democracia, pase a ser no sólo un régimen ó una manera de gobernar necesitamos que se erija en algo realmente sustantivo lo que supone demostrar que el bien común, la igualdad, la equidad y la justicia siguen siendo los valores que la rigen y por el que lucharemos movimientos, partidos políticos y ciudadanos.
Situación Social:
Estamos hoy en una encrucijada, de un lado vemos como los indicadores de pobreza disminuyen mientras que la exclusión se incrementa ó, en el mejor de los casos, se mantiene, no retrocede.
Los avances en éste período respecto de las condiciones sociales de los peruanos son pocos. En los últimos años, el crecimiento económico, se ha estimulado principalmente por los altos precios de nuestras materias primas, minería, principalmente, lo que no está mal. Sin embargo, éste crecimiento, que, con una adecuada carga impositiva, por las sobre ganancias obtenidas, podría haber permitido avanzar en cerrar brechas tanto en cobertura cuanto en calidad en sectores como: educación y salud, ha dado nuevamente beneficios sólo a unos pocos.
Seguimos postergando el tomar decisiones que nos permitan contar con mejores políticas sociales o generación de empleo y aumentos de salarios que repartan mejor la riqueza y por lo tanto reduzcan la pobreza.
Con este panorama, es poco lo que se ha avanzado en mitigar las profundas desigualdades existentes las mismas que afectan sobre todo a los pueblos originarios y afro descendientes, a las personas con habilidades diferentes, a las mujeres, y a los pobres en general.
La Vivienda, componente fundamental del gasto de las familias pobres siguen elaborándose bajo un esquema rentista y especulativo que pone el acento en los ingentes recursos económicos que ganan quiénes construyen y financian. Quienes, se benefician a costa de la necesidad de vivienda de los pobres, quienes por los magros salarios, no han podido acumular los ingresos necesarios para resolver la situación.
Es necesario, que discutamos como sociedad el tipo de programas de vivienda que el Estado debe apoyar, buscando que los ingresos sean adecuados y los costos también. De otro modo las familias de clases medias bajas y pobres en vez de heredar casas heredarán deudas a sus familiares.
Este sombrío panorama es el que nos dice que las tareas del último año del actual gobierno y sobre todo las del próximo gobierno seguirán siendo arduas. Es necesario, a partir de ahora, poner el acento en mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población los denominados sectores “C”, “D” y “E” que no son otros que clases medias bajas, pobres y pobres extremos. Basta de paliativos, de lo que se trata es de distribuir mejor la riqueza que, además, todos contribuimos para generarla y los trabajadores más; el que hagamos mejoras para los asalariados, incremento de sueldos y salarios es urgente; el establecer políticas de promoción a las micro y pequeñas empresas es impostergable, son ellos los que realmente están generando alternativas de ocupación para la mayoría de la población. Establecer condiciones para que la educación y la salud, en todos los niveles, mejore tanto en cobertura como en calidad es necesario e impostergable.
Estamos convencidos que el momento actual, el hoy, en el Perú, necesita de un mesurado y profundo análisis tanto de los avances logrados cuanto de las limitaciones y, sobre todo, que partidos y movimientos políticos; técnicos y ciudadanas y ciudadanos podamos concertar y establecer las nuevas coordenadas por las que discurrirán la política económica, la toma de decisiones y la participación política. Así como la mitigación de la pobreza y la exclusión aspectos más que importantes para la vida y el futuro de nuestra nación.
Todas y todos los peruanos venimos asistiendo desde Agosto de 1,990 a presenciar una obra - que con aciertos y desaciertos; avances y retrocesos - nos proponía en su trama que otra manera de organizar el Estado, la economía y la sociedad era posible y no sólo eso sino que debíamos transitar por sacrificios, ajustes, para corregir los desaciertos del pasado y llegar así a poder tener un nuevo amanecer y un futuro promisorio para todas y todos.
Han pasado ya 20 años desde el inicio de ésta nueva manera de ver y hacer las cosas. Sin embargo, el nuevo amanecer y el futuro promisorio sólo ha llegado para algunos y, lo que es peor, se ha favorecido más, por llamarlo así, a los que menos sufrieron ó tuvieron que hacer ajustes en su forma y calidad de vida – quiere decir a los que más tienen - y menos a quiénes tuvieron que soportar - y todavía no se han recuperado - grandes ajustes y cambios drásticos en su calidad de vida. Lo que, aunque parezca paradójico, es real, tan real que los niveles de pobreza y exclusión aunque han cedido un poco – en todo este tiempo - siguen siendo importantes y la exclusión sigue siendo parte del panorama que ojalá algún día no tengamos que ver o veamos cada vez menos.
¿Cómo le va a la Economía?
Los avances en términos del manejo económico han sido importantes podemos mencionar el control de la inflación, el incremento de las reservas y el crecimiento del P.B.I, éste último sólo bajó su ritmo de crecimiento en el 2,009 como producto de la crisis internacional. Hoy, pareciera que se ha recuperado la senda del crecimiento. Estos indicadores, son suficientes para que la mayoría de los economistas y en particular para los que ven con buenos ojos el modelo neo-liberal, ya que dicen que estamos bien, todas y todos en el Perú por que crece el P.B.I. y mejora, por lo tanto, el ingreso per-cápita.
Nosotros creemos que: Si bien, es importante el crecimiento del P.B.I. para que a la economía del País le vaya mejor. Este crecimiento, no necesariamente es sinónimo que a todos les vaya bien, veamos por qué:
Humberto Campodónico en un artículo titulado “La boca del Cocodrilo sigue abierta” nos ilustra y hace una reflexión distinta en relación a mirar otros indicadores para saber a quiénes les va bien realmente ó a quienes no les ha ido nada bien en el Perú.
Un indicador de medición es el que separa, descompone el P.B.I por tipo de ingreso (tomando como base las cifras del INEI del 2009), los elementos que analiza son: los salarios, el excedente de explotación (las ganancias), el consumo de capital fijo (la depreciación) y los impuestos pagados (IGV, renta y aranceles, principalmente). En la “jerga” económica, esto equivale a decir que el PBI se cuantifica a partir de los ingresos recibidos por los agentes económicos como retribución por su participación en el proceso de producción. Entonces veamos:
¿Cómo se han comportado los salarios en el periodo 1991-2009?
Mal, porque su participación bajó del 30.1% del PBI en 1991 hasta 22% en el 2009. Quiere decir que la retribución de los trabajadores, por su participación en el proceso de producción decreció en 8 % aproximadamente. Las cifras de participación de los salarios en el PBI son bajas en relación a América Latina, donde en todos los países de medianos ingresos – donde ahora ubican los organismos internacionales al Perú - la participación salarial está entre el 30 a 35% del PBI. Para no hablar de Europa y EEUU, donde supera el 50%.
¿Cuál ha sido el desempeño de los excedentes de explotación (Ganancias de los empresarios)
Por el contrario, los excedentes de explotación (EE) han subido desde el 52.7% del PBI en 1991 hasta el 62.8% en el 2009. Puede decirse, entonces, que lo que han perdido los asalariados lo ha ganado el EE. Es importante ver también que, en los años de fuerte crecimiento (del 2002 al 2008), los salarios no aumentaron.
¿Qué pasó con el consumo de capital fijo y los impuestos?
El consumo de capital fijo se ha mantenido más o menos constante en 7% del PBI en la década del 2000. De su lado, los impuestos han sido el 9.2% del PBI en promedio en el mismo periodo.
Como el PBI corriente del 2009 fue S/. 392,000 millones, según el INEI, tenemos que cada 1% del PBI equivale a S/. 3,920 millones anuales. Si los asalariados bajaron su participación del 30 al 22% del PBI entre 1991 y el 2009, dejaron de percibir S/. 31,300 millones, cifra que pasaron a ganar los empleadores.
En conclusión, los asalariados son los perdedores en el periodo 1991-2009, mientras el EE ocupa –de lejos– el podio de los ganadores. Es por eso que no se puede decir tan alegremente que “la marea alta hace subir por igual a todos los botes”. En la economía peruana, la marea alta hace subir unos cuantos botes, mientras la mayor parte va para abajo.
Por lo tanto, queda claro que la distribución del ingreso, elemento que hay que mejorar de manera urgente en el Perú, no ha sufrido cambios, en éstos 20 años. Siendo uno de los más inequitativos de América latina y el mundo. Atrevernos como sociedad y Estado a sacarlo del tintero y poner metas realistas y crecientes para empezar a cambiarlo es un imperativo y lamentablemente la tarea que nadie quiere cumplir ó todos postergan. Peruanas y peruanos necesitamos recuperar el valor del trabajo que es, sin duda, el principal factor de la creación de riqueza y, por lo tanto, mejorar ostensiblemente la retribución que los asalariados reciben por su participación en el proceso de producción.
¿Qué pasa con la Política?
Ciudadanas y Ciudadanos en el Perú venimos eligiendo autoridades locales, regionales y nacionales por varios períodos lo que da cuenta, entre otras cosas, de que tenemos gobernantes legítimos y que hay recambio en la conducción del Estado. Sin embargo, a nuestro modo de ver, hay dos problemas fundamentales por resolver: Uno de ellos pasa por que desde hace mucho tiempo los ciudadanos sentimos que terminamos votando ó eligiendo al candidato ó candidata que representa “el mal menor” y el segundo es un problema de representatividad. Que se ha ido incubando, en los últimos veinte años, y hoy se hace cada vez más notorio. Las cifras de aprobación a la gestión presidencial y a la gestión de los congresistas son tan bajas que ponen en claro que la población no se siente representada por quienes gobiernan.
En ese sentido, sólo encontramos legitimadas, aprobadas, por la población, algunas gestiones de gobierno en espacios locales y regionales, creemos que se debe a procesos de participación impulsados desde ellos y que han sido mantenidos por sus autoridades ó a que ciudadanas y ciudadanos sienten que son escuchados o ven resueltos algunos de sus problemas.
En todos estos años. Si bien, hemos tenido gobiernos democráticos, los partidos y movimientos políticos han despreciado ó atendido poco la necesidad de construir instituciones y comunidad política, haciendo por el contrario uso y abuso del estilo y arrastre personal de sus líderes, más connotados, ó se han sumando a aquella vieja forma de actuar en política que tiene relación con creerse el dueño de la verdad ó que somos los que debemos liderar a otros que solo se suman, con lo que sólo se ha avivado la fragmentación.
Hoy, algunos, se sorprenden de ello y otros se pesan, pero nadie le pone el cascabel al gato estamos asistiendo a una nueva contienda electoral para gobiernos locales y el primer dato que debemos registrar es una mayor fragmentación, cada vez y, lo que es peor, esta situación no sólo debilita a los partidos sino que limita mucho las posibilidades de concertar temas importantes e impostergables como son: El poner una carga impositiva adecuada a la actividad minera, acorde con sus ganancias, por supuesto. Establecer metas coherentes, medibles y de cumplimiento obligado para la mitigación de la pobreza y la erradicación de la extrema pobreza ó un programa que mejore las capacidades y oportunidades para todas y todos en el Perú.
Es urgente que la democracia, pase a ser no sólo un régimen ó una manera de gobernar necesitamos que se erija en algo realmente sustantivo lo que supone demostrar que el bien común, la igualdad, la equidad y la justicia siguen siendo los valores que la rigen y por el que lucharemos movimientos, partidos políticos y ciudadanos.
Situación Social:
Estamos hoy en una encrucijada, de un lado vemos como los indicadores de pobreza disminuyen mientras que la exclusión se incrementa ó, en el mejor de los casos, se mantiene, no retrocede.
Los avances en éste período respecto de las condiciones sociales de los peruanos son pocos. En los últimos años, el crecimiento económico, se ha estimulado principalmente por los altos precios de nuestras materias primas, minería, principalmente, lo que no está mal. Sin embargo, éste crecimiento, que, con una adecuada carga impositiva, por las sobre ganancias obtenidas, podría haber permitido avanzar en cerrar brechas tanto en cobertura cuanto en calidad en sectores como: educación y salud, ha dado nuevamente beneficios sólo a unos pocos.
Seguimos postergando el tomar decisiones que nos permitan contar con mejores políticas sociales o generación de empleo y aumentos de salarios que repartan mejor la riqueza y por lo tanto reduzcan la pobreza.
Con este panorama, es poco lo que se ha avanzado en mitigar las profundas desigualdades existentes las mismas que afectan sobre todo a los pueblos originarios y afro descendientes, a las personas con habilidades diferentes, a las mujeres, y a los pobres en general.
La Vivienda, componente fundamental del gasto de las familias pobres siguen elaborándose bajo un esquema rentista y especulativo que pone el acento en los ingentes recursos económicos que ganan quiénes construyen y financian. Quienes, se benefician a costa de la necesidad de vivienda de los pobres, quienes por los magros salarios, no han podido acumular los ingresos necesarios para resolver la situación.
Es necesario, que discutamos como sociedad el tipo de programas de vivienda que el Estado debe apoyar, buscando que los ingresos sean adecuados y los costos también. De otro modo las familias de clases medias bajas y pobres en vez de heredar casas heredarán deudas a sus familiares.
Este sombrío panorama es el que nos dice que las tareas del último año del actual gobierno y sobre todo las del próximo gobierno seguirán siendo arduas. Es necesario, a partir de ahora, poner el acento en mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población los denominados sectores “C”, “D” y “E” que no son otros que clases medias bajas, pobres y pobres extremos. Basta de paliativos, de lo que se trata es de distribuir mejor la riqueza que, además, todos contribuimos para generarla y los trabajadores más; el que hagamos mejoras para los asalariados, incremento de sueldos y salarios es urgente; el establecer políticas de promoción a las micro y pequeñas empresas es impostergable, son ellos los que realmente están generando alternativas de ocupación para la mayoría de la población. Establecer condiciones para que la educación y la salud, en todos los niveles, mejore tanto en cobertura como en calidad es necesario e impostergable.
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