miércoles, 26 de enero de 2011

ELECCIONES EN EL PERU: HALLAZGOS, CONTINUIDADES, RUPTURAS Y DESAFIOS

Elaborado Por: Juan Pedro Mora
La contienda electoral en el Perú, ha entrado, a la recta final, estamos sólo a 6 meses, para que se dé el relevo del actual, ciudadano, presidente don Alan García Pérez y, a casi tres meses, de que, ciudadanas y ciudadanos, concurramos, nuevamente, a las urnas, para, decidir quiénes, pasarán a la segunda vuelta. Para recién de allí, en segundo acto, definir quién sucederá, en la conducción del país, al actual presidente.
La segunda vuelta, según el resultado de, las últimas, encuestas de opinión, es, virtualmente un hecho. El promedio de las 3 últimas encuestas nacionales, realizadas por: Datum, CPI e Ipsos Apoyo, dirían que las preferencias electorales estarían de la siguiente manera: Toledo (26,4%), Castañeda (21,06%), Fujimori Higuchi (20,26%), Humala (10,56%), Kuczynski (4,6%). Para señalar a los más significativos.
Ciertamente una porción importante del electorado, define su voto en la última semana, casi en el último momento. Sin embargo, pareciera que no obstante esta situación, ninguna lista alcanzaría la mayoría en primera vuelta.
HALLAZGOS:
Proceso con Menos Listas (Postulantes) Opciones.
Este proceso al contrario que el anterior, está menos dividido, hoy, competirán nueve listas, por la presidencia de la República y, por lo menos, 10, por, alcanzar, representación en el Congreso de la República, cifra ostensiblemente, más baja, a la de la elección pasada en la que se presentaron 20 listas para las presidenciales y 24 para el Congreso . Este, en nuestra particular opinión, es un primer hallazgo y, además, saludable. Aunque, estamos lejos, parece, lamentablemente, que, muy lejos de construir y constituir movimientos de un espectro más amplio que muestren convergencia y coincidencia más que sutiles o incomprensibles diferencias más entendibles en un plano personal que político.
Si en este tiempo electora, se hubieran puesto por delante, a las mujeres, hombres, niños y niñas peruanos, sus derechos, sus legítimas aspiraciones y sus necesidades; en vez de lo que piensan y sienten quienes lideran hoy los movimientos y partidos políticos en el Perú. A lo mejor, hubiéramos podido tener coaliciones más amplias en la, actual, contienda electoral. Por ejemplo, en sectores como la izquierda responsable y el centro ó en la derecha, no conservadora. Pero, en fin, ese es hoy un camino a construir.
Los peruanos, lamentablemente, seguiremos votando y eligiendo a personas, más que a movimientos o partidos políticos. Liderazgos construidos, histórica, política o personalmente, son los que están en juego. Será por eso, entre otras cosas, que señalaremos más adelante, que ésta será una elección más por el llamado “mal menor”. Aunque con menos opciones.
A esta altura de la reflexión, una lectura a lo que opina la población, en relación a las capacidades de los postulantes, mejor ubicados en las encuestas, es importante. Según, la encuesta de Ipsos- Apoyo del 17 de Enero del 2010. La población reconoce como las cuatro mejores capacidades de los candidatos las siguientes:
Alejandro Toledo: Garantizar el crecimiento económico; Aumentar el empleo; Mejorar la educación y Reducir la pobreza.
Luis Castañeda: Mejorar la Salud Pública; Modernizar el Estado; Aumentar el Empleo y Mejorar la Educación.
Keiko Fujimori: Combatir la delincuencia; Mejorar la educación; Aumentar el Empleo y Reducir la pobreza.
Pedro Pab lo Kuczinsky: Garantizar el crecimiento económico, Modernizar el Estado, Aumentar el Empleo y Reducir la pobreza.

Si bien las capacidades reconocidas son importantes, en esa misma encuesta, los ciudadanos, que manifiestan que estos candidatos no tienen ninguna capacidad presentan la siguiente proporción:
Alejandro Toledo: 15% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Luis Castañeda: 14% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Keiko Fujimori: 26% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad
Pedro Pab lo Kuczinsky: 31% de los encuestados no le reconoce ninguna capacidad

Creemos que podría ser la conjunción de estos factores un elemento importante para definir su actual desempeño en las preferencias electorales.




Proceso con una buena cantidad de Delfines

Quiero decir que el 50% de los ciudadanos, inscritos y candidatos a Presidente de la república son novatos en éstas lides y con ninguna o muy poca experiencia en la conducción del Estado, lo que, a mi modo de entender, no es un demérito ni mucho menos pero si revela un elemento nuevo.
Una buena parte de quienes postulan al primer lugar en la conducción del Estado, no tienen, experiencia, ni cuentan en su curriculum vitae, a saber, el haber sido representantes o funcionarios públicos. Lo que, sin duda, es un hallazgo. Creemos que, en el cálculo de probabilidades de éstos candidatos - que van desde el hijo del extinto Ex Presidente, Don Fernando Belaunde Terry hasta el ciudadano Ricardo Noriega - está esa buena parte del electorado que no se identifica con movimientos políticos tradicionales y que de alguna manera están “hartos” de la política, como lo señalan en programas de radio de señal abierta.
País con Economía Diferente, pero con los mismos problemas:
Llegamos a éste proceso electoral con otra situación económica en el Perú. Estamos ubicados como un país de ingreso mediano alto por el “buen” manejo de la política económica. Situación que se desdibuja, al ver que el 10% mejor remunerado se apropia de casi el 40 % del Ingreso y que el 10% peor remunerado de la población sólo se apropia del 1.3% del mismo. Aún cuando todas y todos, lo generamos. Lo que pone a las claras, que la inequidad en la distribución del ingreso, sigue siendo una constante. Según manifiesta Pedro Francke, “Con Alan García la desigualdad ha aumentado muchísimo; unas cuantas empresas transnacionales ganan más que 12 millones de peruanos”. Y el economista Humberto Campodónico - en base a datos del Banco Central de Reserva - afirma que: “en el periodo 2004-2008: “los sueldos de los empleados están en el mismo nivel que en...... 1994. Los salarios están peor, pues los obreros sólo reciben el 89% de lo que ganaban en 1994”.
Esta situación nos dice que peruanas y peruanos necesitamos recuperar el valor del trabajo que es, sin duda, el principal factor de la creación de riqueza y, por lo tanto, mejorar ostensiblemente la retribución que los asalariados reciben por su participación en el proceso de producción .

Por otro lado, la pobreza sigue preocupando en la medida que, si bien es cierto, ha cedido, ha retrocedido, sigue manteniendo a una porción importante de la población en esta situación como lo demuestra el informe: Pobreza, Desigualdad y Desarrollo en el Perú 2009-2010, trabajado por OXFAM (ver cuadro Nº 01). Podemos evidenciar que, el 60 % de la población rural y un, para nada bajo, 20% de la población urbana sigue siendo pobre, mientras que el 28% de la población rural y el 3% de la población urbana, siguen siendo pobres extremos. Esto, a pesar que el crecimiento económico del año pasado fue de 8.7%; con lo que constatamos que el crecimiento económico ni se reflejó en una mejora en la equidad distributiva ni tampoco en una rebaja, como hubiera sido posible, de la pobreza.

Los sucesivos Gobiernos y las políticas implementadas, han favorecido más a la concentración de riqueza, qué duda cabe, desaprovechando una posibilidad real, la de acotar brechas, generar oportunidades y capacidades para todas y todos y no sólo aumentar el bienestar de unos pocos.
El entender y aplicar las políticas sociales sólo como programas de “lucha contra la pobreza”, importantes, aunque propios para el enfrentamiento de una situación de emergencia es lo que sigue postergando a las personas y les impide alcanzar un desarrollo equitativo y sostenible, donde la igualdad y el goce de libertad y la ampliación de la participación y la mejora de las capacidades para tomar decisiones, sean el denominador común. Así, llegamos a finales de 2010, luego de dos décadas de aplicación de los Programas de Ajuste Estructural y Estabilización de la Economía en la siguiente situación:
El Perú se encuentra en el puesto 78 a nivel mundial en el Índice de Desarrollo Humano (IDH). Analizaremos , como ejemplo, lo que ocurre con la Educación. Las cifras del informe del PNUD son claras, y la realidad que presentan también. Hay avances en el acceso, quiere decir, niveles aceptables de matrícula y asistencia al nivel primario y secundario y superior. Sin embargo, está en permanente cuestionamiento la calidad de la educación. La que es baja, más en instituciones públicas, a la que aceden

Quienes están en condiciones de pobreza. Esta realidad, pone en cuestión un aspecto fundamental. La Demanda por la educación y la porción de los ingresos que las familias peruanas destinan a la educación - que es mayor, en el caso de las familias pobres – no se condicen con la calidad de educación que sus hijos reciben y menos, entonces, con los puestos de trabajo y las remuneraciones a las que pueden acceder luego de haber destinado tiempo y recursos importantes a este servicio.

Esta situación, la mejora y universalización de la calidad de la educación es una tarea a revisar y atender de manera urgente.
CONTINUIDADES:

Avizorar aquello que va a continuar, a pesar del cambio en la conducción del país, es importante, necesario y marca lo que va a ser no sólo la nueva agenda pública sino, lo que es más importante, cómo el ciudadano o ciudadana, elegido o elegida, como nuevo presidente, presidenta; va a implementar su política de concertación y alianzas que garanticen la gobernabilidad. Así como se presentan las encuestas, pareciera que el tema de las alianzas no se agotaría en el momento de la inscripción sino que transitaría por el tiempo previo a la segunda vuelta y después, al momento de iniciar el nuevo mandato.

Estas posibilidades de concertación y alianza y, sobre todo, el que ellas se mantengan y, por lo tanto, garanticen, posibilidades de gobernar en el mediano plazo tendrán que ver con aquello que vislumbre el Plan de Gobierno y el mandatario elegido, es aspectos como:

- Se mantendrá incólume el Modelo Económico actual, cuáles son los cambios posibles, si los hubiere.
- Se propiciará, promoverá o no la descentralización, participación política y la toma de decisiones de ciudadanas y ciudadanos en asuntos públicos o no.
- Habrán medidas concretas contra la corrupción o por el contrario se optara por seguirla teniendo como parte de la acción política.
- En suma para quiénes y con quiénes se gobernará. Se redistribuirán los ingresos; se repartirá de manera más equitativa los costos así como los beneficios obtenidos.

Lo que se puede ver, hasta hoy, no nos permite tener claro el panorama. Algunos, y así lo dice su Plan de Gobierno, creen que las cosas se deben mantener igual y que solo se trata de mejorar algunos servicios básicos, un poco la educación y un poquito la salud. Pero cambios en el Modelo Económico y en la manera de ver y promover desarrollo no es necesario. Otros parecieran ser un poco más sensibles a cambios en el modelo económico, pero más como paliativos que como aspectos que lleven a zanjar y distanciarse de manera firme con el Modelo neo liberal. Los que lo dicen abiertamente son, al parecer, los que menos posibilidades de ganar tienen.

A esta altura, debemos reconocer que hacer un juicio y toma de posición clara, en tiempos electorales, es difícil. Tirios y troyanos, en disputa, intentan ganar, acercarse al mayor espectro posible de ciudadanos y alcanzar su preferencia y por ello hablarán en claro/oscuro. Más que en firme.

Parece que las continuidades que propongan, los contendores, hoy, estarán mediatizadas por el interés de ganar votos y que luego de la primera vuelta será la clase política, los líderes políticos, quienes negociarán, los cuatro puntos planteados y la ciudadanía se enterará después, en la medida que hay una distancia, importante, entre los movimientos y partidos políticos y los ciudadanos.

RUPTURAS

Es claro que en un proceso electoral, existe la posibilidad de establecer rupturas, tanto con lo que no ha funcionado cuanto con lo que no debemos seguir manteniendo, porque nos aleja de la tarea más importante: la construcción del Bien Común.

De cara a la población, a los ciudadanos, a los electores. Lo primero con lo que hay que romper es con aspectos como la corrupción, que, en menor o mayor medida, aunque no importan los énfasis, se expresó en el Gobierno de Fujimori y se ha mantenido.

El no haber tomado, en todo este tiempo, la decisión política para mejorar la presión tributaria, haciendo que sea más equitativa. Quiere decir que los que más tienen o los que más se han beneficiado, con el modelo económico, paguen más. Es parte importante de aquello con lo que hay que romper.

No podemos seguir aceptando, desde la sociedad, ni sosteniendo desde el Estado regímenes de excepción fiscal o lo que es peor que el presupuesto de la Nación año a año, se sostenga en mayor proporción por los impuestos indirectos, IGV, Impuesto Selectivo al Consumo – que pagamos todos, independientemente de la cantidad de los ingresos que percibamos – y, en menor proporción, de los impuestos directos, los que pagan las empresas y los que tienen rentas.

Finalmente debemos romper con la miopía de los decisores de política y de los propios empresarios, quienes se han opuesto y realizado importantes lobbies para impedir una mejor distribución del ingreso, requisito indispensable para consolidar el mercado interno y la misma democracia. Avizoramos en éste último punto, la tendencia, más negativa con la que hay que romper y es en términos simples habernos acostumbrado a lo siguiente: “A la Economía le va bien aunque a la Política y a la Democracia le vaya mal”.



DESAFIOS

El primero de ellos, a nuestro modo de ver, es que debemos cambiar la orientación al extremo del modelo económico hacia el exterior, no sólo por que debilita a los mercados internos, y nos hace vender a precios, que no controlamos, nuestros recursos naturales. Sino porque esto nos hace vivir en un esquema cultural y de consumo dependiente que de un lado minimiza, margina, las potencialidades y capacidades locales y de otro lado, nos obliga a importar cosas, para poder atender los patrones de consumo alimentario, de vestido, de calzado, carros, etc. Que poco o nada tienen que ver con lo nuestro.

Un segundo desafío esta dado por la necesidad de hacer un inventario, contabilizar los costos económicos y los beneficios o, expresado de otra manera, los impactos sociales, ambientales y productivos de la extracción de los minerales, hoy, uno de los motores del crecimiento, y veremos cómo, si pensamos en el mediano y largo plazo y no sólo en el corto plazo, van a desaparecer, o por lo menos se van a reducir, muchos de los hoy llamados “beneficios económicos” de estas actividades.


Un Tercer desafío tiene que ver con una necesaria evaluación de cómo el ser solo primario-exportadores nos va a permitir establecer un modelo de desarrollo que nos permita superar la pobreza y el autoritarismo, por lo acontecido en los últimos años, pareciera que no. O si por el contario debemos poner como condición de la explotación de nuestros recursos naturales que las empresas extranjeras inviertan una parte importante de sus ingentes ganancias en procesos de industrialización, de los recursos, en el cuidado del medio ambiente y en la promoción del desarrollo, de la economía y de las personas que habitan los territorios donde, hoy, tienen sus enclaves.

Un cuarto y último desafío es el aprovechar este tiempo electoral para discutir y elaborar propuestas responsables en las que ciudadanas, ciudadanos y movimientos y partidos políticos podamos decidir sobre:


- Cuáles y Cuantas oportunidades, capacidades, en suma, cuanta libertad vamos a promover para las personas, para todas y todos.
- Qué tipo de participación y posibilidades para la toma de decisiones, en aspectos que afectan la vida de las personas, comunidades, distritos, regiones y el País vamos a promover.
- Que tipo y que calidad de Educación y Salud, tendremos.
- Qué viviendas, con qué programas.
- Cómo los Derechos Humanos, serán un aspecto de interés, seguimiento, participación y cumplimiento.
- Cómo el Cuidado del Medio Ambiente pasará a ser un tema principal, en la preocupación y agenda pública.
- Cómo los partidos serán más instituciones y menos grupos de gente, bien intencionada o no, que se agrupa tras la figura de un líder.




Estas preguntas y, sobre todo, la manera en que las encaremos, tomemos en cuenta y respondamos será, en nuestra opinión, lo que defina si algún día en el Perú contaremos con Ciudadanas y Ciudadanos informados con capacidades y comprometidos que puedan construir una manera distinta de organizar la sociedad, la economía y la política o si, por el contrario, seguiremos, manteniendo los problemas, dando paliativos y, por lo tanto, eligiendo siempre por el “Mal menor”.

Actuar y elegir con responsabilidad parece ser la tarea del momento la contienda electoral actual y la cacería de preferencias y votos no puede ni debería hacer que olvidemos como ciudadanas, ciudadanos y sociedad, lo que está en juego, que no es otra cosa que la posibilidad o no de llevar adelante un Modelo de Desarrollo Humano e Integral.

Ya es hora de que, a quienes elijamos y gobiernen, en nuestra representación, a partir del 28 de Julio del presente año, lo hagan poniendo por delante. Los sueños, aspiraciones, necesidades e intereses de las mayorías, de las niñas y niños; de los jóvenes, de ciudadanas y ciudadanos, que día a día vienen construyendo Perú, a pesar de sus limitaciones.

Muestra de ello son: la micro y pequeña empresa, las organizaciones sociales de mujeres, los jóvenes, las y los promotores de salud, los activistas de derechos humanos, los defensores del medio ambiente y todos aquellos que desde responsabilidades, hoy, asumidas, de manera privada, colectiva o social vienen haciendo la labor que el Estado no quiere y debe hacer como es lo que llamaremos “Generar oportunidades, capacidades, libertad, igualdad, en suma, generar vida”.

Exigir que el ciudadano o ciudadana que elijamos como presidente y los congresistas. Así como, quienes ocupen cargos ministeriales, se sumen a esa tarea es lo menos que esperamos. Y a lo que tenemos derecho y exigiremos, la función pública y la política debe ocuparse del “Bien Común”, dejar aquello de los unos y los otros nos haría mucho bien, qué duda cabe. Es hora de recuperar el nosotros y de ocuparnos por el prójimo sólo atendiendo a su calidad de persona, de ciudadano, de elector o no, sin más que eso, convencernos que el espacio que hay para usar y manipular la voluntad ciudadana en pos de lo que es bueno sólo para unos pocos, en desmedro de lo que es bueno para todos, se va cerrando o se ha cerrado ya.

martes, 9 de noviembre de 2010

Perú Hoy: Nuevos Gobiernos Locales Realidades y Desafíos

Hoy en el Perú nos encontramos en un momento de tránsito entre quienes hasta el 31 de diciembre del 2,010 continuarán llevando las riendas de los Gobiernos Regionales, Municipios Provinciales y Municipios Distritales y quiénes han sido elegidos, recientemente, para desempeñar esta labor, en representación de los ciudadanos a partir del 01 de Enero del 2011.
En los próximos días asistiremos a la conformación e inicio de trabajos de las comisiones de transferencia, que, ciertamente, no se conforman en todas las circunscripciones territoriales – situación que debiera corregirse – que servirán para que quienes vayan a recibir la responsabilidad tomen el pulso al Estado-Situación de los Proyectos y Finanzas de las instituciones que gobernarán.
Esperamos que las comisiones de transferencia, allí donde se conformen, puedan realizar un trabajo adecuado que supone hacer un análisis certero de los Programas y Proyectos más importantes en cada Gobierno Regional y cada Municipio, con la finalidad de poder establecer cuáles deben tener continuidad y mantenerse por la eficacia y eficiencia logrados y, prepararse, para superar el desempeño heredado y cuáles deben reorientarse. Así como, que no debe continuar.
Creemos que un análisis y toma de pulso de ésta naturaleza es lo único que garantizaría dar continuidad a lo bien logrado, reorientar lo necesario y quitar, dejar de hacer aquello que no tiene sentido o no ha alcanzado niveles razonables de éxito. Esto, es necesario en la medida que no podemos seguir poniendo la gestión de las regiones y ciudades del país en un vaivén que dependa sólo de la voluntad y decisión política de quiénes ingresen, se inauguren en el poder. Esta manera de entender las cosas ha generado situaciones de “borrón y cuenta nueva” que impiden continuidad y estabilidad en Políticas, Programas y Proyectos que, a la larga, más restan que suman y que, además, nos pone a merced de caudillos que creen estar iluminados.
Un aspecto que es clave es entender que aspectos como: Promover el Desarrollo Económico Local, La Mejora de las condiciones y la efectividad necesaria de los Programas Sociales; La Seguridad Ciudadana, El Ordenamiento del Transporte ó Urbano. Son temas que estarán a la base de la agenda regional y municipal y que por lo tanto no pueden ser resueltos, por alguien, aún tenga una “varita mágica”, que, por lo demás, no existe sino que requiere de la más amplia concertación, y del concurso de tirios y troyanos para su resolución. Hasta aquí queremos plantear que preguntas cómo ¿Qué Políticas y Programas son eficientes y eficaces?; ¿Qué Procesos promueven la participación ciudadana y hacen más viable y real la gestión local? ¿Qué recursos están siendo asignados y administrados de manera correcta? Deben ser, entre otras cosas, lo que guíe la acción de comisiones de transferencia y equipos de gobierno de quienes tomen las riendas en Enero del 2,011. Ser conscientes de que el andamiaje institucional de Gobiernos Regionales y Locales es débil y que deben haber continuidades y, donde sea necesario, algunas rupturas, para fortalecerlos es clave.
Un segundo elemento en esta reflexión tiene relación con la necesidad de saber con qué vallas partimos ó parten quiénes van a gobernar. Nos referimos al nivel de aprobación a la gestión, con el que sus antecesores dejarán el puesto. El caso más claro es el de Lima Metropolitana, allí, según el Sondeo de Opinión de la PUCP, el 61% de los encuestados aprueba la gestión de Luis Castañeda. Menuda tarea la que tiene, entre manos, Susana Villarán, quien lo reemplazará desde Enero del 2,011. Tarea que a nuestro modo de ver se complica toda vez que a todas luces, es necesario un cambio quizá el más importante, el que ella esté a la cabeza y tomando las decisiones fundamentales del Gobierno de Lima.
Muchos creen que aquello de “Calladito te vez más bonito” es lo que le sirvió a Luis Castañeda para mantenerse siempre arriba en las encuestas, el poco exponerse al mundo mediático y realizar cosas visibles, efectivas; encargadas o gestionadas por otros, pareciera que le dio réditos. Aunque algunos dolores de cabeza, también.
Creemos que Susana Villarán tiene capacidad, conocimiento de los problemas de la ciudad, con lo que queremos decir que conoce los intereses, necesidades y carencias de las ciudadanas y ciudadanos que, son la mayoría de los vecinos que conforman Lima Metropolitana, le dieron la posibilidad de gobernar, los llamados “sectores C, D y E”, con cuyos votos triunfó.
Construir, entonces, un gobierno de Lima conducido por su lideresa máxima, es lo que necesitamos, para que la gente vea reflejadas sus aspiraciones. En esta dirección, La Gestión Villarán no debe convertir, la Auditoría o la Fiscalización en un primer y principal objetivo. Se debe hacer, qué duda cabe, pero allí sí encargarlo a una Empresa Reconocida y con Trayectoria, que deje establecido claramente y sin ambages de ningún tipo como estuvo el manejo de los Fondos y Proyectos Municipales en la Administración anterior. Pero ella se debe concentrar en las tareas de Gobierno, de Concertación.
Trabajar una Ordenanza Municipal Metropolitana, por ejemplo, para que los Planes de Desarrollo Concertado y Los Presupuestos Participativos sean mecanismos de participación y toma de decisiones ciudadanas que se cumplan en todos los Distritos, más allá de las voluntades de quiénes los conducen es un aspecto crucial.
Hacer que en Lima todas y todos tengamos servicios de agua potable y luz es impostergable. Trabajar para que los Centros Médicos Municipales amplíen su cobertura y den cabida a todas y todos, es crucial. Promover Empleo y la Mejora de Ingresos de los ciudadanos es clave, resolver el tema del Transporte Masivo y eficiente. Mejorar la seguridad ciudadana de manera concertada. En suma, gobernar la ciudad y estar al frente de los temas cruciales, es la tarea del momento. Devolver la capacidad a los ciudadanos de intervenir en la Gestión, Vigilancia y Toma de decisiones de la ciudad, el gran desafío.
Un tercer tema, no menos importante, es el que quienes conforman Fuerza Social, puedan entender que la diferencia de votos por la que alcanzaron el poder si bien fue decisiva para el triunfo, los obliga a practicar un gobierno de concertación, la misma que se debe expresar no sólo invitando a participar en la gestión de algunos temas para los que la segunda fuerza política tenga capacidad sino en instalar una suerte de Mesa de Concertación Política y Social para el Gobierno de la Ciudad, en la que los Partidos Políticos y las Organizaciones Sociales de Base, analicen, discutan y propongan la “Agenda de la Ciudad”.
Este es un gran desafío pero puede ser no sólo la escuela sino la manera de hacer política que necesitamos construir hoy, en el Perú. Convencernos que la concertación nos hará avanzar más que la polarización, es necesario, debemos recuperar la objetividad, también, en las decisiones y acción política.
Es verdad que la polarización ó, a lo mejor, la necesidad de un cambio que ciudadanas y ciudadanos reclaman, ha permitido, que por un mínimo margen Susana Villarán, a partir de Enero del año próximo gobierne Lima, esto es positivo pero respondió a lo que ha sido, es y lo que puede ser Susana. La concertación podría ser la oportunidad para que asentemos una corriente, una manera de gobernar, vivir y sentir la ciudad. Convertir a Lima en una urbe donde haya espacio y oportunidades para todas y todos, es el signo de estos tiempos.
No renunciemos, avancemos, tomemos y hagamos realidad esa gran oportunidad, que hoy, las Ciudadanas y ciudadanos de Lima metropolitana, Susana y Fuerza Social nos han brindado, Hagamos gestiones de gobierno participativas; transparentes y eficientes; construyamos las bases de la concertación, esa fuerza política y social, necesaria para los grandes cambios, a los que peruanas y peruanos tenemos derecho; escribamos la historia de otro modo, construyamos instituciones políticas fuertes y ciudadanos con capacidad para tomar decisiones. Este tiempo es inmejorable para eso.

martes, 5 de octubre de 2010

Elecciones Municipales en Lima Metropolitana, Perú: Es Hora de Respetar la Decisión del Pueblo

El Domingo próximo pasado - 3 de Octubre del 2010 - va a ser, a lo mejor, uno de los días más recordados de nuestra, lamentablemente, aún, frágil, Democracia.
No sólo por qué, íbamos, nuevamente, a expresar nuestra voluntad y por medio de nuestro voto renovar en sus cargos a quienes dirigen, por la voluntad del pueblo, los destinos de gobiernos municipales distritales, provinciales y Gobiernos Regionales. Lo que es, qué duda cabe, una muestra de fortaleza. En la medida que se está cumpliendo con un principio fundamental de un régimen democrático. La alternancia en el Poder que desde 1,980, para el caso de los gobiernos municipales, se ha dado de manera ininterrumpida. Sino, también, por qué en el caso de Lima Metropolitana dos candidatas, dos mujeres, disputaban palmo a palmo, voto a voto la posibilidad de granjearse la mayor parte del apoyo popular y convertirse en la próxima alcaldesa provincial de Lima Metropolitana.
Que la contienda electoral iba a ser reñida, lo sabíamos; que las preferencias estaban divididas y que la tendencia al alza de Susana Villarán, con respecto a Lourdes Flores Nano, era clara y parece que imparable, también era claro. Las últimas encuestas hechas por Ipsos Apoyo, confirmaban esta situación y los resultados a “boca de urna” también. Sin embargo, luego del cierre de las ánforas y de concluido el tiempo para la entrega de las actas oficiales.
Estamos casi frente a una subasta, ciudadanas y ciudadanos tenemos que soportar y entender que, sin ninguna razón de peso aparente y razonable, hayan pasado casi 48 horas y no tengamos un resultado.
Nos hemos enterado que casi el 20 % de las actas están observadas y que se irán a un proceso de observación y levantamiento de observaciones y tachas, donde será lo que puedan negociar los representantes legales de las organizaciones en disputa y la opinión de funcionarios lo que se termine validando. Quiere decir, terceros, decidirán por encima del voto ciudadano. Esto no tiene precedentes, en ninguna elección popular, que se recuerde en el País.
Lo que se debe imponer es la verdad y la real decisión del Pueblo no podemos permitir que prebendas, arreglos o triquiñuelas de abogados y tinterillos terminen poniendo por delante y le quiten legitimidad a la próxima alcaldesa. Las opiniones de connotados especialistas y el sentimiento de la gente de a pie, en la calle es lo que nos dice que, es la candidata de Fuerza Social, seguramente por una muy poca diferencia la que el pueblo ha querido que sea su alcaldesa. Es lo que se debe imponer, si esta tendencia, fuera favorable a Lourdes Flores, el resultado a Boca de Urna, no hubiera sido usado como parece haber se hecho por sus personeros para intentar tachar todo lo que puedan por que hay que ganar la elección aunque sea en mesa. Señora Magdalena Chu, la historia y el pueblo peruano y limeño, las ciudadanas y ciudadanos del Perú le exigimos que respete nuestra decisión y por lo tanto que tenga usted y sus funcionarios una conducta imparcial.
Poner en tela de Juicio la Decisión Popular es algo que no debemos permitir, es mejor que quienes saben que no recibieron la mayoría de votos entiendan que son gajes del oficio Político “Vencer o Ser Vencidos”. El Pueblo lo quiso y lo dijo, el Pueblo sabe quién es su alcaldesa. Dejémonos de arreglos y acomodos, dejemos de justificar empates técnicos, respetemos la voluntad popular, respetemos la decisión del Pueblo eso es un mandato supremo.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Lima Hoy: Elecciones Municipales: Afirmemos nuestra Ciudadanía, construyamos el Bien Común.

La Campaña Político-Electoral, rumbo a obtener la gestión del Gobierno Municipal Provincial de Lima Metropolitana. Así como, la de las otras 195 provincias y 1828 distritos, está en su recta final, en éste artículo se analiza los aspectos más saltantes, sorprendentes de la contienda electoral en Lima, capital del País.
Los aspectos saltantes, sorprendentes, en esta oportunidad, para definir quién ocupe el sillón municipal - a partir de Enero del 2,0011- en Lima Metropolitana , en mi opinión, son: a) El cambio, drástico, en la intención de voto de ciudadanas y ciudadanos; b) El carácter plebiscitario que podría tener, en términos de una contienda entre los de arriba y los de abajo; C) El que dos mujeres sean las que sumen la mayor parte de las preferencias electorales y d) La Intolerancia, diatriba e insulto, en la que algunos, lamentablemente, no pocos, generadores de opinión, medios de comunicación, quieren poner, en primer lugar del debate, para influir o intencionar la decisión final.
Antes de analizar cada uno de los puntos señalados, líneas arriba, quiero expresar, recordar que ciudadanas y ciudadanos cuándo decidamos por quién optar. Quiere decir, a quién, le delegaremos y daremos la oportunidad de Gobernar Lima, debemos: En primer lugar analizar los programas de gobierno - de las diferentes fuerzas políticas en contienda - y sobre todo, hacernos un juicio sobre la viabilidad de lo que ofrecen y el realismo o las posibilidades de concretarlas y ponernos en el camino para solucionar los problemas de la ciudad. De otro lado, analizar si son propuestas integrales que involucren el ámbito económico, social, ético cultural, de seguridad ciudadana y de promoción del empleo y la construcción de la infraestructura económica y social que permita atraer inversión y oportunidades para todos y todas velando, de esta manera, por recobrar un nuevo sentido de gobernar la ciudad que se caracterice por construir el bien común.
Sin embargo la realidad, es distinta, las opciones electorales, se definen, muchas veces, por razones distintas a las señaladas y que más tienen que ver con aspectos subjetivos como: me gusta ó no este candidato ó ¿por quién vas a votar?, entonces por allí voy ó ¿qué dicen las encuestas?, etc. Las posibilidades y condiciones para contar con un voto informado y consciente, todavía no son muchas, en el País y, aunque parezca paradójico, es responsabilidad de muchas de las fuerzas políticas que hoy se disputan el sillón municipal.
No Obstante esta situación, analicemos lo que creemos es la trama en la que se está inscribiendo esta contienda electoral:
a) El cambio, drástico, en la intención de voto de ciudadanas y ciudadanos; A poco más de una semanas de las elecciones municipales, estamos asistiendo y presenciando un fenómeno pocas veces se visto. Es claro, a esta altura en la contienda electoral que hay cambios severos en las intenciones de voto de ciudadanas y ciudadanos. Hoy, Susana Villarán de la Puente, supera a Lourdes Flores Nano y eso se ha dado, recientemente, y es uno de los cambios. Pero la naturaleza y profundidad del cambio no tiene que ver con el declive en las preferencias del electorado que están afectando a Lourdes Flores Nano, ya que ella está sólo a 6 puntos menos, de Villarán. El cambio más importante, drástico, es el incremento, en las preferencias electorales que tiene Susana Villarán, quien está encabezando, actualmente, la preferencia electoral de limeñas y limeños .
Al analizar de dónde viene este crecimiento, este cambio en las preferencias respecto a Susana Villarán vemos que ha logrado ampliar su intención de voto en los sectores D y E, la mayoría del electorado. Mientras que, es segunda en, intención de voto en los sectores A y B.
Lo que quiere decir, en mi lectura, lo siguiente, su discurso e imagen pesa más entre los menos favorecidos con el modelo económico actual, que son los más importantes en número de votos y pesa, por lo tanto, un poco menos entre los sectores A y B, los más favorecidos con el modelo económico actual. Quiénes además sentían que Lourdes Flores, no tenía contendor, la realidad les demostró que sí tiene contendora y no cualquier contendora.
b) El carácter plebiscitario que podría tener, en términos de una contienda entre los de arriba y los de abajo:
A esta altura de la contienda electoral municipal, en lima metropolitana, podríamos pensar que el electorado, podría utilizar esta elección para expresar claramente que se necesitan cambios. Después de 20 años de esfuerzos, sacrificios, concentrados, mayormente, en los llamados sectores C, D y E. Los Costos y los Beneficios del modelo Económico actual se han repartido de manera tan desigual e inequitativa que los de abajo, cada vez se han sentido peor y los de arriba, se han llevado todos ó la mayor parte de los beneficios.
Esta contienda electoral, podría significar dos cosas:
- Que la mayoría de ciudadanos hoy comprendidos en las llamadas clases C, D y E, a propósito de la elección les digan a los poderosos que no los quieren gobernando su ciudad. Y
- Que las Mayorías conviertan su acción y participación electoral en una muestra de que quieren cambios.
Pareciera que en términos de los llamados sectores altos y bajos las cosas están definidas, Quiere decir que en los Sectores A y B Lourdes Flores, es la primera y Susana Villarán será la segunda y que en los sectores D y E Susana Villarán podría consolidar su liderazgo, ahora es la clase “C”, la que pondrá la cereza en el pastel, definirá, probablemente el resultado de las elecciones. Podríamos pensar que a eso se debería el que en este último tramo de la campaña, la intolerancia, el insulto y la diatriba, se hayan apoderado, de hecho, de la contienda y busquen influir en la decisión final, de muchos de los todavía indecisos del llamado sector “C”, a partir del morbo, la fobia, el insulto, la intolerancia la diatriba. O, a lo mejor, apelando a lo siguiente: “Económicamente eres del sector “C” y lo sabes pero subjetivamente, te sientes del sector “B”, vota con nosotros. Sin embargo, no hay que olvidar que una parte importante de ciudadanas y ciudadanos que se encuentran en el sector “C”, van a realizar el voto informado. Así que más que intolerancia serán propuestas y honestidad lo que va a pesar para decidir el voto.

C) El que dos mujeres sean las que sumen la mayor parte de las preferencias electorales:
Quizá el elemento más novedoso e importante en éste proceso electoral es que por primera vez, en nuestra historia republicana, dos mujeres se disputan voto a voto el sillón municipal más importante del país, el del Municipio Provincial de Lima y eso, la verdad, me parece y nos debe parecer a todos y todas muy importante. No sólo por qué da cuenta que las mujeres hoy en el Perú tienen un lugar, algo que decir y proponer en política. Sino además, por qué, a mi modo de ver, es el reconocimiento de honestidad, capacidad y buena gestión, la que está primando al momento de optar por preferencias, no es que los candidatos hombres no sean capaces. Se trata de que hay como una percepción, sentimiento, una intuición que a lo mejor, no se expresa suficiente, y tiene que ver con: “No será que las mujeres, gobernarán mejor”. En los sectores “D” y “E”. Casi no hay duda de eso, los Comedores Populares, los Clubes de Madres, Las Micro Empresas, Las Promotoras de Salud, entre muchas otras organizaciones que son integradas, en su mayor parte por mujeres así lo demuestran. Pero en el Sector A y B, la cantidad de mujeres empresarias y en altos cargos de la función púbica son muestra de eso también.
Lo más importante aquí es que hoy dos mujeres suman el 58 % de las preferencias electorales y eso dice que hay nuevos aires en la política y creo que es para bien.
d) La Intolerancia, diatriba e insulto:
Es lamentable, pero hoy, éste tipo de elementos subalternos se han instalado y pareciera que apoderado sino que son parte importante del escenario, de la contienda electoral en curso. Y eso, en mi opinión, se debe a lo siguiente:
El cambio drástico en las preferencias electorales, coloca a Susana Villarán, como un serio y creciente peligro para las aspiraciones de su (hoy) contendora más cercana y entonces se empieza a imponer la contra campaña y un elemento y forma de hacerlo como la intolerancia, que en principio no debemos permitir: como empezar a expresar en medios de comunicación un ¡No! A quién subía en las encuestas y dejaba atrás la aparente tranquilidad del proceso y lo convertía realmente en una contienda electoral a la cual, por lo demás, tenemos derecho. También, Lourdes es atacada, por quiénes han empezado a decir Sí a Susana u otros, que se escudan en eso. Esto es deplorable, venga de donde venga, si los ataques no se sustentan en un juicio crítico a las propuestas, que cada una enarbola. Creo que entre los que atacan, más que personas de la corriente de pensamiento de Susana, están otros. Otros que antes estaban en otras trincheras – con Kouri, a lo mejor – que tienen encono con Lourdes en la medida que colaboró a sacar de carrera a éste último ó quien sea. Creo que eso, no es lo más importante la contienda la podría ganar quien tenga mejores propuestas ó quién tenga menos rechazo del electorado general, aquí ver el resultado de ¿quién cree qué ganaría? Ó ¿Por quién, no votaría, usted? Nos podrían indicar las tendencias, de lo que podría pasar.
No se trata desde aquí de hacer un llamado para ocultar las tendencias ideológicas de quienes escriben o tienen la posibilidad de tener espacios o ser propietarios de los medios de comunicación sino que se trata de hacer un llamado para que se conserve la tolerancia, altura y seriedad que debe tener una contienda electoral.
Ciudadanas y Ciudadanos no necesitamos de periodistas que se erijan en la voz de nuestra conciencia y menos en quiénes nos lleven a decidir nuestro voto, esto último, por decir lo menos, es una falta de respeto a nosotros. Si queremos periodistas que informen de manera objetiva y nos eduquen, en el buen sentido del término, para optar por lo mejor para nuestra ciudad. Recuperemos la Honestidad y la Capacidad, para gobernar Lima como los elementos con los que enjuiciemos a las dos candidatas, con mayores preferencias, en contienda y enseñemos a que ciudadanas y ciudadanos queremos que los candidatos y sus organizaciones políticas sean transparentes, respetuosas del electorado y que conviertan este hito en la vida política y democrática de Lima en una escuela de civismo y de renovado compromiso con nuestra ciudad, sus vecinos siendo que el progreso de todas y todos y la construcción del bien común es lo que debe primar.
Finalmente el Pueblo de Manera soberana y autónoma, en su calidad de mandante, decidirá, debemos estar seguros por la mejor opción para gobernar Lima, haciendo que Honestidad, Capacidad y Experiencia de Gobierno sean los elementos que se tomen en cuenta a la hora de decidir. Creo que no es hora sólo de discursos inteligentes y buenas intenciones, es hora más bien de dar respuesta de una vez por todas a ciudadanas y ciudadanos, convirtiendo a Lima en el polo de desarrollo que debe ser, dotándolo de la infraestructura social y productiva y la seguridad que necesita para atraer inversión.
Lograr eso necesita, además de discursos y propuestas, personas que tengan experiencia de gobierno y con honestidad personal y soportada por un andamiaje político dónde las cosas se decidan por los mismos valores. Honestidad y Capacidad. Si eso es así para todos abrasemos esa opción y hagamos oídos sordos a los intolerantes e inconsecuentes. Afirmemos nuestros valores democráticos y nuestra condición de ciudadanas y ciudadanos capaces de tomar decisión por nosotros mismos orientados por el logro de un bien supremo “El Bien Común”.

miércoles, 4 de agosto de 2010

PERU HOY: ¿CÓMO ESTAMOS, A UN AÑO DE FINALIZAR EL GOBIERNO DE ALAN GARCIA PEREZ?

Acabamos de empezar el último año del segundo gobierno del Partido Aprista Peruano, encabezado por el Ciudadano Alan García Pérez y creemos que hay que hacer un alto para poder realizar un balance de la situación de la economía, la política y la situación social en la medida que es importante no sólo mirar aciertos, y por lo tanto ser triunfalistas, ó, por el contrario, sólo mirar lo que no se hizo ó lo que se dejó de hacer, y, por lo tanto, ser sólo desconfiados ó escépticos.
Estamos convencidos que el momento actual, el hoy, en el Perú, necesita de un mesurado y profundo análisis tanto de los avances logrados cuanto de las limitaciones y, sobre todo, que partidos y movimientos políticos; técnicos y ciudadanas y ciudadanos podamos concertar y establecer las nuevas coordenadas por las que discurrirán la política económica, la toma de decisiones y la participación política. Así como la mitigación de la pobreza y la exclusión aspectos más que importantes para la vida y el futuro de nuestra nación.
Todas y todos los peruanos venimos asistiendo desde Agosto de 1,990 a presenciar una obra - que con aciertos y desaciertos; avances y retrocesos - nos proponía en su trama que otra manera de organizar el Estado, la economía y la sociedad era posible y no sólo eso sino que debíamos transitar por sacrificios, ajustes, para corregir los desaciertos del pasado y llegar así a poder tener un nuevo amanecer y un futuro promisorio para todas y todos.
Han pasado ya 20 años desde el inicio de ésta nueva manera de ver y hacer las cosas. Sin embargo, el nuevo amanecer y el futuro promisorio sólo ha llegado para algunos y, lo que es peor, se ha favorecido más, por llamarlo así, a los que menos sufrieron ó tuvieron que hacer ajustes en su forma y calidad de vida – quiere decir a los que más tienen - y menos a quiénes tuvieron que soportar - y todavía no se han recuperado - grandes ajustes y cambios drásticos en su calidad de vida. Lo que, aunque parezca paradójico, es real, tan real que los niveles de pobreza y exclusión aunque han cedido un poco – en todo este tiempo - siguen siendo importantes y la exclusión sigue siendo parte del panorama que ojalá algún día no tengamos que ver o veamos cada vez menos.
¿Cómo le va a la Economía?
Los avances en términos del manejo económico han sido importantes podemos mencionar el control de la inflación, el incremento de las reservas y el crecimiento del P.B.I, éste último sólo bajó su ritmo de crecimiento en el 2,009 como producto de la crisis internacional. Hoy, pareciera que se ha recuperado la senda del crecimiento. Estos indicadores, son suficientes para que la mayoría de los economistas y en particular para los que ven con buenos ojos el modelo neo-liberal, ya que dicen que estamos bien, todas y todos en el Perú por que crece el P.B.I. y mejora, por lo tanto, el ingreso per-cápita.
Nosotros creemos que: Si bien, es importante el crecimiento del P.B.I. para que a la economía del País le vaya mejor. Este crecimiento, no necesariamente es sinónimo que a todos les vaya bien, veamos por qué:
Humberto Campodónico en un artículo titulado “La boca del Cocodrilo sigue abierta” nos ilustra y hace una reflexión distinta en relación a mirar otros indicadores para saber a quiénes les va bien realmente ó a quienes no les ha ido nada bien en el Perú.
Un indicador de medición es el que separa, descompone el P.B.I por tipo de ingreso (tomando como base las cifras del INEI del 2009), los elementos que analiza son: los salarios, el excedente de explotación (las ganancias), el consumo de capital fijo (la depreciación) y los impuestos pagados (IGV, renta y aranceles, principalmente). En la “jerga” económica, esto equivale a decir que el PBI se cuantifica a partir de los ingresos recibidos por los agentes económicos como retribución por su participación en el proceso de producción. Entonces veamos:
¿Cómo se han comportado los salarios en el periodo 1991-2009?
Mal, porque su participación bajó del 30.1% del PBI en 1991 hasta 22% en el 2009. Quiere decir que la retribución de los trabajadores, por su participación en el proceso de producción decreció en 8 % aproximadamente. Las cifras de participación de los salarios en el PBI son bajas en relación a América Latina, donde en todos los países de medianos ingresos – donde ahora ubican los organismos internacionales al Perú - la participación salarial está entre el 30 a 35% del PBI. Para no hablar de Europa y EEUU, donde supera el 50%.
¿Cuál ha sido el desempeño de los excedentes de explotación (Ganancias de los empresarios)
Por el contrario, los excedentes de explotación (EE) han subido desde el 52.7% del PBI en 1991 hasta el 62.8% en el 2009. Puede decirse, entonces, que lo que han perdido los asalariados lo ha ganado el EE. Es importante ver también que, en los años de fuerte crecimiento (del 2002 al 2008), los salarios no aumentaron.
¿Qué pasó con el consumo de capital fijo y los impuestos?
El consumo de capital fijo se ha mantenido más o menos constante en 7% del PBI en la década del 2000. De su lado, los impuestos han sido el 9.2% del PBI en promedio en el mismo periodo.
Como el PBI corriente del 2009 fue S/. 392,000 millones, según el INEI, tenemos que cada 1% del PBI equivale a S/. 3,920 millones anuales. Si los asalariados bajaron su participación del 30 al 22% del PBI entre 1991 y el 2009, dejaron de percibir S/. 31,300 millones, cifra que pasaron a ganar los empleadores.
En conclusión, los asalariados son los perdedores en el periodo 1991-2009, mientras el EE ocupa –de lejos– el podio de los ganadores. Es por eso que no se puede decir tan alegremente que “la marea alta hace subir por igual a todos los botes”. En la economía peruana, la marea alta hace subir unos cuantos botes, mientras la mayor parte va para abajo.
Por lo tanto, queda claro que la distribución del ingreso, elemento que hay que mejorar de manera urgente en el Perú, no ha sufrido cambios, en éstos 20 años. Siendo uno de los más inequitativos de América latina y el mundo. Atrevernos como sociedad y Estado a sacarlo del tintero y poner metas realistas y crecientes para empezar a cambiarlo es un imperativo y lamentablemente la tarea que nadie quiere cumplir ó todos postergan. Peruanas y peruanos necesitamos recuperar el valor del trabajo que es, sin duda, el principal factor de la creación de riqueza y, por lo tanto, mejorar ostensiblemente la retribución que los asalariados reciben por su participación en el proceso de producción.
¿Qué pasa con la Política?
Ciudadanas y Ciudadanos en el Perú venimos eligiendo autoridades locales, regionales y nacionales por varios períodos lo que da cuenta, entre otras cosas, de que tenemos gobernantes legítimos y que hay recambio en la conducción del Estado. Sin embargo, a nuestro modo de ver, hay dos problemas fundamentales por resolver: Uno de ellos pasa por que desde hace mucho tiempo los ciudadanos sentimos que terminamos votando ó eligiendo al candidato ó candidata que representa “el mal menor” y el segundo es un problema de representatividad. Que se ha ido incubando, en los últimos veinte años, y hoy se hace cada vez más notorio. Las cifras de aprobación a la gestión presidencial y a la gestión de los congresistas son tan bajas que ponen en claro que la población no se siente representada por quienes gobiernan.
En ese sentido, sólo encontramos legitimadas, aprobadas, por la población, algunas gestiones de gobierno en espacios locales y regionales, creemos que se debe a procesos de participación impulsados desde ellos y que han sido mantenidos por sus autoridades ó a que ciudadanas y ciudadanos sienten que son escuchados o ven resueltos algunos de sus problemas.
En todos estos años. Si bien, hemos tenido gobiernos democráticos, los partidos y movimientos políticos han despreciado ó atendido poco la necesidad de construir instituciones y comunidad política, haciendo por el contrario uso y abuso del estilo y arrastre personal de sus líderes, más connotados, ó se han sumando a aquella vieja forma de actuar en política que tiene relación con creerse el dueño de la verdad ó que somos los que debemos liderar a otros que solo se suman, con lo que sólo se ha avivado la fragmentación.
Hoy, algunos, se sorprenden de ello y otros se pesan, pero nadie le pone el cascabel al gato estamos asistiendo a una nueva contienda electoral para gobiernos locales y el primer dato que debemos registrar es una mayor fragmentación, cada vez y, lo que es peor, esta situación no sólo debilita a los partidos sino que limita mucho las posibilidades de concertar temas importantes e impostergables como son: El poner una carga impositiva adecuada a la actividad minera, acorde con sus ganancias, por supuesto. Establecer metas coherentes, medibles y de cumplimiento obligado para la mitigación de la pobreza y la erradicación de la extrema pobreza ó un programa que mejore las capacidades y oportunidades para todas y todos en el Perú.
Es urgente que la democracia, pase a ser no sólo un régimen ó una manera de gobernar necesitamos que se erija en algo realmente sustantivo lo que supone demostrar que el bien común, la igualdad, la equidad y la justicia siguen siendo los valores que la rigen y por el que lucharemos movimientos, partidos políticos y ciudadanos.
Situación Social:
Estamos hoy en una encrucijada, de un lado vemos como los indicadores de pobreza disminuyen mientras que la exclusión se incrementa ó, en el mejor de los casos, se mantiene, no retrocede.
Los avances en éste período respecto de las condiciones sociales de los peruanos son pocos. En los últimos años, el crecimiento económico, se ha estimulado principalmente por los altos precios de nuestras materias primas, minería, principalmente, lo que no está mal. Sin embargo, éste crecimiento, que, con una adecuada carga impositiva, por las sobre ganancias obtenidas, podría haber permitido avanzar en cerrar brechas tanto en cobertura cuanto en calidad en sectores como: educación y salud, ha dado nuevamente beneficios sólo a unos pocos.
Seguimos postergando el tomar decisiones que nos permitan contar con mejores políticas sociales o generación de empleo y aumentos de salarios que repartan mejor la riqueza y por lo tanto reduzcan la pobreza.
Con este panorama, es poco lo que se ha avanzado en mitigar las profundas desigualdades existentes las mismas que afectan sobre todo a los pueblos originarios y afro descendientes, a las personas con habilidades diferentes, a las mujeres, y a los pobres en general.
La Vivienda, componente fundamental del gasto de las familias pobres siguen elaborándose bajo un esquema rentista y especulativo que pone el acento en los ingentes recursos económicos que ganan quiénes construyen y financian. Quienes, se benefician a costa de la necesidad de vivienda de los pobres, quienes por los magros salarios, no han podido acumular los ingresos necesarios para resolver la situación.
Es necesario, que discutamos como sociedad el tipo de programas de vivienda que el Estado debe apoyar, buscando que los ingresos sean adecuados y los costos también. De otro modo las familias de clases medias bajas y pobres en vez de heredar casas heredarán deudas a sus familiares.
Este sombrío panorama es el que nos dice que las tareas del último año del actual gobierno y sobre todo las del próximo gobierno seguirán siendo arduas. Es necesario, a partir de ahora, poner el acento en mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población los denominados sectores “C”, “D” y “E” que no son otros que clases medias bajas, pobres y pobres extremos. Basta de paliativos, de lo que se trata es de distribuir mejor la riqueza que, además, todos contribuimos para generarla y los trabajadores más; el que hagamos mejoras para los asalariados, incremento de sueldos y salarios es urgente; el establecer políticas de promoción a las micro y pequeñas empresas es impostergable, son ellos los que realmente están generando alternativas de ocupación para la mayoría de la población. Establecer condiciones para que la educación y la salud, en todos los niveles, mejore tanto en cobertura como en calidad es necesario e impostergable.

lunes, 22 de marzo de 2010

Perú Hoy: Situación Social. ¿Qué hicimos, Qué estamos Haciendo y Qué Hemos dejado de Hacer?

Hacer un balance de la situación social ó, para ponerlo en términos contemporáneos, de lo que hemos avanzado en inclusión social. Quiere decir, cuál es el estado-situación del empleo y los ingresos de la población y cuánto hemos avanzado en mitigar la desigualdad y la pobreza, es fundamental. Más aún, si queremos saber cómo y con qué nivel de equidad se han distribuido los costos y los beneficios del importante crecimiento económico, tenido entre Agosto de 1,990 – 2,008 en el Perú. Que, si bien, se interrumpió, desaceleró, en el 2,009. Ha presentado muestras de franca recuperación desde Enero del 2,010.
¿Qué Hicimos?En todos estos años (Agosto de 1,990 – 2,009), en relación a lo que conocemos como política social, nos hemos debatido entre: la necesidad de establecer y operar, programas sociales eficientes y eficaces ó mejorar e incrementar la cantidad y calidad de los ingresos y empleo, a los que accede la población, en particular, aquellos que se ubican en los, denominados, sectores socioeconómicos, C, D y E.
No es que hubiera existido un debate en el congreso de la república, ni mucho menos que los ciudadanos hayan sido consultados, para definir qué hacíamos. En la práctica, se dejó a la acción, y muchas veces, a la total inacción ó inoperancia de los gobiernos de turno, la decisión entre llevar adelante programas sociales ó mejorar e incrementar la cantidad y calidad del empleo. El resultado, - es por todos conocido - se optó por llevar adelante “programas sociales” y sólo eso. A pesar que desde 1,992 se empezaron a sentir las “bondades” del crecimiento económico.
Tengo la impresión que las razones que motivaron esta decisión tuvieron que ver con lo siguiente:
a) El llevar adelante, programas sociales, daba muchas posibilidades tanto para construir y mantener una clientela política, base social de apoyo - que era necesaria para poder profundizar medidas económicas y políticas, dictadas por Organismos Multilaterales como: el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) Y EL Banco Interamericano de Desarrollo (BID) - cuanto para gastar menos. Habida cuenta de que lo que se entregaba, otorgaba, era sólo una parte, y muchas veces la menor, del costo real para la operación de los llamados Programas Sociales. Baste mencionar el Subsidio a la ración alimentaria que se distribuía en Comedores Populares en la que el aporte del Estado, en el mejor de los casos, cubría el 22% del Costo total de la ración. Lo demás era aportado, en dinero y/o en trabajo – que no era remunerado por el Estado - por las mujeres socias y sus familias.
b) El Gasto Público y las Empresas se verían así afectados, mínimamente, ya que tener alimentación, cuidar la salud, asistir a la escuela y tener vivienda seguía siendo, en principio, problema y posibilidad de cada quien. A ajustarse el pantalón se ha dicho.
c) Los Programas Sociales, permitieron inventar aquello de la focalización del gasto público. En un país en el que, al comienzo de la aplicación de las medidas de estabilización y ajuste estructural de la economía y por un largo período el 60% ó más de la población se encontraba en situación de Pobreza y de él no menos del 24 % en situación de extrema pobreza. Así, de que focalización podríamos hablar.
La realidad vivida nos dice que el camino tomado no fue el mejor los indicadores de pobreza, si bien bajaron, se mantienen a niveles éticamente inaceptables. Según el Anuario Estadístico de la CEPAL en el año 2,001, la pobreza total, en el Perú, involucraba al 54.8 % de la población, mientras que el 22.1 % se encontraba en situación de pobreza extrema (Indigencia). Para el 2,008 el 36.2 % de la población peruana vive en condiciones de pobreza y el 12,6 % en pobreza extrema. Quiere decir, que no obstante el crecimiento económico habido en el período señalado (Agosto de 1,990 – 2,009). Todavía más de un tercio de la población se encuentra en situación de pobreza y una octava parte de ella se mantiene en situación de extrema pobreza. Lo que, a mi entender, pone de manifiesto que no hay mejor política social que aquella que mejore e incremente los ingresos y la calidad del empleo de la población.

Sin embargo, se sigue apostando tercamente sólo por el camino de la eficiencia y eficacia que deben tener los programas sociales, aspecto que, sin duda, no es desdeñable y se hace muy poco para incrementar la cantidad y calidad de los ingresos y empleo.
¿Cómo estamos?; ¿Qué estamos haciendo?
El Ingreso de los trabajadores:
Un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) “Panorama Laboral 2009” volvió a poner sobre la mesa, la realidad del sueldo mínimo en el Perú. De acuerso con los resultados del mencionado informe: “Panamá y Perú no han efectuado ajustes desde diciembre de 2007 y enero del 2008, respectivamente (…). En los casos de Panamá y de Perú, como la inflación acumulada desde el último reajuste ha estado en un nivel de 8% y 6% respectivamente, existe un deterioro en términos reales” (p.77-78); encontrándose a la zaga de la región, en cuanto a la actualización de la remuneración mínima vital (RMV) se refiere.
Las cifras nos muestran que para el caso de Perú, la Remuneración Mínima Vital se encuentra estancada, desde enero del 2008 (más de dos años), en S/. 550.00 debido a que el gobierno y los empresarios se niegan a reajustarla con el argumento de que perjudicaría a la micro y pequeña empresa. Olvidándose que en momentos de crisis económica, como el que acabamos de pasar en el año próximo pasado. Es necesario, incentivar el consumo y para ello la medida por excelencia es: “aumentar el poder adquisitivo familiar”.

No se puede olvidar ni obviar que en economía el aumento de la demanda mejora la situación de las empresas en general, más allá de que éstas sean: micro, pequeñas, medianas ó grandes. Un mayor Ingreso, va a afectar, positivamente, la demanda (el consumo) de las familias. Se puede decir que el incremento debe ser el adecuado pero no negarlo.

Además, es en el corto plazo que se deben definir medidas para fortalecer el mercado doméstico toda vez que: a partir de la propensión a la baja de los precios de los bienes primarios en el mercado internacional y de la apreciación del Nuevo Sol con respecto al Dólar, vamos a tener un saldo cada vez menor en la balanza de Pagos (Exportación – Importación), situación que se salvará con un Mercado Doméstico más robusto, una de las vías, qué duda cabe, es el incremento de Sueldos y Salarios.

Otra manera de presentar la situación es: Si El Producto Bruto Interno ha crecido, los negocios y las ganancias de los empresarios se han multiplicado, no podemos mantener los ingresos de los trabajadores, en términos reales, estancados a niveles similares de hace 10 ó 15 años atrás. El economista Humberto Campodónico compara esta situación con la de los ejecutivos y nos hace ver que “Para los asalariados, entonces, a pesar de tantos años de boom económico, el anunciado “chorreo” nunca llegó. Pero donde el aumento sí llegó fue a los Ejecutivos, que, a abril del 2009 estaban ganando 51.6% más que en el 2004”; y a continuación hace ver la diferencia con la mayoría de países de la región (entre ellos Bolivia, Brasil, Chile, Colombia y México) donde periódicamente y en forma obligatoria se aumenta el salario mínimo.
El Empleo:
A partir de las cifras de INEI, (VER CUADRO en esta página). Podemos ver que la mayor parte del Empleo Urbano en el Perú, 39,6%, al año 2,008, se está dando en la categoría otros servicios quiere decir, auto empleo. Siguiéndole en orden de importancia el comercio con él 22,2%; La Manufactura, mientras tanto emplea al 13.9% de la PEA, las actividades primarias (Agricultura, Pesca y Minería) al 9,2% y un 5,2% de la PEA, se ocupa en el sector construcción.

Los Programas Sociales:En relación a los Programas Sociales se viene presentando una situación interesante y pocas veces vista, en los últimos 20 años. De un lado, el gobierno de turno empieza a dar muestras de que va entendiendo tanto la necesidad de incrementar el gasto social cuanto de que, empieza a vislumbrar, éste incremento, como uno de los factores que podría abonar positivamente el crecimiento de la demanda agregada, con lo que es necesario hacerlo.
Lo peligroso es que, al encontrarnos en un período de elecciones, lo que termine autorizándose - luego de sacar, por un ratito, de la ortodoxia a la Ministra de Economía - sirva más para que, el probable, descalabro electoral del partido de gobierno no sea tan fuerte que para, efectivamente, aliviar un poco de los efectos de la crisis internacional e interna ocurrida el año pasado y que, como siempre, afectó a los más pobres.
Ojalá que la sensatez se imponga al cálculo político y que se propicie un alivio real, más que paliativos, para el 36 % de pobres y 12,6% de pobres extremos, con los que tenemos, por la cerrazón ortodoxa, que seguir conviviendo.
Un aspecto que es importante es avanzar en la eficiencia y eficacia con la que se deben gestionar los programas. Sin embargo, creo que ha llegado la hora de que establezcamos claramente cuánto aporta la caja fiscal y cuánto aportan las organizaciones y ciudadanas y ciudadanos que, por encontrarse en situación de pobreza, - situación que es un subproducto de cómo nuestros dirigentes políticos han organizado la Economía y la Política, más que un designio - deben echar mano a sus magros recursos ó a la enorme solidaridad con la que viven para llevar adelante programas como el de los Comesores Populares y los Programas de Salud Comunitaria, que funcionan más en base a lo que aportan quienes participan en ellos que de lo que asigna el Estado.
¿Qué Hemos dejado de Hacer? A esta altura, de mi particular reflexión, creo que es necesario que empecemos a hacer política y conciencia social en relación a mirar la Política Social como el escenario en el que se debe trabajar por Inclusión Social y no sólo por asistencia, aunque esta última es necesaria. En la medida que problemas como: cantidad y calidad de Empleo, desigualdad y pobreza no son coyunturales sino más bien son estructurales.
Resolverlos necesita de un nuevo acuerdo social y, probablemente, de que empecemos a deponer, de alguna manera, las banderas de “la lucha contra la pobreza” por otras “Pro Inclusión”. Medir el buen desempeño de la economía y la política, en éste tiempo debe significar, sobre todo, ver como hemos contribuido a generar sociedades cada vez más inclusivas que promuevan el desarrollo de capacidades y oportunidades para todas y todos.
La Economía, si no mejora la vida de las personas y la política, si no sirve para construir el bien común, hay que revisarlas y si es necesario deponer las estructuras ó personas que las mantienen de esa manera. Finalmente, los ciudadanos, en nuestra calidad de mandantes, somos quienes detentamos el poder y somos quienes debemos tomar las decisiones.

miércoles, 17 de marzo de 2010

PERU HOY: Nos va bien en el manejo de la Economía y Muy mal en la manera de entender y hacer Política

Sumilla: Estamos a la mitad del tercer mes del 2,010 y seguimos, por dónde miremos, envueltos en una paradoja que parece de nunca acabar: Hoy en el Perú – ese hoy ya tiene casi 20 años - Nos esforzamos mucho por qué le vaya bien a la economía, aunque la distribución de los beneficios y costos, de ése esfuerzo, es profundamente desigual. El manejo económico, de los últimos 20 años ha beneficiado más a los que más tienen y ha disminuido, cada vez más, las oportunidades para los que menos tienen. Baste decir, por ejemplo, que es más el empleo e ingreso autogenerado por mujeres y hombres que vienen, con mucho esfuerzo, sacando adelante, un emprendimiento económico ó una micro empresa que el empleo de calidad que han generado las empresas que sí se beneficiaron de los años de bonanza de la economía, que, por lo demás, no fueron pocos, y les dieron ingentes ganancias. Así,lo que pasa en la economía, más allá de que podemos discutir y debemos poner en tela de juicio, los aciertos y desaciertos, transcurre al tiempo que nuestra clase política está más preocupada en preparar sus maquinarias y estructuras partidarias para enfrentar las elecciones municipales, regionales y nacionales – del próximo período-, en vez de, cómo es su responsabilidad, estar construyendo el camino y el andamiaje institucional necesario para enfrentar y sortear con calidad, equidad y justicia el mediano y largo plazo, que el país, con todo derecho, reclama. Pareciera, entonces, que, nuevamente, los intereses individuales, particulares y la hipoteca y las prebendas vuelven asaltar a nuestros líderes políticos. Quienes, a mi juicio, desaprobarían, el examen más elemental del Sentido de Hacer política. Ya que han olvidado aquello de “Construir el Bien Común”.
Quiere decir que, la bonanza, como siempre, es para unos pocos. A dueños de Empresas Transnacionales, de capital privado, que invierten en sectores estratégicos (Minería, Agricultura de exportación, Empresas Financieras, Construcción de vivienda y Comercio Moderno) les fue muy bien. A los trabajadores, y a los pequeños productores les va de mal en peor. Es hoy un imperativo, el que hagamos arreglos políticos e institucionales que permitan a ciudadanas y ciudadanos, participar, informada y libremente en el proceso político al tiempo que tomar decisiones en aspectos que , al final de cuentas afectan su calidad de vida, la vida de sus comunidades, la de las regiones y las del País. Hacer Política, y Construir Programas que tengan como denominador común mejorar las capacidades y brindar oportunidades de vida buena para todos y todas es posible. Veamos por qué:

El punto de partida, a mi manera de ver, es que hoy en el Perú - y, lamentablemente, para el caso de la política ese hoy lleva casi 30 años - enfrentamos una crisis de representación política de connotaciones graves:
En primer lugar, es casi desde 1,980 -año en el que volvimos a tener gobiernos democráticos, producto de una elección - que ciudadanas y ciudadanas sentimos que votamos ó elegimos a quien, cuyas propuestas, más allá que las cumpla ó no, significan el mal menor.
En segundo lugar, es, también, hace casi 30 años que ciudadanas y ciudadanos somos requeridos, “importamos a la clase política” sólo en tiempos previos a elecciones, municipales, regionales ó nacionales. Luego de lo cual, a quienes les toca gobernar, en nuestra representación, se olvidan no sólo de los legítimos intereses y aspiraciones de quienes les permitieron ostentar éste poder sino que, además, hacen poco ó casi nada de lo que fue su propuesta de gobierno.
Tomando decisiones pragmáticas ó elaborando obras y realizando negociaciones, de aquello que los beneficia, a ellos, de manera individual y a su grupo. Independientemente de las necesidades de sus electores y de lo que es necesario para promover el desarrollo en las circunscripciones territoriales ó en el País que les ha tocado gobernar.
La situación descrita ha convertido, entonces, en sentido común aquello de “Haz Obras, Genera Trabajo y no importa que lleves agua para tu molino ó dinero para tu bolsillo, a partir de la función pública, que se ejerce.
Todo esto, ha llevado a que, a Febrero del 2,010, según el Barómetro de la Universidad de Lima, sólo el 36% de la población, apruebe la gestión del gobierno de turno; Mientras que sólo el 14% apruebe la gestión del Parlamento. Como podemos ver, entonces, el nivel de aprobación es tan bajo que, no hay duda, que atravesamos por una crisis de representación. Pero, ¿Qué está a la bases de esta crisis?; ¿Qué la genera?. Y ¿Cómo podemos y debemos salir de ella?
Qué está a la base de la crisis de representación:
A mi modo de ver hay, entre otros, tres factores, que explica no sólo el magro nivel de aprobación a la gestión política sino la total desconexión entre la clase política y la ciudadanía:
¿Están los partidos y movimientos políticos, actuales, a la altura de los tiempos?
Quiere decir, promueven e implementan, hoy, un rol de: información, formación política, elección interna de representantes, y de elaboración de programas y propuestas desde abajo ó, por el contrario, éstas tareas, qué duda cabe, importantes para la construcción de instituciones políticas fuertes y representativas; se implementan y fortalecen sólo a una minoría de sus militantes, mientras el conjunto de decisiones, cargos y postulaciones, las toman grupos de poder, al interior que funcionan casi como castas, incluso, “heredando” lugares.
¿Los Representantes (Congresistas) ó los Partidos Políticos, representados en el congreso, establecen procesos de: información, recojo de opinión y discusión de sus propuestas, de manera democrática, con los ciudadanos ó, por lo menos, con sus electores?.
No lo hacen y nunca lo han hecho, los partidos y movimientos políticos en vez de fomentar la participación, contribuyen a que ciudadanas y ciudadanos tengan una actitud pasiva, en relación al proceso y a las decisiones políticas. A pesar que, existen, desde hace mucho tiempo, movimientos sociales - de obreros, microempresarios, campesinos, organizaciones vecinales, organizaciones de mujeres y jóvenes - que reclaman su derecho a la participación y elaboración de propuestas.
Estas acciones, se generalizaron, desde hace 8 años, a partir de la puesta en vigencia de la Elaboración de Planes de Desarrollo Concertado y de los Presupuestos Participativos. Han venido ocurriendo en el País procesos de concertación en los que ciudadanas y ciudadanos han expresado sus necesidades, intereses y elaborado propuestas de desarrollo en los municipios distritales y provinciales. Sin embargo, en los últimos tiempos, estos procesos en vez de ser alentados, promovidos y apoyados por los Gobiernos Locales, han sido, en muchos casos, paralizados ó manipulados.
A mi modo de ver la clase política estaría - si sigue a espaldas de este proceso - perdiendo una oportunidad valiosa para poder conocer y actuar desde las necesidades y oportunidades que existen en los territorios. La Ciudadanía, tiene saberes y experiencia acumulada, a partir de que por cuenta propia han tenido que resolver el aprovisionamiento de: Alimentos: Los Comedores Populares y los Comités del Vaso de Leche, son un ejemplo de ello; Infraestructura Social Básica; Comités Vecinales en Pro de: Agua Potable, Alcantarillado, Pistas y Veredas, son parte de la historia viviente de muchas comunidades y hasta la Generación de Ingresos y Empleo, donde las Mujeres y Hombres que conducen Emprendimientos Económicos, Micro y Pequeñas Empresas, son los mayores generadores de puestos de trabajo, a pesar del magro apoyo que reciben de los distintos gobiernos de turno.
Dar un cambio de timón, a la manera de concebir, construir y ejecutar la gestión local, es necesario e impostergable. Quienes nos representan en los Municipios y Gobiernos Regionales, tienen la necesidad y obligación de concertar con las Organizaciones y Líderes Sociales. Recobrar la importancia de elaborar Planes de Desarrollo Local, con la participación del Pueblo es el camino correcto y nos llevará a poner en valor las capacidades y experiencia de la gente. Así como, a vigilar la ejecución del gasto público, actividad que, por lo demás, es un derecho.
¿El Gobierno de Turno y los representantes en el Parlamento promueven leyes y Programas que tienen como centro y fin la construcción del bien común ó por el contrario siguen manteniendo como denominador común niveles de pobreza y exclusión injustificables?. No Obstante, la “bonanza” económica que se vive en el Perú.
La Clase Política pareciera haber olvidado, su principal función, construir el bien común. El fin propio de la política es el buen gobierno. Por eso, el político debe estar bien preparado, tener buenos programas de gobierno, saber administrar los recursos públicos - que pertenecen a todos - saber dialogar, buscar consensos y dar cuenta de su gestión a la población.
Esto último, es ó debe ser una suerte de barómetro, que nos permita medir la eficiencia y eficacia con la que se desempeña, hoy, la clase política, en el Perú, y, de seguro, nos permitiría tener proyectos e indicadores de medición más concretos, no sólo para ver cómo manejamos la economía ó más concretamente las variables macroeconómicas, sino, además, como el buen desempeño económico se traduce, también, en una mejora de las condiciones en las que vive la población. Lo que significa poner metas concretas para mitigar la pobreza, la exclusión y la concentración de la riqueza. A cuya generación - vale la pena recordarlo - todos contribuimos. Aunque, no todos nos beneficiamos, ya que los costos y los beneficios están repartidos de manera desigual.
Mantener terca y obstinadamente esta manera de construir instituciones políticas y de gobernar no sólo va a contribuir al total descrédito del gobierno de turno sino que puede poner en jaque el sistema democrático y abrir la puerta, por lo tanto, a la instauración de propuestas autocráticas ó totalitarias que nadie quiere hoy en el País.
¿Qué debe cambiar?
En el corto Plazo,
Como podemos ver es urgente, un cambio de orientación. Es necesario que todos los ciudadanos en el Perú podamos participar en la toma decisiones del Estado y gozar de la bonanza de la economía.
La naturaleza y el sentido de los cambios caen por su propio peso. En primer lugar, es necesario, que el Estado promueva la existencia de Instituciones Políticas: Partidos ó Movimientos Políticos fuertes que desarrollen procesos de formación, elecciones internas y elaboren propuestas y programas que partan de las necesidades y recojan los legítimos intereses y aspiraciones de ciudadanas y ciudadanos.
Complementariamente, es necesario que se modifique el reglamento del congreso para establecer que el Parlamentario no es dueño de su puesto sino que está allí en representación de sus electores, quienes deben poder comunicarse con él, pedirle cuentas de su desempeño y cambiarlo por el siguiente - en la lista del Partido al que pertenece - si obra mal.
Es necesario, también, eliminar el voto preferencial y establecer circunscripciones territoriales más acotadas, para poder conocer por quién hemos votado ó quién nos representa.
Estos cambios pueden, en mi opinión, iniciar el largo camino por recorrer para cambiar la imagen y acción tan distorsionada de nuestros representantes.
Para el Mediano Plazo:
Todo lo señalado hasta aquí nos pone de manifiesto la necesidad de: “Fortalecer el Estado y Hacer más democrática y participativa la toma de decisiones”
Los “éxitos” logrados, hasta hoy están, a mi modo de ver, impregnados por un crecimiento económico de corte individualista, utilitario y economicista. Esto no se puede seguir sosteniendo, en la medida que lo que está en juego es la estabilidad y el futuro de la Nación. Ha quedado demostrado, que el mercado no es “el mejor distribuidor de recursos”, como lo propugnan sus agoreros, los llamados neo liberales.
Hay que decir, en voz alta, que en el desarrollo de la humanidad, ha quedado demostrado que: No hay realización de un “yo” sin un “nosotros” y de que no puede haber sociedades locales, nacionales o internacionales sin un sentido de bien común, compartido y defendido por sus integrantes; sin un sentido y apego por el fortalecimiento de la dignidad de todos los humanos, sin ninguna distinción y que Sociedad y Estado son los guardianes legítimos del bien tanto de uno como de los otros. Recuperar el valor, proteger y generar oportunidades para el otro, nuestro prójimo, es el espíritu que debe marcar una suerte de refundación del Papel de Estado. Lo que necesita de un marco institucional distinto que surja de leyes vinculantes u obligantes, en relación a la resolución de temas en la agenda pública, que no pueden, seguirse postergando. Pobreza y Exclusión; Mejora de Ingresos y Empleo decente para todas y todos; Educación, Salud y Vivienda de calidad, Oportunidades de realización personal para todos para todas y todos; son aspectos de la agenda pendiente. Con la que debemos enfrentar el Mediano Plazo.
Cumplir esta Agenda, para el corto y mediano plazo permitirá, entre otras cosas, acercar a los ciudadanos a la política y, lo que es más importante, a la participación y a la toma de decisiones, asuntos que, sin duda, nos pueden llevar a descubrir una nueva manera de hacer política, gobernar y construir Estado y Nación en el Perú de Hoy.